domingo, octubre 26, 2014

Grandes álbumes: THE BEATLES - Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band

Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band es el octavo álbum de estudio de la banda británica The Beatles. Grabado en un período de 129 días y publicado a principios de junio de 1967 en Reino Unido y Estados Unidos, es a menudo citado por la crítica como una de sus mejores obras y uno de los discos más influyentes de todos los tiempos. Continuando con la maduración artística de la banda vista en Revolver (1966), se alejó bastante del pop rock convencional de la época e incorporó elementos poco comunes y muy divergentes entre sí a su música, como baladas, música psicodélica, music hall, e influencias sinfónicas.

“We’re Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band / We hope you will enjoy the show”. De esta manera The Beatles presentaban su octavo álbum de estudio en menos de cuatro años, con una media de dos o tres cada doce meses. Una frecuencia abrumadora que provocó, al producirse un año de diferencia entre Revolver (1966, Parlophone) y Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (1967, Parlophone), la generación de rumores de todo tipo, sobre todo los agoreros que decían que los británicos estaban a punto de separarse.

Frente a todo tipo de presiones, a todo tipo de especulaciones y afirmaciones de que lo mejor de los de Liverpool ya se había publicado, que a partir de entonces se produciría la bajada, los cuatro fantásticos publicaban un nuevo álbum con el que cambiarían en sólo 13 canciones el significado del término "pop" por aquel entonces.

Sgt. Pepper’s… nació fruto de un contexto muy concreto, sin él el álbum no habría sido el mismo. En 1966, The Beatles ya eran las grandes estrellas de la música que vendían millones de copias, con tan solo seis años de su formación, seis de su paso por Hamburgo, cinco desde su fama creciente en el Cavern Club, con Brian Epstein fichándolos en 1962, y así sucesivamente hasta que en 1964 se les abrían las puertas de Estados Unidos y un año más tarde publicarían Rubber soul (1965), al que seguiría Revolver (1966), sin olvidar su famosa frase: “we’re more popular than Jesus now” y la locura... Dos joyas de la corona, en donde ya se empezaba a percibir un cambio en el sonido, especialmente en Revolver, con temas como Eleanor Rigby, Tomorrow never knows y Love you to.

En 1966, The Beatles estaban ya cansados de las giras y de la presión de la Beatlemanía. Durante la gira por Filipinas, el grupo fue invitado por la primera dama del país Imelda Marcos a un desayuno en el Palacio de Malacañán. La invitación fue rechazada cortésmente por el manager del grupo Brian Epstein, debido a la política de The Beatles de no aceptar invitaciones presidenciales. Sin embargo, el régimen presidencial se ofendió bastante con este rechazo, por lo que el grupo tuvo que escapar del país en medio de disturbios. Sumado a eso, al empezar la gira por Estados Unidos a mediados 1966, The Beatles fueron recibidos por organizaciones religiosas extremadamente molestas, provocadas por una declaración de Lennon en marzo, en la cual éste opinaba que "The Beatles eran más populares que Jesucristo", mientras que la popularidad del cristianismo estaba decayendo. El odio por The Beatles de parte de las sectas religiosas estadounidenses llegó hasta el punto de amenazar con dispararles y también quemando álbumes del grupo en las afueras de los estadios, tal como lo recordaría Lennon: "En la noche del concierto en algún lugar del sur (Memphis), alguien prendió un petardo mientras estábamos en concierto. Habían amenazas de dispararnos, y el Ku Klux Klan estaba quemando nuestros álbumes afuera. Alguien había encendido un petardo y todos (los miembros del grupo) nos miramos los unos a los otros, porque pensábamos que a alguno de nosotros nos habían disparado. Fue muy desagradable".

El agotamiento de la banda era lógico, giras extenuantes, promoción sin descanso y la explotación por parte de sus discográficas, Parlophone en Reino Unido y Capitol en Estados Unidos, o lo que es lo mismo, el imperio EMI, con el objetivo de rentabilizar al máximo esta gallina de los huevos de oro llamada The Beatles, los cuales eran más listos que sus jefes y habían llegado a un punto en el que pararse a pensar y tomar otro camino.

Mientras, en el exterior, seguía habiendo vida aparte de este cuarteto británico. A principios de 1966 empezarían las pruebas con el LSD, sustancia que marcaría la grabación de este álbum y que en octubre de ese mismo año inundaría la escena londinense. Estados Unidos seguía enviando soldados a Vietnam del Sur para mantener su lucha contra el comunismo y al otro lado del Atlántico, los únicos posibles competidores de The Beatles a nivel de público y creadores de un nuevo orden, The Rolling Stones iban aún pasos detrás de los de Liverpool, con Andrew Oldham, su mánager, motivando a que Mick Jagger y Keith Richards compusiesen sus propios temas (Satisfaction se publicó en 1965), algo que John Lennon y Paul McCartney asumían como lógico desde hace tiempo.

En el panorama musical The Beach Boys habían publicado su Pet sounds (1966, Capitol Records), el álbum pop con mayúsculas de la historia y del cual Paul McCartney se vio influenciado en cuanto lo escuchó, llegando a declarar: “Es el mejor disco vocal que se haya grabado nunca… es en realidad una obra maestra”. Además, llevó a McCartney a desarrollar un nuevo estilo de tocar el bajo, centrado en la melodía y no en el ritmo, estilo que prevalecería en muchas de sus grabaciones posteriores. Pero no fue el único álbum que por aquel entonces ya había anticipado que otro pop era posible, Joe Meek llevaba convirtiéndose en el marciano mayor del reino desde principios de los 50 y la casualidad sería fatídica, puesto que murió antes de ver el cambio dado de forma masiva por Sgt. Pepper al poco de publicarse en junio de 1967, puesto que había muerto cuatro meses antes.

En las Islas Británicas, los nombres que podían ir más a la par de este cambio eran The Kinks, los cuales publicarían en 1968 The Kinks are The Village Green Preservation Society (1968, Pye) y Small Faces, que con Small Faces (1967, Immediate) y Ogden’s nut gone flake (1968, Immediate) aportarían su visión psicodélica del momento.

Desde Estados Unidos el término psicodelia se había ido acuñando gracias al folk de The Holy Modal Rounders. La generación beat y la invasión británica ahondarían en este sonido, sobre todo de la mano de los propios Beatles y de The Yardbirds. El rock empezaría a cambiar vía Grateful Dead, The Byrds ya habían publicado sus tres primeros álbumes, Love tenían su álbum de debut en la calle, Jimi Hendrix llevaba algunos años dando guerra y en breve publicaría Are you experienced (1967, Track) y Axid: Bold as love (1967, Track) y The Doors se preparaban para publicar el suyo en 1967.

En el mismo año que The Beatles publicaban este álbum, The Monkees buscaban adelantarles en éxito con Headquarters (1967, Colgems Records), que estuvo en el número 1 sólo una semana y después se vio desplazado al puesto número 2 de la lista estadounidense durante 11 semanas seguidas.

Mientras, en las Islas Británicas, la banda sonora de The sound of music (Sonrisas y lágrimas) dominaba la recta final de 1966, volviendo a superar a Revolver y a Aftermath (1966, Decca) de The Rolling Stones, y en 1967 comenzaba el año de la misma manera, sólo superada por The Monkees.

