domingo, diciembre 01, 2013

Grandes álbumes: THE WHO - Who's next

Who's next es el quinto álbum de estudio de la banda inglesa de rock The Who, lanzado en agosto de 1971. El álbum tuvo origen en un ópera rock concebida por Pete Townshend llamada Lifehouse, como un intento de continuación de Tommy. El ambicioso y complejo proyecto no llegó a buen término en aquel momento y, por el contrario, muchas de las canciones escritas para el proyecto fueron recopiladas en Who's next como una colección de canciones no interrelacionadas. Después de las dificultades con las sesiones de grabación iniciales en los estudios Record Plant de Nueva York, los eventos se estabilizaron con la llegada del productor Glyn Johns, quien trabajó en el álbum ya terminado. El álbum contó con el primer uso del sintetizador por el grupo, particularmente en las pistas Baba O'Riley y Won't get fooled again.

El álbum fue un éxito crítico y comercial cuando fue lanzado y ha sido certificado Disco de platino 3 veces por el RIAA. Continúa siendo aclamado por la crítica y ha sido reeditado en CD varias veces, añadiendo material adicional originalmente planificado para el proyecto Lifehouse.

El álbum tenía sus raíces en el proyecto Lifehouse, que Pete Townshend variadamente ha descrito como pretendiendo ser "una ópera rock futurista, un álbum conceptual grabado en vivo y la música destinada a un proyecto cinematográfico con guión". El proyecto resultó ser insuperable en varios niveles y causó conflictos dentro de la banda, así como un gran malentendido entre Townshend y el productor de The Who, Kit Lambert. Años más tarde, en las notas al CD remasterizado Who's next, Townshend escribió que el fracaso del proyecto lo llevó al borde de un ataque de nervios.

Después de renunciar durante la grabación en Nueva York a algunas de las canciones de Lifehouse, The Who volvieron al estudio con su nuevo productor Glyn Johns y empezaron a trabajar. Aunque el concepto de Lifehouse fue abandonado, restos del proyecto seguían estando presentes en el álbum final. La línea introductoria de Pure and easy, que Townshend describió como "el pivote central de Lifehouse", aparece en las últimas líneas de The song is over. Un concepto inicial de Lifehouse contó con la alimentación de los datos personales de los miembros del público en el controlador de un primitivo sintetizador analógico para crear canciones. Se creía ampliamente que introducir las estadísticas vitales de Meher Baba en un sintetizador generaría la pista de acompañamiento en Baba O'Riley, pero en realidad era Townshend tocando un órgano Lowrey. Un resultado primario del abandono del proyecto original, sin embargo, fue una libertad recién descubierta; la ausencia de un tema musical primordial o trama (que había sido la base del proyecto de 1969 de The Who, Tommy) permitió a la banda concentrarse en maximizar el impacto de las canciones individuales.

Aunque renunció a sus intenciones originales para el proyecto Lifehouse, Townshend continuó desarrollando los conceptos, revisándolos en discos posteriores. En 2006 abrió un sitio web llamado The Lifehouse method para aceptar entradas personales de candidatos que pudieran desarrollar autoretratos musicales.

El álbum fue reconocido inmediatamente por su sonido único y dinámico, y se desarrolló en un momento en que se introdujeron grandes avances tecnológicos en ingeniería de sonido durante la década anterior, y también poco tiempo después se produciría la disponibilidad generalizada de los sintetizadores. El resultado fue un sonido absolutamente novedoso para aquella época y que sentó un precedente en la música rock.

Townshend utiliza los primeros sintetizadores y sonidos de teclado modificados en varios modos: como un efecto de robot en varios temas, en particular Baba O'Riley y Won't get fooled again, y como un juguete ruidoso, sonando casi como una tetera silbando en The song is over. Asimismo, Townshend también modularía el espectro de su guitarra en Going mobile, dándole un distintivo sonido que degeneraría en un ruido burbujeante al final del tema.

El álbum abre con Baba O'Riley, con piano de Townshend y un solo de violín de Dave Arbus que fue idea del baterista Keith Moon. El título de la canción rinde homenaje al gurú de Townshend, Meher Baba, y al influyente compositor minimalista Terry Riley (conocido informalmente por la línea "Teenage wasteland"), y el tema uniría la experimentación primeriza de Townshend con los sintetizadores y el sonido hard rock tradicional del grupo. Otras canciones reconocidas incluyen la balada rock Behind blue eyes y la épica canción que cerraba el álbum, Won't get fooled again.

La portada del álbum muestra una fotografía, tomada en Easington Colliery, de la banda aparentemente después de haber orinado sobre un monolito de hormigón que sobresale de un basurero. Según el fotógrafo Ethan Russell, la mayoría de los miembros fueron incapaces de orinar, de modo que se utilizó agua de lluvia vertida desde un contenedor vacío para lograr el efecto deseado. El llamativo cielo parcialmente nublado sobre la escena también estaba compuesto por una imagen distinta. La fotografía se ve a menudo como referencia al monolito descubierto en la Luna en la película 2001: una odisea del espacio, que había sido estrenada sólo tres años antes. Pete Townshend declaró que era una respuesta irónica a Stanley Kubrick por su rechazo a dirigir Tommy. En 2003, el canal de televisión por cable de Estados Unidos VH1 catalogó la portada de Who's next como una de Las mejores portadas de álbumes de la historia.

Un primitivo diseño de la portada había ofrecido fotografías de mujeres obesas desnudas, que nunca aparecieron en el álbum. Contó con una portada alternativa que mostraba al baterista Keith Moon vestido en lencería negra, sosteniendo un látigo de cuero y llevando una peluca marrón. Más tarde algunas de las fotografías tomadas durante estas sesiones fueron utilizadas como parte de la promoción del álbum por parte de Decca en Estados Unidos.

Pete, John y Roger se habían conocido en la escuela primaria como adolescentes. Después de que John y Pete hubiesen tocado juntos en una banda de jazz, se unieron a un grupo donde en aquella época Roger estaba en la guitarra. Después de pasar a ser vocalista principal, Roger invitó a los dos, así como reclutó a Keith Moon para tocar la batería. Después de un año juntos, la banda ya se habían establecido finalmente en un nombre: The Who.

Who's next, independientemente de que pudiese llevar a pensar lo contrario, no es ni la banda sonora de la realización del sueño de Hollywood de Pete Townshend aparentemente abortado, el álbum en vivo más grande en la historia del universo, ni una estremecedora ópera rock, sino más bien un trabajo añejo que contiene un rock and roll inteligentemente concebido, magníficamente realizado, brillantemente producido y a veces incluso emocionante.

El grupo introduce ciertos cambios de actitud, derivados de su percepción de que era necesarios demostrarse a ellos mismos que eran unos artistas serios en vez de punks vendedores de trucos, para hacerse un poco más accesibles y un poco menos agresivos. Por ejemplo, Townshend, cuyas necesidades semi-psicóticas necesitaban maltratar a su audiencia, solía reducir a pedazos su guitarra al final de cada actuación, había abandonado esa estrategia mutuamente liberadora en favor de un clímax más sano y seguro durante el cual iba improvisando.

Seguramente ya estaban cansados de que se les criticase que tuviesen algunos trucos geniales, pero sólo una mínima competencia musical. Por otra parte, Townshend seguramente ansiaba con anticipación el día en que podría producir su propio material, teniendo en cuenta el trabajo deficiente que Shel Talmy y otros productores de los Who de los principios habían desarrollado. Y también, con toda clase de artistas en los últimos años, desde Led Zeppelin a Alice Cooper, explotando ideas que aprendieron de ellos, era natural que desearan hacer una declaración estilística claramente definida.

Se encargaron de todo ellos con su nuevo álbum Who's next. La musicalidad es sin lugar a dudas excelente, con Moon esmerándose y golpeando más precisamente que nunca antes en ningún otro disco, Entwistle soñando con todo tipo de melodías deliciosas y florituras rítmicas (especialmente ilustrativo cómo toca bajo el coro de Won't get fooled again) y Townshend, sea con robusto ritmo acústico, rotundos acordes de tipo clásico o solos convincentes y líricos, tocando con ejemplar eficacia y gusto.

En cuanto a la producción del álbum, Townshend, con la solvente asistencia de Glyn Johns en el doble papel de ingeniero y co-productor, surgió con uno de los discos de rock más magistralmente grabado en la memoria reciente.