En este contexto, el golpe de efecto logrado por un álbum fuera de los márgenes del rock más clásico, el que seguía bebiendo del blues y del rhythm & blues y apostaba por la chulería del rock and roll, era toda una revolución. La música negra se encuentra con su pesadilla a nivel de ventas de forma ornamentada y de mano de una generosa orquesta. Todo estaba dispuesto para el cambio.

Debido a los escándalos vividos, al finalizar la gira de 1966 en Estados Unidos, en agosto 1966, decidieron dar su último concierto oficial en el Candlestick Park de San Francisco. El distanciamiento entre el grupo y sus fans aumentaba cada vez más, y Lennon comentaría: "Estamos hartos de hacer música ligera para gente ligera, y también estamos hartos de tocar para esa gente". Incluso Paul McCartney, quien anteriormente era el más entusiasta con la gira, decidió que "ya era suficiente". Después de el retorno del grupo a Reino Unido, se originaron rumores que aseguraban que la banda había decidido separarse, aunque serían posteriormente desmentidos por Epstein. Después, los cuatro Beatles se tomaron unas vacaciones de casi dos meses, en las cuales cada miembro se embarcó en sus proyectos personales; en 1966 George Harrison viajó a la India, donde estuvo seis semanas para perfeccionar su forma de tocar con el sitar, bajo la tutela de Ravi Shankar; mientras que McCartney y George Martin colaboraron en la banda sonora de la película Luna de miel en familia. También en el mismo año, Lennon actuó en la película Cómo gané la guerra en Almería, España, componiendo en ese lugar los primeros versos de Strawberry fields forever. Además, asistió a varias galerías de arte, de hecho, en la Galería Índica de Londres, conocería a su futura esposa Yoko Ono. El baterista Ringo Starr utilizó las vacaciones para pasar más tiempo con su esposa y con su primer hijo Zak.

En noviembre, durante el vuelo de retorno desde Estados Unidos hacia Londres junto con el roadie de la banda Mal Evans, a McCartney se le ocurrió la idea de crear una banda ficticia que sustituyera a The Beatles, pero éste la plasmaría en una canción. Meses más tarde esta canción inspiraría la idea conceptual de Sgt. Peppers Lonely Heart Club Band. Después, cuando los cuatro miembros se juntaron en los estudios Abbey Road, fueron bastante claros con el productor George Martin.

Lennon: "Es muy simple. Estamos cansados ​​de tocar en público. Pero esto nos da un nuevo comienzo, ¿no lo ves?". McCartney: "No podemos estar tranquilos en escena por culpa de todos esos gritos. Tratamos de tocar canciones en directo [de Revolver], pero hay overdubs tan complicados que nunca lo pudimos hacer. Ahora podemos grabar lo que queramos, ya no nos importará lo complicado que sea. Queremos poner el listón muy alto y hacer el mejor álbum que jamás hayamos hecho". Lennon: "Lo que queremos decir, es que si dejamos las giras, podremos grabar música que no tendremos que interpretar en vivo, y eso significa que podemos crear algo de lo que nunca nadie ha oído hablar, un nuevo tipo de música con nuevos tipos de sonidos". Así, a finales de noviembre de 1966 se dispusieron a grabar la primera canción prevista para figurar en el álbum, Strawberry fields forever, aunque finalmente no fue así, ya que esta canción sería lanzada como single.

Cuando The Beatles habían dejado las giras en directo, Lennon ironizó con los hechos: "Envíen cuatro figuras de cera. Eso satisfará a la gente", mientras que más tarde McCartney explicaría: "Estábamos cansados de ser los Beatles. Realmente odiábamos ese peinado mop-top inmaduro. Ya no eramos chicos, sino hombres, y nos veíamos a nosotros mismos como artistas y no como unos simples cantantes". A principios de febrero de 1967, a McCartney se le ocurriría la idea de grabar un álbum que representara el concierto de una banda ficticia. Este álter ego de The Beatles les daría la libertad para experimentar con su música hasta el límite. McCartney también diría: "pensé, dejemos de ser nosotros. Creemos un álter ego. No íbamos a ser nosotros haciendo toda esa música, no íbamos a ser The Beatles, sería otra banda completamente diferente, así que fuimos capaces de perder nuestras identidades en esto". George Martin también opinaría sobre la banda ficticia: "El Sargento Pepper no apareció hasta que estábamos en mitad de la grabación del álbum. Era sólo una canción de Paul, nada del otro mundo, pero cuando la terminamos, Paul dijo, '¿Por qué no hacemos el álbum como si la Banda Pepper realmente existiera, y como si el Sargento Pepper estuviera haciendo el álbum?' Me encantó la idea, desde ese momento el Sargento Pepper tuvo vida propia".

Estéticamente, los cuatro Beatles también cambiaron de manera radical, adentrándose en el papel de la banda de Sgt. Pepper. Se habían dejado crecer las patillas y el bigote, y sus peinados cambiaron, lo cual influyó ciertamente en la cultura hippie. Los clásicos trajes que usaban, fueron reemplazados por psicodélicos uniformes militares inspirados en la época eduardiana. Según McCartney la banda fue nombrada así para "alterar nuestras identidades, liberarnos y divertirnos". Además, el nombre de Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band está ligado a la tendencia estadounidense de ponerles "nombres largos" a sus grupos, como Quicksilver Messenger Service o Big Brother and The Holding Company. Por lo que en base a la idea de McCartney de Sgt. Pepper's, The Beatles decidieron darle a su álter ego un "nombre largo".

El octavo disco largo de los Beatles fue grabado en un momento especialmente dulce de su carrera: acababan de decidir, por unanimidad, abandonar las giras y centrarse en grabar discos; podían entrar en los estudios de Abbey Road a grabar lo que quisieran y cuando quisieran; aún vivía Brian Epstein, verdadero amigo e impulsor de su carrera, que los mantenía unidos, y se hallaban, en definitiva, inmersos en un universo pleno de éxito, fiestas, sexo, drogas alucinógenas y reconocimiento casi unánime por parte de todos los sectores que, aunque no podía terminar de otra manera que haciendo explosión en cualquier momento, todavía les brindó unos años álgidos de inspiración y de concentración disciplinada en su trabajo.

En estas circunstancias se grabó uno de los discos más geniales, redondos e influyentes que ha dado la música popular. Se han dicho gran cantidad de cosas sobre su formato vagamente conceptual, su portada, sus disfraces, aunque quizá por primera vez, los miembros del grupo se implicaron en gran medida y con enorme ilusión en todo lo que rodeaba al disco. Era el momento mágico en que los LPs dejaban de ser una colección de singles recopilados por la compañía de discos, con una simple foto del producto que se trataba de vender, y pasaban a convertirse en un trabajo del propio artista, quien cada vez en mayor medida tomaba las riendas de la producción, el arte de la portada, el orden de los temas, etc.

Sgt. Pepper es considerado por los musicólogos como un primitivo álbum conceptual que avanzaba su uso extendido en la música popular, mientras continuaba la maduración artística mostrada en los anteriores trabajos de los Beatles. Ha sido descrito como uno de los primeros LPs art-rock, ayudando al desarrollo del rock progresivo y acreditado con la marca del comienzo de la era de los álbumes. Un importante trabajo de psicodelia británica, es un álbum multigénero que incorpora diversas influencias estilísticas, incluyendo el vaudeville, música de circo, music-hall, avant-garde y música clásica occidental e india.

El autor Sheila Whiteley atribuye a Sgt. Peppers una filosofía subyacente no sólo a la cultura de la droga, sino también a la metafísica y el enfoque no violento del movimiento flower-power. El musicólogo Oliver Julien contemplaba el álbum como una encarnación de "los cambios sociales, musicales y, más en general, culturales de los 60s". El psicólogo y figura contracultural Timothy Leary sostenía que el LP "dio voz a la sensación de que las viejas costumbres estaban siendo superadas. Llegó en el momento adecuado", y subrayó la necesidad del cambio cultural basado en una agenda pacífica. Su valor principal (según el profesor Alan F. Moore) era su capacidad para "captar, más vívidamente que nada contemporáneo, su propio tiempo y lugar". Whiteley estaba de acuerdo, acreditando el álbum con el "proveimiento de una instantánea histórica de Inglaterra durante los preparativos para el Verano del Amor". Varios eruditos han aplicado una estrategia hermenéutica para el análisis de las letras de Sgt. Pepper's, identificando la pérdida de la inocencia y los peligros de la indulgencia excesiva en fantasías o ilusiones como los más destacados temas.

A principios de diciembre de 1966 los cuatro componentes de los Beatles entraban en los estudios Abbey Road de Londres y hasta finales de abril de 1967 no saldrían con todas las tareas hechas en cuestión de sonido. Entre ambas fechas, no hubo giras, ni volvieron a escribir canciones en los hoteles antes o después de los conciertos y sobre todo, ni volvieron a ir al estudio en una escapada de los escenarios. Ahora lo principal era grabar y tocaba cambiar la rutina de siempre.

Cinco meses de grabación para aquel entonces era una locura, cuando su primer disco, Please please me (1963, Parlophone), se grabó en sólo cuatro días sueltos, y de esas sesiones se obtuvieron 9 horas y 45 minutos de música. Algo que contrasta con las más de 700 horas que Sgt. Pepper's acumuló entre todas sus grabaciones, hecho que desde su discografía hacía temblar de miedo a los directivos de la época, fieles a su esquema de poco tiempo en estudio y rápida publicación.

Los cinco meses de estudio contrastaban también con la rutina de publicar una nueva referencia del grupo en formato single o álbum cada tres meses, porque sino desde arriba se pensaba que la gente se cansaría de ellos y que los olvidarían por otro hype del momento.

Strawberry fields forever y Penny Lane fueron las primeras grabaciones del disco, y posteriormente fueron publicados como un doble cara A en febrero de 1967 después de que EMI y Epstein presionasen a Martin por el lanzamiento de un single. Al no alcanzar el número 1 en Reino Unido, las agencias de prensa británicas especularon que podría haber terminado la carrera de éxitos del grupo, con titulares como "los Beatles no llegan a la cima", "la primera vez en cuatro años", y "¿ha explotado la burbuja?" Después de su lanzamiento, ante la insistencia de Epstein, Strawberry fields forever y Penny Lane no fueron incluidas en el LP. Martin más tarde describió la decisión de retirar estas dos canciones como "el mayor error de mi vida profesional"; sin embargo, a su juicio, Strawberry fields forever, con la que la banda pasaban un tiempo sin precedentes de 55 horas de grabación en el estudio, "estableció la agenda para el álbum completo", y explicó: "iba a ser un disco con canciones que no podían ser interpretadas en directo; fueron diseñadas para ser producciones de estudio, y esa era la diferencia".

El cerebro en la oscuridad de los Beatles, el productor Sir George Martin, nombrado Caballero del Imperio Británico en 1996 por su labor en la industria de la música y la cultura popular, hablaba sobre este trabajo en el libreto del mismo: "Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band no comenzó como un álbum conceptual, pero muy pronto tomó vida propia. Lo recuerdo con intensidad, como un reto tremendo y una experiencia altamente gratificante. Para mí, fue el álbum más innovador, imaginativo y creador de tendencias de su momento".

McCartney, movido por su gusto por Pet sounds de The Beach Boys, llevaría casi todo el peso de este álbum, dejando a John Lennon en un segundo plano, quien sólo firma en solitario tres de los 13 temas del disco (Being for the benefit of Mr Kite!, Lucy in the sky with diamonds y Good morning good morning), y tres con Paul (A day in the life, With a little help from my friends y She’s leaving home), mientras que George Harrison aportaba uno (Within you without you), dejando a McCartney el protagonismo en los otros seis restantes.

Con este esquema, la banda empezó a pensar en su disco “secreto”, con el que se ocultarían bajo el pseudónimo de Dr. Pepper, pero al final los motivos legales (en Estados Unidos existe una bebida con este mismo nombre) y la lógica del mercado, ya que en seguida se descubriría que eran ellos quienes se ocultaban tras cualquier identidad ficticia, McCartney y compañía apostaron por Sgt. Pepper y toda la temática militar que rodeaba al nombre, el cual McCartney eligió por su longitud y su gusto por los nombres largos del rock californiano del momento.

The Beatles y George Martin buscaban cambiar todo, incluida la dinámica de producción, lo cual pasaba desde incorporar una orquesta de 41 instrumentos hasta llevar las sesiones de grabación en secreto; nada podía salir de ahí antes de que se publicase el álbum, había que guardar el secreto puesto que todos sabían que tenían una bomba entre manos y no querían que nadie se les adelantase.

La influencia india aún no se había ligado tan fuerte con la figura del gurú hindú, Maharishi Mahesh Yogui, de quien Keith Richards declararía: "Mick se fue a ver al Maharishi, y yo pensaba, 'Uuuh, no veo muy clara toda esa mierda'. Estoy bastante orgulloso de no haber ido nunca a besarle los malditos pies al Maharishi. Si no lo hubieran promocionado tanto (sobre todo los Beatles), tal vez la cosa no hubiera alcanzado unas proporciones tan demenciales. Supongo que tenía que gustarte la motivación básica que había detrás. Pero la cantidad de gente a la que tomaron el pelo…"

Pero aún así, seguía en auge gracias, sobre todo, a George Harrison, amante de este tipo de sonidos, como después demostraría en el concierto benéfico Concert for Bangla Desh (1971), y en los que había sido introducido por David Crosby, guitarrista de The Byrds, en la gira estadounidense de The Beatles en 1965, donde descubrió la música de Ravi Shankar y aprendió a tocar el difícil sitar indio gracias a un viaje a India donde conoció a dicho artista, quien le enseñó su arte.

Pero había un problema con todo este tipo de instrumentos y sonidos: ¿cómo iban a ser grabados? Los estudios de EMI no estaban tan avanzados como ahora puede imaginarse uno, más bien eran pobres en medios, pero el equipo de George Martin y compañía se las ingeniaron para a través de dos cuatro pistas conseguir capturar el sonido de las grabaciones (los ocho pistas no llegarían a estos estudios hasta finales de 1967). Uno de estos cuatro pistas sería reservado para la banda y el otro para la orquesta; técnica que hasta el momento no se había utilizado.

De esta manera surgía el problema de grabar al mismo tiempo ambos sonidos, tarea que llevó a cabo un jovencísimo segundo ingeniero de sonido de 19 años llamado Richard Lush, que lo relataba en Mojo: "había un punto determinado en cada una de las cintas que habíamos señalado con un lápiz amarillo. Mi dedo tenía que golpear cada máquina al mismo tiempo y ellos tenían que ir a la misma velocidad, algo que no solían hacer. Cuando lo habías capturado bien, era, ‘Rápido, Geoff [Emerick],hay que mezclarlo ya'". Así fueron surgiendo las grabaciones en secreto, con habitaciones separadas para recibir a las visitas y órdenes estrictas de cuando viniese alguien no invitado por la banda, la reproducción de las cintas se pararía en seco para que ningún sonido se escapase de ellas.