Las sesiones de grabación se desarrollaron en los estudios caseros de Pete Townshend y John Entwistle entre 1970/71, en el estudio móvil Young Vic entre enero y marzo de 1971, en Record Plant en Nueva York en marzo de 1971 con canciones de Lifehouse grabadas con Kit Lambert y Jack Adams (cuyas sesiones y el concepto de Lifehouse fueron abandonados más tarde), la grabación del concierto Final Lifehouse en abril, que fue lanzado más adelante como disco 2 de la edición Deluxe de Who's next, en los estudios Stargroves de Londres en mayo (cuyas sesiones fueron abandonadas), y en los estudios Olympic de Barnes producidas por The Who asociados con Glyn Johns, y que fueron utilizadas en la edición original del álbum de vinilo.

El disco ha sido reeditado en muchos países y remasterizado varias veces utilizando cintas de diferentes sesiones. Las cintas maestras para las sesiones de los estudios Olympic se cree que se perdieron o fueron destruídas. El editor de videojuegos Harmonix había anunciado previamente que Who's next sería publicado como contenido descargable, y apto para juegos de las series de videojuegos musicales Rock Band. Sin embargo, esta idea nunca llegó a buen puerto, puesto que se descubrió que muchas de las cintas maestras del álbum habían desaparecido, según lo confirmado por Townshend. En cambio, una recopilación de canciones titulada The best of The Who, que incluye tres de las canciones del álbum (Behind blue eyes, Baba O'Riley y Going mobile), fue lanzada como contenido descargable, sustituyendo al inicialmente programado álbum Who's next.

Billy Walker dio el álbum una crítica positiva en Sounds, destacando que "después del brillo único de Tommy se tuvo que pensar en algo especial, y el hecho de que se reunieran para elaborar un álbum en directo en lugar de una extensión de su ópera rock, dice mucho de su valor y su inventiva". Elogió especialmente las canciones Baba O'Riley, My wife y The song is over. Robert Christgau, escribiendo en The Village Voice, lo denominó como "el mejor álbum de hard rock en años" y dijo que, mientras que sus grabaciones anteriores se veían empañadas por un sonido fino, el grupo "alcanza ahora la misma inmediatez resonante en el estudio que consigue en directo".

Who's next fue nombrado el Mejor álbum del año en la Pazz & Jop, una encuesta anual de críticos publicada por The Village Voice. Ha sido nombrado uno de los Mejores álbumes de todos los tiempos por VH1 (en el número 13) y Rolling Stone (28 en sus 500 álbumes más grandes de todos los tiempos). El álbum apareció en el número 15 en la lista de Pitchfork Media de Los 100 mejores álbumes de los 70s, y fue selccionado como el 32º mejor álbum de la historia por la revista Mojo en enero de 1996. El álbum también está incluido en el libro 1001 álbumes que debes escuchar antes de morir.

En 2006, el álbum fue elegido por la revista TIME como uno de Los 100 mejores álbumes de la historia. En 2007 fue introducido en el Hall of Fame de los Grammy por "su valor histórico, artístico y significativo". En 1999 fue objeto de un documental de álbumes clásicos producido por Eagle Rock Entertainment, y que fue emitido por VH1 y BBC, entre otras cadenas televisivas, titulado Classic albums: The Who - Who's next.

El primer disco de la edición Deluxe contiene las nueve canciones del álbum original, seguido de seis descartes, de las cuales Getting in tune y Won't get fooled again quedaron previamente inéditas. Cada uno de los seis descartes fue grabado durante las sesiones en los estudios Record Plant de Nueva York en marzo de 1971; el grupo abandonó este material y regrabó cinco de las seis canciones meses más tarde.

Las canciones del segundo disco fueron grabadas en directo en el Young Vic Theatre de Londres en abril de 1971. Todas las canciones fueron previamente inéditas excepto Water y Naked eye. Las canciones interpretadas en el concierto pero no incluídas fueron Pinball wizard, Bony Moretti, See me feel me/Listening to you y Baby don't you do it.

Hubo bastantes canciones grabadas para el proyecto que se convirtió en Who's next. Let's see action y When I was a boy fueron lanzados como singles en 1971, y I don't even know myself fue editada como cara B del single Won't get fooled again. Let's see action aparece en varios recopilatorios, mientras que When I was a boy y I don't even know myself lograron figurar en la recopilación Who's missing. Las canciones Pure and easy y Too much of anything aparecen en el álbum Odds & sods, mientras Time is passing fue añadida a la versión del disco en formato CD en su edición de 1998. Una versión de Baby don't you do it fue grabada y la versión más larga actualmente está disponible en la edición Deluxe del álbum. Se cree que otras dos canciones de Townshend, Greyhound girl y Mary, se grabaron en algún momento durante las sesiones de 1971, sin embargo, sólo se han publicado demos de Townshend de ambas canciones.