Durante las sesiones de grabación, la banda se esforzó en mejorar la calidad de la producción de sus versiones anteriores. Sabiendo que no tendrían que realizar las pistas en vivo, adoptaron un enfoque experimental a la composición, escribiendo canciones como With a little help from my friends, Lucy in the sky with diamonds y A day in the life.

La manera de plantear la grabación de estos temas había incrementado su gusto por la reverberación, los ambientes y atmósferas de cada tema, así como los sonidos exóticos que pueblan este trabajo; en gran parte deuda de la búsqueda de Geoff Emerick, el ingeniero de sonido jefe en el estudio. "Me di cuenta que estaba siendo diferente desde el principio, con Strawberry fields forever. Para mí ese tema abrió un nuevo campo de sueños. Paul tenía las ideas muy definidas sobre sus canciones; él solía venir y grabar en bruto versiones donde él tocaba todo, pero John tenía ideas complejas que nunca podía organizar; él no podía cambiar una bombilla. Lo vi como un reto. Mi trabajo era meterme en el cerebro de John, encontrar lo que él quería y entregarlo".

‘You haven’t really heard Sgt. Pepper until you’ve heard it in mono’. John Lennon hizo famosa dicha frase siempre que hablaba de este álbum, y es que fue concebido en mono, pero después, su discográfica EMI se decidió por pasar al sonido estéreo sin previo aviso con el objetivo de rentabilizar una tecnología en aquel momento implantándose y en auge (llevaba implantada sólo 10 años en el negocio de la música).

Geoff Emerick y su equipo fueron quienes se encargaron de esta mezcla en los estudios Abbey Road, llevada a cabo sin que el grupo se presentase a las sesiones, cuya duración fue de dos días y medio. Toda la grabación y distribución del sonido fue pensada en mono y se iban a encontrar con que la comercialización sería hecha en estéreo, puesto que hasta 2009 no se ha podido disfrutar del sonido original de Sgt. Pepper, salvo bootlegs piratas. La versión en vinilo sí que tenía su opción en mono, pero en los 70 se eliminó del mercado, mientras que en CD salió directamente en estéreo.

Los cambios son muy evidentes entre una versión y otra. Los más evidentes están en Lucy in the sky with diamonds, que pierde peso en el sonido mientras que los arreglos ganan presencia; She’s leaving home, modificada en el tempo de reproducción; y en Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (reprise) la voz de McCartney al final directamente desaparece. La explicación de la elección del mono frente al estéreo la dio George Martin en el libro Recording The Beatles (2006): “En 1967 muy pocas personas tenían un equipo estéreo. Casi todo el mundo escuchaba la música en mono. Era el sistema estándar.”

La banda quería cambiar los cauces del rock y por tanto del pop del momento, algo que se vio reflejado en un primer momento en las letras, más libres y menos efectistas que en anteriores entregas. Nada de cantar al amor de forma banal y tararear estribillos facilones, tanto McCartney como Lennon se centraban en reflejar vivencias personales y los temas mejoran frente a los anteriores. A esto hay que sumar el efecto del álbum conceptual y la supresión de los silencios entre cada tema, algo innovador en aquel momento que creaba la sensación de un único show donde el oyente se evadía. Para que haya esta unión entre tanto sonido dispar, la batería de Ringo Starr alcanzaba su máximo nivel y creaba el nexo de unión entre una canción y otra, llevando el ritmo y dando juego tanto a las guitarras como a las voces. Los efectos de las drogas se empezaban a notar, el LSD inundaba la escena londinense y Revolver había sido escrito bajo bastante influencia de este tipo de sustancias, algo que el grupo quitaba peso y negaba, puesto que debían pensar qué imagen proyectaban a la sociedad: la de unos niños buenos frente a la rebeldía de los Rolling Stones.

El álbum comienza con el sonido de una orquesta afinando sus instrumentos, para luego dar paso a la canción Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, la cual presenta a la banda misma y a su líder ficticio Billy Shears (interpretado por Ringo Starr). El roadie Neil Aspinall sugirió que esta canción funcionara como el compère del propio álbum. Inmediatamente después de terminar la canción de apertura, suenan voces coreando el nombre de Billy Shears, dando comienzo a la canción With a little help from my friends, cantada por el mismo líder, quien responde preguntas planteadas por su propia audiencia. Un reprise de la canción que le da el título al álbum aparece como la penúltima canción del álbum, idea también concebida por Aspinall, como una especie de canción de despedida. Sin pausa alguna, comienza el llamado "clímax del álbum", A day in the life. Sin embargo, la banda abandonó el concepto original exceptuando las dos primeras canciones y el reprise de la primera, por lo que la trama del álbum se termina convirtiendo en una narración enmarcada. De hecho, el propio Lennon reconoció que las canciones que escribió para el álbum no tienen nada que ver con el concepto de Sgt. Pepper's, y señaló que ninguna de las otras canciones lo hicieron, diciendo que "cualquiera de las otras canciones [de Sgt. Pepper's] podrían estar en cualquier otro álbum". A pesar de las declaraciones de Lennon, el álbum ha sido ampliamente señalado como un temprano e innovador ejemplo de un álbum conceptual.

La canción Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band que abre el disco es una especie de "jirón" del medio frustrado carácter conceptual que McCartney pretendía dar al disco entero, y nos mete de lleno en lo que parece que va a ser simplemente un disco de rock bastante bien elaborado y energético. Sin embargo, la entrada paulatina de elementos como aplausos y risas enlatadas, coros amplios o secciones de trompas nos empieza a sacar de la cabeza cualquier idea preconcebida. El final de la canción (cuya letra anuncia algo, una actuación) da paso a la melancolía de Ringo en With a little help from my friends, un alegato a la amistad y el buen rollo cuya música parece brotar como el agua del final del tema anterior.

John Lennon hace su aparición con la llegada de Lucy in the sky with diamonds (esa mítica alusión al LSD), que podría tomarse como un cambio de esquemas que no pega del todo, una especie de "disidencia" interna por parte del aguardentoso e inquietante Lennon, si no fuera porque las dos primeras canciones han dejado el ambiente preñado de una solidez tan mágica y particular que, contra todo pronóstico, cabe en adelante pensar en el disco como en un todo a pesar de sus constantes golpes de timón.

Pasada la tormenta de alucinaciones de Lucy, McCartney vuelve a tomar las riendas y, siempre contrapesado por las maquiavélicas y agudas maquinaciones del difícil Lennon, nos regala con Getting better y Fixing a hole un nuevo rato de alegría pura y exultante, que desemboca en la triste y sensible historia de She’s leaving home. En este momento la participación de Lennon se torna crucial, no sólo porque aportó un nuevo ángulo de visión en el estribillo, sino porque, terminada la canción, es él quien nos saca de allí amablemente, disolviendo la tristeza de la historia a base de zambullirla de nuevo en un barril de LSD puro: Being for the benefit of Mr. Kite! no es más que un juego, un experimento sonoro cuya inspiración brotó de un simple cartel que vio Lennon, uno de los mayores aciertos de este disco. La melodía serpenteante, concisa y maravillosa de esta canción, aparte de su redondez mágica propia de los más grandes, tiene algo de irónico, lúcido y chistoso que le confiere un aire maligno pero a la vez curativo.

La cara B se regodea en el ambiente ya creado, y nos va llevando con un abanico de contrastes aún mas marcado. Un George Harrison plenamente empapado de pasión por el hinduismo y por el sitar, instrumento que ya había empezado a chapurrear bajo la tutela del gran Ravi Shankar, nos propone zambullirnos en la escucha de Within you without you que, aunque quizá sea el corte más oscuro del disco, engarza mágicamente con el resto.

Llega de nuevo McCartney con la amabilidad de When I’m sixty four y la brillante ironía de Lovely Rita (canción en la que tira los tejos con elegancia a una policía que le había puesto una multa por aparcar mal), que retornan las felicidad al disco. Y vuelve de nuevo Lennon con Good morning good morning, una especie de descacharrante y animada cuadratura del círculo en la que la musicalidad más exquisita y natural no está reñida con los cambios de compás más inesperados.

Tras Good morning llega el cierre natural: la segunda parte de Sargent Pepper’s, que remata la (supuestamente) fallida faena conceptual de McCartney y se puede escuchar como quien ve pasar los títulos de crédito mientras hace un repaso de la suculenta película que ya toca a su fin. Y acaba con un final apoteósico: A day in the life, una gran canción apañada a partir de sendos "trocitos" de tema, primero uno de Lennon y luego otro de McCartney, con los cuales no sabían que hacer sus respectivos autores, y que fueron diabólicamente unidos, pegándolos mediante un arreglo orquestal grandilocuente. El famoso arreglo no es más que un crescendo lento en el que los instrumentos van tocando notas cada vez más agudas, subiendo de semitono en semitono. Se repite dos veces: la primera sirve para separar las intervenciones de los dos genios, y la última, más incisiva, va en busca de un majestuoso y extenso acorde conclusivo en el que se concentra todo lo escuchado hasta el momento. Si en muchas ocasiones el "truco" de la música consiste en elevar la tensión hasta un punto poco tolerable y resolver por fin con una distensión liberadora, pocos ejemplos de este método pueden servir de una manera tan plena, tan clara como éste.

Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band, es la introducción de la banda y la presentación de este nuevo mundo que han creado, sobre todo desde la mente de McCartney. Para ello los arreglos juegan un papel fundamental, tanto por la parte de la orquesta en cuestión de viento y metal, como con fragmentos grabados del público como si de una actuación de circo se tratase (el anticipo del sample). La guitarra de George sirve de introducción, de una manera que tan solo se ve superada por la manera en la que Ringo comienza el reprise. La guitarra y el ritmo inicial recuerda a algunas canciones mas rockeras de la banda, pero el puente instrumental, con esos metales y las risas del público, aleja la canción de lo convencional. Estos efectos de sonido están presentes durante todo el disco. La banda del Sargento Pimienta nos daba la bienvenida entre risas y aplausos, riffs de guitarras a lo Yardbirds, musculosos y crudos, pero con un optimismo que ningún Verano del Amor posterior podría igualar. La intención de Paul era jugar a dos bandos, escribiendo letras pasadas de moda y diciéndolas con una satírica intensidad psicodélica, utilizando un título que pegara con la onda de finales de la década de los 60 de ponerle nombres largos y surrealistas a las bandas. El musicólogo Kenneth Womack describió la letra como "un momento revolucionario en la vida creativa de los Beatles" que unía la brecha (a veces denominada como "la cuarta pared") entre el público y el artista, y sostenía que, paradójicamente, las letras "ejemplifican la retórica sin sentido de las bromas en un concierto de rock" mientras "se burlan de la idea de una capacidad de un álbum pop para engendrar auténtica interconexión entre artista y audiencia". El origen del nombre es controvertido. Se ha dicho que el creador del nombre (como una deformación en broma de "salt'n'pepper") fue el ex-asistente de giras de los Beatles, Mal Evans. Otros sugieren que el nombre derivó de la popular gaseosa estadounidense "Dr. Pepper".

McCartney actúa como maestro de ceremonias al final de la canción Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band, introduciendo a Starr como un alter ego llamado Billy Shears, y dando inicio a With a little help from my friends, segundo dardo firmado por John y Paul en una apertura fantástica que da paso a un medio tempo calmado, una batería con toques jazzy y las armonías vocales de los de Liverpool, esta vez con el timbre más grave de Ringo Starr a la cabeza y el resto de acompañamiento. Fue de los últimos temas que terminaron, escrito para que el batería tuviese su justo protagonismo, y con un diálogo entre los miembros de la banda a partir de preguntas lanzadas que respondían las segundas voces, Paul también al bajo y John, a la guitarra y al piano, de donde había extraído la melodía para dicha canción. Parece ser que a Paul se le ocurrió la melodía, y la letra fue un trabajo conjunto en casa de John una tarde. Durante la sesión, cuando se atascaban, tocaban canciones de rock, viejos éxitos, e incluso Paul esbozó lo que sería The fool on the hill. La canción termina con una nota alta vocal que McCartney, Harrison y Lennon alentaron a Starr para que la alcanzase, a pesar de su falta de confianza como cantante.

Lucy in the sky with diamonds es una de las baladas más bellas que John Lennon ha escrito nunca. Tres minutos y medio de rock psicodélico que anticipaba su posterior camino hacia el pop y la explosión de color sin necesidad de tanta ornamentación, sólo una melodía simple, el tamboura de George Harrison creando la atmósfera de forma lenta, y el órgano Lowrey de McCartney modificado en su sonido para jugar con nuevas fronteras. El origen del tema suele partir de un dibujo del hijo de Lennon, Julian, quien dibujó en 1966 a su compañera de clase, Lucy O’Donnell, con diamantes en forma de ojos, algo que el propio Julian no supo explicar en su momento, pero que le llevó a denominar al dibujo como “Lucy – in the sky with diamonds”. La letra parece provenir de uno de los poemas más raros de Lewis Carroll, poemas que John adoraba y de los cuales conseguía conservar la musicalidad. La voz de John nos lleva a la tierra de los sueños con porteros de plastelina y taxis de papel de periódico. El estribillo es uno de los más pegadizos de las canciones de los Beatles y la introducción una de las mejores de la música moderna. La canción fue grabada variando varias veces la velocidad de la cinta. Para conseguir diferentes efectos en la canción (voces, guitarras etc...) distintas partes fueron grabadas a velocidades diferentes. Aunque es improbable que John hubiera escrito una pieza tan fantasiosa sin haber nunca experimentado con alucinógenos, este tema estaba igualmente afectado por su amor al surrealismo, juegos de palabras y las obras de Lewis Carroll. La sugerencia de que la canción era una descripción de un viaje lisérgico se sustanciaba en que las iniciales del título deletreaban L-S-D. De todas maneras John negó esto con vehemencia, hasta que ya por fin, en 2004, McCartney por fin confirmaba lo obvio: Lucy in the sky with diamonds había surgido fruto del LSD.