El álbum fue número 1 en Reino Unido, 4 en Billboard 200 de Estados Unidos, número 2 en Francia, 4 en Holanda, y 5 en Canadá.

El álbum se inicia con uno de sus temas más memorables. Baba O'Riley comienza con un sintetizador de juguete demostrando que se mantiene fiel a sus raíces folk, seguido por el riff de bajo de tres notas pegadizas que da fama a esta canción, que dan entrada a la batería de Keith y la poderosa voz de Roger. "Out here in the fields I fight for my meals. I get my back into my living"... esta épica fue dedicada al asesor espiritual de Pete Townshend en aquel tiempo, Meher Baba. Los poderosos ritmos de batería dan paso a una ruptura repentina en la música, donde Pete canta con gracia "Don’t cry, don’t brace your eye. It’s only teenage wasteland". En este punto, la melodía de sintetizador ha cambiado a una clave principal más optimista, hasta que un pequeño interludio de guitarra da paso a un solo nervioso de violín, hasta que el tempo se acumula para poner fin a la canción.

Bargain empieza con un riff de guitarra acústica suave hasta que un loco redoble de batería da paso a una guitarra rock y poderosos vocales. Los versos son muy cortos, pero los coros son lo que llama la atención. "I call it a bargain, the best I ever had". Con una buena demostración de batería y bajo, a los 2 minutos Pete empieza a cantar con John tocando un acorde grandioso tras él y Keith empleándose a fondo en su instrumento. El verso vuelve junto con coros de alta energía, y después la guitarra ejecuta un pequeño solo hasta que la dinámica de los riffs del verso se acumulan para liberar el riff acústico del final de la canción.

La siguiente canción, Love ain't for keeping es una corta canción orientada al blues, con una sensación más ligera a la combinación de guitarra acústica y eléctrica. La voz de Roger es mucho más tenue y afable que anteriormente. Es otra canción en que se descontrola la batería, con algunos buenos riffs de guitarra. Da la sensación de ser una canción demasiado corta, y que de haber sido un poco más trabajada podría haberse convertido en un temazo.

My wife es una canción pegadiza diferente de las demás, en el sentido de que fue escrita por Entwistle. Sorprendentemente, la canción no es conducido por el bajo. Cuenta con una línea de bajo fría, y el atractivo de la canción es probablemente la sección de metal y las letras en tono de broma sobre el adulterio. Es otra buena canción que fue reducida por el tiempo, aunque nada espectacular.

Sigue un drástico cambio de ritmo con The song is over, una canción indescriptiblemente hermosa en la cual canta exquisitamente Townshend sobre un suave fondo piano entre Daltrey cargando estimulantemente sobre una parte difícil con los cambios de acorde impresionantes en la forma del estribillo "Listening to you I hear the music . . . de Tommy. Se asemeja a una balada de Elton John al principio, con el piano de Nicky Hopkins y la voz suave de Pete, pero un minuto y medio después, Keith y Roger rugen con batería salvaje y crecientes vocales, con una línea de bajo profundo. Regresa posteriormente el tono a lo Elton John, con Roger y Pete saliendo de los reflectores. La línea de bajo es casi percusiva, funcionando bien con las melodías.

La siguiente grabación, Getting in tune, es muy fresca, con batería más suave y vocales poderosas del Sr. Daltrey. Las letras son un poco más oscuras y sinceras. La canción ofrece una sensación de estar hecha con muy buen gusto y ofrece una buena interpretación de guitarra y una línea de bajo enfrentándose a la melodía. El sonido de la batería mantiene el ritmo durante toda la canción. La combinación de rellenos de batería, solos de guitarra y teclados funciona bien, mientras Roger gime el título de la canción.

Otra canción blues, Going mobile, cuenta con Pete cantando y una agradable guitarra eléctrica/acústica mezclando patrones de riffs durante los versos, que celebran la alegría de ser libre para vagar por los senderos y caminos a través de los remolques. También cuenta con algunos experimentos con efectos de guitarra, pudiéndose escuchar los wah y filtros sonando durante los interludios tranquilos. Y el contraste entre una canción calmada y unos ritmos de batería locos, que parecen combinarse bien. Esta canción parece tener su origen en la época do-whop de los últimos años 50 y los oldies clásicos.