Getting better es una de las canciones más directas del disco, no llega a los tres minutos. La guitarra de Harrison (al final incluye una parte de tamboura) y Lennon se sincronizan creando un riff adictivo, que se une a un estribillo muy repetido y que llega a cargar un poco el tema. Una gran canción con excelentes voces, y un efecto sincopado realzado en gran parte por un fantástico piano, tocado por George Martin. Ringo incorpora congas al sonido como percusión pero destaca más por la voz duplicada de Paul, así como de su parecido a hits de la talla de Penny Lane. Getting better resultó ser un ejemplo interesante de cómo se frenaban mutuamente en sus excesos cuando trabajaban juntos Paul y John. El optimismo del estribillo de Paul, según el cual todo mejora gracias al amor, tiene su contrapeso en la confesión de John de que era un estudiante rebelde, un joven malhumorado y un golpeador. Cuando Paul cantaba que las cosas mejoran todo el tiempo, John replicaba que "no podrían empeorar más". Cuando se le preguntó sobre la canción años después, John admitió que se refería a sus tendencias agresivas. "Sinceramente creo en el amor y la paz. Soy un hombre violento que ha aprendido a no serlo y está arrepentido de su violencia". La canción fue inspirada por Jimmy Nicol, que fue brevemente un Beatle en junio de 1964 cuando tuvo que sustituir a Ringo por enfermedad de éste durante una gira. Nicol era un músico experimentado que había trabajado con los Spotnicks y con los Blue Flames de Georgie Fame, pero tuvo que aprender a ser un Beatle de un día para otro. Después de cada recital, John y Paul se acercaban a Jimmy y le preguntaban cómo iba todo, a lo que Jimmy sólo decía: "it's getting better" (va mejorando). que era el único comentario que le podían sacar.

Fixing a hole es la única canción que fue grabada fuera de los estudios Abbey Road, trasladándose a los estudios Regent Sound, también en Londres, porque los primeros no estaban disponibles esa noche. Como curiosidad, era la primera vez que The Beatles usaban otro estudio diferente para grabar. Con esta canción vuelven a sonar psicodélicos, Paul sigue doblado en su voz, técnica que también utilizan con la guitarra de Harrison, con un solo donde la guitarra de McCartney se queda más libre. Fixing a hole fue otra de las canciones de Sgt. Pepper acusadas de hacer referencia a la droga. La gente no podía creer que Paul hablara de reparar agujeros en el sentido del bricolage nada más, era demasiado simple. Se suponía que estaba "reparando un agujero" en su brazo (una picada de heroína). Pero en realidad el tema se trataba de renovaciones y arreglar un agujero en el techo por donde se filtra la lluvia. Paul se había encargado de hacer eso recientemente en su nueva propiedad de Campbeltown en Escocia en las condiciones más primitivas, un trabajo que tuvo el efecto de reenfocar su pensamiento y hacerlo reevaluar sus prioridades inmediatas. "Si eres un drogadicto que se sienta en una habitación y arregla un agujero, eso es lo que va a significar para ti, pero cuando yo lo escribí quise decir cuando hay una grieta, o le falta color a un cuarto y ahí voy y lo pinto", comentó Paul tiempo después. La canción trata del deseo de McCartney de dejar vagar libremente su mente y expresar su creatividad sin la carga de sus inseguridades autoconscientes. Se ha discutido bastante sobre quien toca el clavicordio en la canción. Mientras que Neill Aspinall dijo que era Paul, Lewisohn destaca que el bajo fue grabado al mismo tiempo y ciertamente suena a McCartney. Presumiblemente fue George Martin, que se encontraba presente, quien lo grabó, y sin duda era la persona más adecuada para ello.

She’s leaving home vuelven a ser The Beatles en formato balada con las perfectas armonías vocales que mezclan las voces de Paul y John, ambas dobladas, interpretando a los padres, así como los coros de éste último, que le dan a la canción un aire etéreo que consigue también la introducción con el arpa. Un tema barroco con unos falsetes impecables y una caída al estribillo delicada entre arreglos de cuerda de la mano de cuatro violines, dos violas, dos chelos, un contrabajo y un arpa, tocado por Sheila Bromberg, la primera mujer en tocar en un disco de los Beatles. Mike Leander fue quien se encargó de estos arreglos y George Martin precedía en el sonido a las inquietudes clásicas de un joven McCartney. Paul creó una canción atrapante de una chica que sigilosamente deja su claustrofóbico y respetable hogar en busca de diversión y romance en los "swinging sixties", basada en una historia real que leyeron en un periódico (Daily Mirror), sobre una chica (Melanie Coe) que había abandonado su casa y no era encontrada. Aunque, como es lógico, la pareja de artistas trastocaron parte de la historia para hacerla más teatral. En la canción no intervinieron para nada ni George ni Ringo; Lennon y McCartney la compusieron y cantaron solos, el resto era músicos de estudio.

Being for the benefit of Mr. Kite! era el cierre de la cara A y como tal se iba a cumplir el primer silencio de la actuación de la banda del sargento Pimienta, por lo que el tono cambia, volviéndose más oscuro y escrita por John Lennon inspirado en un póster del circo de Pablo Fanque del siglo XIX, temática que refleja la historia. La atmósfera se vuelve más surrealista que cualquiera de las anteriores y las armónicas se solapan con el Hammond y el piano de Lennon, así como los diversos instrumentos de George Martin. A destacar la utilización de loops procedentes de cintas, como ya hiciese John Cage en su momento. Un armonio, un órgano y varias armónicas trataron de dar la impresión de estar en una feria. Sin embargo, John quería oler el serrín del suelo. George Martin pensó que un calíope (un instrumento en el que el sonido es producido por vapor que atraviesa unos tubos, y que se toca mediante un teclado) serviría para lograr el objetivo. Sin embargo, los únicos que se pudieron encontrar se tocaban mediante tarjetas perforadas, así que no se podía tocar para adecuarlo a la canción. Finalmente, trozos de cinta de calíope se lanzaron al aire y se juntaron. Según Lewisohn fueron 16 trozos que se pegaron cambiando el orden para conseguir la mágica atmósfera de la canción.

Después de que Martin decidiese que Only a Northern song no era adecuada para su inclusión en Sgt. Pepper, Harrison escribió la canción inspirada en clásico hindú Within you without you, que abre la cara B. Otro espectáculo comienza de las manos de George Harrison, quien dirige a la banda en un viaje de iniciación por la cultura hindú gracias a largos solos con la tambura y el sitar, así como un buen número de músicos de sesión que le acompañan con otros instrumentos típicos de este sonido. George la escribió mientras estaba en casa de Klaus Voorman (el artista que diseñó las portadas de Revolver y de las antologías y que tocó el bajo en diversas ocasiones con algunos de los Beatles durante sus carreras en solitario). El único Beatle presente en las sesiones de grabación de Within you without you fue George, acompañado por varios músicos indios y una sección de cuerda que tocó una partitura de George Martin. El resultado es un tema casi místico que resultó muy apreciado por aquellos que experimentaban con drogas por aquel entonces. Es el único tema, junto a A day in the life, que supera los cinco minutos de duración y a buen seguro, si EMI no hubiese estado detrás, se podría haber alargado más porque originalmente fue propuesta para que durase 30 minutos, algo anti-comercial en aquel momento. Escrita como el recuerdo de una conversación, la canción pone de manifiesto que el individualismo occidental (la idea de que cada uno de nosotros tiene su propio ego) está basada en una ilusión que incita a la separación y a la división. A fin de acercarnos y liberarnos del "espacio que existe entre todos nosotros", necesitamos abandonar esa ilusión de ego y darnos cuenta de que somos esencialmente "todos uno".

When I’m sixty-four vuelve a mostrar el gusto por el sonido de la música clásica y el jazz por parte de McCartney, quien la firma y la canta. El sonido de vaudeville impregna este tema, en el que Paul lleva a cabo un diálogo con dos clarinetes y un clarinete bajo, lo más destacado por su hermosura en la combinación y el tempo de un fraseo muy calmado, casi narrado y las dosis de humor de la letra unidas con cierto tono triste (“Will you still need me, will you still feed me, / When I’m sixty-four”). Paul dijo que la melodía de When I'm sixty-four la compuso al piano cuando vivía en Forthlin Road, Liverpool, "cuando tenía más o menos 15 años", y, aunque estaba claramente influenciada por el padre de Paul, que era músico durante los años 20, y con el que Paul pasó muchas horas mientras tocaba el piano, no estaba dedicada, como aseguraró parte de la crítica, a él, que iba a cumplir 64 años en el momento de ser publicada. El 64 hacía referencia a la edad de jubilación en Gran Bretaña. La canción está escrita en formato de carta por un joven socialmente inepto que parece estar tratando de convencer a una mujer a quien apenas conoce mediante promesas de una devota relación a largo plazo. El tono oficial / formal de la carta ("mándame unas líneas, expresando tu punto de vista", pinta un cuadro convincente de este jovenzuelo que quiere tener todo por escrito antes de firmar sobre la línea de puntos.

Lovely Rita, de nuevo a manos de Paul, tanto en la voz como en la letra, es pop psicodélico simple, con un estupendo solo de piano del productor George Martin y un gran final. La canción abre más el grupo hacia el pop vitalista, dando un papel muy importante al sonido de las guitarras de George Harrison y el apoyo de Ringo Starr a la batería, así como los fraseos de George Martin al piano, hilo conductor con el siguiente tema para evitar las pausas, junto con el canto de un gallo. Una de los aspectos más curiosos de la canción son los sonidos con eco que se escuchan al final de la misma. John Lennon, usando gran cantidad de eco en sus auriculares experimentó con todo tipo de "cha chas", incluso golpeando un rollo de papel higiénico con un peine. Son especialmente interesantes las voces que John y George añaden antes del solo de piano al estilo Honky-Tonk interpretado por George Martin. La canción, inspirada en una mujer policía, trataba sobre un tímido oficinista al que le sancionan con una multa por una infracción de tránsito y trata de seducir a la agente con la intención de salvarse de la multa. "Estaba imaginando el tipo de persona que sería como para enamorarme de una oficial de tránsito", señaló Paul. Algunos años después, una agente de tránsito llamada Meta Davies, destacada en el barrio de St. John's Wood en Londres, dijo haber inspirado la canción. No que había sido seducida por un Beatle sino que, en 1967, ella le había hecho una multa a un tal P. McCartney, quien le había aparentemente preguntado acerca de su inusual nombre. "Su auto estaba estacionado en un lugar en donde la ficha del parquímetro había vencido", dijo Meta.

Good morning good morning recae en manos de John al completo y se nota cómo surgió el tema, gracias a un anuncio en la televisión de la marca de cereales Corn Flakes de Kellogg’s, cuyo jingle decía así: “Good morning, good morning, The best to you each morning, Sunshine breakfast, Kellogg’s Corn Flakes, Crisp and full of fun”. Riffs de guitarra y un final reservado para, de nuevo, sonidos de animales, entre gallos, caballos y perros, entre otros. La sección de viento le da de inmediato su particular estilo (por cierto, daros cuenta que tan solo se conoce el nombre y no el apellido del músico que tocaba la trompa francesa). Gran interés tiene la sucesión de sonidos de animales que puede oirse, y que se sacaron de la colección mágica de sonidos de Abbey Road. Aunque referenciada en muchos lugares como "casi un caos" y atribuyéndole un orden caprichoso, Lewisohn afortunadamente destaca que dicha sucesión sigue un orden. El sonido de cada animal debía aparecer de tal manera que pareciese que escapa al siguiente. La canción era "un poco de basura", como el mismo John la describió más tarde. Un tema sobre su vida de indolencia, era la consecuencia de un matrimonio frío, demasiadas drogas y días que se median de comida a comida y en banales programas de televisión del tipo "Meet the wife".

Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (reprise), sirve como despedida del show que ya se acaba, del show loco que anticipa obras como The Who sell out (1967, Track) y Tommy (1969, Track/Poyldor) de The Who, que vendrían a retomar la idea conceptual en torno a un tema o sonido. La banda del sargento Pimienta nos dice que: “We hope you have enjoyed the show” y que su tiempo llegó a su fin, que se despiden del escenario. Es especialmente destacable el cambio tonal a mitad del reprise, que incluso le da una sensación más frenética. Aunque grabada deprisa y corriendo, ya que Paul tenía que marcharse a Estados Unidos y tan sólo tuvieron una sesión de grabación para ello, la canción es más que adecuada para llevar al oyente a un pre-clímax ante la última canción.

A day in the life, es una obra rock-pop muy ecléctica, el bis que siempre guarda toda gran actuación. Escrita por la pareja John y Paul y con el intercambio de papeles en la voz protagonista, es un gran tema. Tiene todo tipo de sonidos en su interior, cual caja de Pandora que se abre para mostrarse al exterior, sólo que en vez de salir los males del mundo, sale esta joya. Es John quien se lanza el primero a entonar mediante un hilo frágil los primeros versos de la historia sobre un punto que no ha sido aclarado. Unos dicen que trata sobre la muerte en un accidente de coche de Tara Browne, heredera de 21 años de la familia Guinness, la cual afectó también de sobremanera a Brian Jones; y George Martin habla de una referencia a las drogas. Quizá ambas ideas se juntasen como solía pasar en aquel momento. La parte de Paul trataba sobre salir de la cama y salir para la escuela, y fue deslizada entre el segundo verso y el tercero de la parte de John. "Era otra canción completamente distinta pero resultó encajar", comentó Paul. "Me hacía recordar cómo era ir corriendo por la calle para agarrar el autobús, fumarme unos pitillos y entrar a clase. Era un pensamiento sobre mis días escolares. Me fumaba un Woodbine (un cigarrillo británico barato, sin filtro) y alguien hablaba y yo me sumergía en un sueño". Mientras McCartney habla de su juventud, Lennon lo hacía de referencias a periódicos. El caso es que John Lennon llega casi desapareciendo hacia la explosión de la orquesta al final del primer minuto y mitad del segundo, testigo que recoge Paul McCartney, momento al que también le sucede otra explosión de júbilo en un crescendo de los 40 músicos que formaban la orquesta (aunque McCartney llegó a querer 90). Ya al final, la subida llega a su culmen máximo y explota en la cima dejando caer el telón con ella, creando muchísima tensión, disipada radicalmente por el eterno acorde de mi mayor del final, donde el piano retumba durante más de medio minuto. El coro final de A day in the life es patrimonio de los mejores momentos de la música del siglo XX. primero Lennon, crescendo de cuerdas, McCartney, orquesta, Lennon, crescendo de cuerdas y fin. Este último crescendo es sensacional, Por último, un loop horrible que te sobresalta cada vez que lo escuchas

Así termina la que para muchos es la obra cumbre de los Beatles, pues si bien quedaban todavía tres o cuatro exquisitos platos que degustar antes del temido fin, que quizá fueron mejores aún en algún sentido, ninguno fue ya tan redondo, tan prieto y homogéneo como Sargent Pepper’s. Eso sí, debe ser escuchado entero, con tiempo y en paz.