Las dos siguientes canciones probablemente son las mejores y más famosas del álbum, comenzando con el hit single Behind blue eyes. Comienza con una suave melodía de guitarra acústica y letras emocionales, con un estribillo destripado y sincero, "And these dreams, they are as empty as my conscience seems to be". La voz de Roger está en plena forma durante la canción, hasta que va cambiando pausadamente en el verso final en el que se desvanece uno de los himnos de los años 70.

La canción final del álbum es Won't get fooled again, que comienza con un profuso sintetizador, hasta que la guitarra y el bajo extraen un gran riff, rugiendo y definiendo la voz lamentosa de Roger. La línea de bajo es poco audible, pero ejecutado con gran rapidez, la batería hace mantener a la banda con sonido excelente, los coros son enérgicos con letras menos serias, y en general suenan divertidas.

Townshend desarrolló una obsesión con los sintetizadores durante la grabación del álbum y se pueden escuchar por todo él, añadiendo texturas donde era necesario y amplificando su fuerza. Aparte de Live at Leeds, The Who nunca han sonado tan ruidosamente y desquiciados como lo hacen aquí, pero sin embargo, consiguen un equilibrio con las baladas, ambos encantadoras (The song is over) y mordaces (Behind blue eyes). Ésta es la clave de Who's next, hay enojo y tristeza, humor y arrepentimiento, pasión y tumulto, envuelto en un paquete devastador donde la rabia es tan conmovedora como la angustia. El álbum supone una retirada de los 60s, con Townshend diciendo "The song is over" (la canción ha terminado), desdeñando el páramo de la adolescencia declarando amargamente "Won't get fooled again" (no te dejes engañar otra vez). Por todo el dolor y la angustia que se ejecuta bajo la superficie, es un disco vigorizante, no sólo por mostrar a un Keith Moon desenfrenado, o porque Roger Daltrey nunca ha cantado mejor, o porque John Entwistle alarga maníacas líneas de bajo tan cautivadoras como su divertida My wife. Es estimulante porque contiene todo eso, además de Townshend mostrando su alma desnuda en formas graciosas, dolorosas y completamente afirmadoras de la vida. Así eran The Who, no eran sólo las óperas rock, y por ello Who's next era más indicativo de lo que era el grupo que Tommy o el abandonado Lifehouse. Éstas últimas eran arte, mientras Who's next, incluso con sus pretensiones, era rock & roll.

Listado de canciones:

1.-   Baba O'Riley
2.-   Bargain
3.-   Love ain't for keeping
4.-   My wife
5.-   The song is over
6.-   Getting in tune
7.-   Going mobile
8.-   Behind blue eyes
9.-   Won't get fooled again

Reedición 1995:
10.- Pure and easy (original version)
11.- Baby don't you do it
12.- Naked eye (Live at the Young Vic 26/4/71)
13.- Water (Live at the Young Vic 26/4/71)
14.- Too much of anything
15.- I don't even know myself

Reedición Deluxe 2003:
16.- Young man blues
17.- Time is passing
18.- My generation
19.- Road runner

Vídeos:

Baba O'Riley - The Who


Bargain - The Who


Love ain't for keeping - The Who


My wife - The Who


The song is over - The Who


Getting in tune - The Who


Going mobile - The Who


Behind bues eyes - The Who


Won't get fooled again - The Who


Pure and easy - The Who


Baby don't you do it - The Who


Naked eye (Live at the Young Vic 26/4/71) - The Who


Water (Live at the Young Vic 26/4/71) - The Who


Too much of anything - The Who


I don't even know myself - The Who


Young man blues - The Who


Time is passing - The Who


My generation - The Who


Road runner - The Who

3 comentarios:

bernardo de andres herrero dijo...

Un diez de disco y un diez de post me lo guardo para releer.

AntonioR dijo...

Estupenda reseña de una obra maestra imperecedera, siempre actual. Saludos.

JL dijo...

Otro disco imprescindible para la fonoteca de cualquier melómano que se precie.

Muchas gracias por vuestros comentarios, Bernardo, Antonio...