Sgt. Pepper cambió el transcurso de la historia de la música y la crítica supo ver su importancia desde el principio, desde calificarlo como “un momento decisivo en la historia de la civilización occidental”, en palabras del crítico teatral británico Kenneth Tynan, para ser encumbrado como el Mejor disco de la historia por la NME en 1974, título que después revalidaría por parte de la revista Rolling Stone. Y polos opuestos como la revista Time y Pitchfork llegaban a coincidir; los primeros, eligiendo al álbum como uno de Los 100 mejores de la historia, y los segundos brindándole un diez de diez, nota que pocas veces usan. En España. Rockdelux, lo eligió en el puesto 46 de Los mejores del siglo XX.

El público lo digirió de forma paulatina, adaptándose a este nuevo sonido que los Beatles proponían, pero al final acabó triunfando a nivel de ventas, como ya pasase con todos sus anteriores discos. En Estados Unidos se mantuvo número 1 durante 15 semanas, en Gran Bretaña durante 27, y en Australia durante 30. Es uno de los álbumes más vendidos de la historia, con 32 millones de ventas estimadas; y también se ha convertido en el segundo álbum más vendido en la historia de Reino Unido. Innovador en muchos sentidos, desde su estructura hasta sus técnicas de grabación, fue agregado al Registro Nacional de Grabaciones de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos por ser "cultural, histórica, o estéticamente significativo". En la gala de los Grammy de 1968 se llevó cuatro de siete premios a los que optaba: Álbum del año, Mejor portada, Álbum contemporáneo, y Mejor ingeniero de sonido, no-clásico.

Como buen álbum planteado para cambiar la música, la portada también tenía que ser revolucionaria. En Sgt. Pepper es la primera vez que The Beatles introducen las letras dentro de un álbum, para lo cual contaron en el diseño con Peter Blake, artista pop ya reconocido en aquel momento, y como director artístico con Robert Fraser, todo un personaje del mundo del arte en la década de los 60. La banda tomó en serio su personaje en la banda del Sargento Pimienta y se vistió con vistosos uniformes militares, diseñados por el diseñador mejicano Manuel Cuevas, y poblados bigotes que destacaban sobre los intensos fondos en amarillo, rojo y verde. La portada fue inspirada por un dibujo de Paul McCartney en el que estaban The Beatles en un collage junto a sus figuras y celebridades históricas favoritas

Pero lo más importante es la portada frontal, donde reunieron a 70 famosos incorporados mediante la técnica del collage, a excepción de las estatuas de los propios Beatles en sus primeros años de fama a la izquierda, junto al boxeador Sonny Liston, y a la derecha, la actriz Diana Dors. Montaje que tardaron dos semanas en rematar. Al final, John Lennon no pudo salirse con la suya e incorporar a Mahatma Gandhi (quitada por deseo de EMI), Jesucristo o Adolf Hitler, quien sí sale en la foto de preparación en el libreto del disco, con este pie de foto: “Almost reddy for action – note Hitler on the sidelines”. Según una leyenda urbana no confirmada, se habría previsto en un principio que fuese incluido en la portada el rostro del actor humorístico mexicano Germán Valdés 'Tin Tan', pero éste se negó a última hora, enviando en su lugar una figura mexicana, de barro, del árbol de la vida de Metepec que se incluyó en un extremo de la portada del disco.

Lo mejor de todo es descubrir los detalles ocultos, habituales en la ironía del grupo. Por ejemplo: la muñeca de Shirley Temple con una camiseta que pone “Welcome the Rolling Stones”, las figuras de porcelana de ambos lados, así como la típica figura japonesa, el diminuto gnomo de jardín, la presencia de Aleister Crowley casi oculto en la esquina superior izquierda, el gurú indio, Sri Lahiri Mahasaya, entre otros. La lista la completan nombres tan importantes como: Aldoux Huxley, William Burroughs, Bob Dylan, Karl Marx, Marlon Brando, Oscar Wilde, Lewis Carroll, Marlene Dietrich, Dylan Thomas, entre muchos más.


El lanzamiento británico de Sgt. Pepper's fue el primer álbum pop sin los silencios característicos que separaban las canciones de las demás. Las canciones están prácticamente unidas entre si, dando la impresión de una continua presentación en vivo. En el álbum se hace uso de varios instrumentos de teclado. McCartney toca un piano de cola en A day in the life, y un organo Lowrey en Lucy in the sky with diamonds. Mientras que Martin toca un pianet (una clase de piano electromecánico) en Getting better, un clavecín en Fixing a hole y un armonio en Being for the benefit of Mr. Kite!. En la misma última canción, Lennon hace lo suyo con un organo Hammond.

Mucha gente creyó que la portada contenía un mensaje oculto sobre la supuesta muerte de Paul McCartney, ya que en la parte inferior de ellos parecía haber una tumba adornada con flores y un bajo, hecho de flores mirando al lado izquierdo, ya que el músico es zurdo, y con solo 3 cuerdas, lo que significaría que faltaba un Beatle. Muchas especulaciones se hicieron, aparte de que sobre su cabeza figurara la palma de una mano abierta como en muchos otros álbumes, y en la contraportada estaba dando la espalda como en señal de irse. Además, fue el primer disco que se vendió con las letras de las canciones impresas. Aunque se quiso evitar esto, poco se pudo hacer, ya que la letra de las canciones era propiedad intelectual de sus autores. El álbum causó sensación en su época y ha seguido influenciando a generaciones de músicos con diferentes propuestas y estilos.

Fuentes: http://www.elportaldelmetal.com, http://www.hipersonica.com, http://es.wikipedia.org, http://en.wikipedia.org, http://www.alohacriticon.com, http://www.taringa.net, http://elbustodepalas.blogspot.com.es, http://www.upv.es, http://www.metaltotal.com, http://rockritico.blogspot.com.es, http://criticablog.blogspot.com.es, http://rincondesconexion.blogspot.com

Listado de canciones:

1.-   Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band
2.-   With a little help from my friends
3.-   Lucy in the sky with diamonds
4.-   Getting better
5.-   Fixing a hole
6.-   She's leaving home
7.-   Being for the benefit of Mr. Kite!
8.-   Within you without you
9.-   When I'm sixty-four
10.- Lovely Rita
11.- Good morning good morning
12.- Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (reprise)
13.- A day in the life

Vídeos:

Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band - The Beatles


With a little help from my friends - The Beatles


Lucy in the sky with diamonds - The Beatles


Getting better - The Beatles


Fixing a hole - The Beatles


She's leaving home - The Beatles


Being for the benefit of Mr. Kite! - The Beatles


Within you without you - The Beatles


When I'm sixty-four - The Beatles


Lovely Rita - The Beatles


Good morning good morning - The Beatles


Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (reprise) - The Beatles


A day in the life - The Beatles

2 comentarios:

Eduardo García dijo...

Uno de los mejores discos de la historia.
Si coges tema por tema, puede que Revolver sea mejor. Eso sí, bajo mi punto de vista.
Pero el conjunto, las técnicas de grabación, el que fuera el primer disco que incluía las letras y la producción inmaculada, hacen un disco grande, grande.
Tampoco me quiero olvidar de la mítica portada y de los recortes que venían dentro, así como ese mini tema de escasos segundos que aparece al final, después de A Day In A Life.
Las búsqueda de nuevos sonidos, influenciados por Pet Sounds, y muchas cosas más, que no voy a aburrir a nadie.
Saludos sintéticos.

JL dijo...

Uno de los discazos de la historia sin ningún género de dudas. A mí caso me gusta más éste que Revolver. La historia que subyace detrás y el hecho de ser posterior en el tiempo, empapándose de más influencias, lo hizo ser un trabajo más depurado y diverso.
Saludos sintéticos