domingo, febrero 23, 2014

Grandes álbumes: MOBY - Play

Play es el quinto álbum de estudio del músico americano de electrónica Moby, lanzado en mayo de 1999 por V2 Records. Mientras algunos trabajos anteriores de Moby obtuvieron éxito crítico y comercial dentro de la escena de música electrónica dance, Play fue un éxito de crítica y un fenómeno comercial. El álbum presentó a Moby a la audiencia mundial, no sólo a través de un gran número de éxitos (que ayudaron el álbum a dominar las listas de todo el mundo durante dos años), sino también a través de licencias sin precedentes de su música en películas, televisión y publicidad comercial. Eventualmente se convirtió en el álbum más vendido de su género, con más de 12 millones de copias vendidas a nivel mundial. Según Rolling Stone, "Play no fue el primer álbum que hizo una estrella de rock a partir de un techno nerdnik insular, pero fue el primero en hacerse una sensación del pop. Play hizo la posmodernidad adorable, lenta pero segura en tocar el punto sensible de los críticos y los compradores de discos por igual".

Uno de los aspectos destacados de Play, a diferencia de otros álbumes electrónicos de la época, era la forma en la que combinó viejos ritmos gospel y música folk con sensibilidades de house moderno. Moby sampleó profusamente las grabaciones de campo recogidas de Alan Lomax en canciones como Honey, Find my baby y Natural blues, mientras Run on fue inspirada por la tradicional God's gonna cut you down. El álbum también tiene canciones más puramente electrónicas, así como el single de influencia rock South side y la más ambient Porcelain. En 2003, el álbum ocupó el número 341 en lista de la revista Rolling Stone de Los 500 mejores álbumes de todos tiempos, y fue votado como el mejor álbum del año en la encuesta de los críticos de The Village's Voice Pazz & Jop. Fue nominado para un premio Grammy y un premio Brit, se convirtió en el álbum independiente más vendido en Reino Unido en 2000 y fue certificado Disco de platino en más de 20 países.

Porciones de lo mejor de este álbum se basan en una premisa simple: ajuste de fragmentos de grabaciones del viejo blues y gospel a programaciones rítmicas (no siempre electrónicas). Lo que pudo ser sólo un truco condescendiente, produjo parte de la música más inquietante y atormentada del año. Los elegantes paisajes sonoros de Moby borran el olor a humedad de estas voces de varias décadas antes, y hacen parecer frescas de nuevo la angustia y esperanza de los cantantes.

Desde que puso a Nueva York en el mapa del techno con la seminal canción trance de 1990 Go, Moby ha pasado a convertirse en un rockero punk decente, un virtuoso garabateador ambient e incluso mejor compositor de bandas sonoras. Pero su vocación sigue siendo la explosivamente emotiva música dance. Con Play, el icono franco de la música electrónica rebota hacia atrás para convertirse en el verdadero sucesor de su hito centrado en los clubs de 1995, Everything is wrong.

Después de su menos convincente incursión en el industrial techno metal en Animal rights, como un disco blanco, inhumano y asexuado que sólo él podía manejar, y el más accesible álbum de música para bandas sonoras I like to score (1997), Moby ahora ahondaba en las raíces de la música negra para la inspiración. Play abarca ritmos hip-hop, funky, samples de viejo blues, emocionalismo house, y lento y ardiente soul. Y para un hombre que siempre ha menospreciado el mirarse al ombligo, el esnobismo anti-dance del techno "inteligente", parece un hábitat mucho más natural.

Play abarca tanto síncopas hip-hop y las grabaciones de campo de Alan Lomax de música folk afroamericana del siglo XX para crear himnos de cajas de ritmos a través del tiempo. Honey incluye un sample de Sometimes de la mujer fatal del blues Bessie Jones aporreando el piano, y funk. Why does my heart feel so bad? muestra angustiosos lamentos de gospel en un escenario de sintetizadores brillantes, mientras Bodyrock simultáneamente sugiere a Fatboy Slim y Joy Division. Moby canta y recita, toca innumerables instrumentos y elabora complejas armonías soul a partir de simples y aislados elementos.

La temática tratada por el álbum continúa la afición de Moby por incluir una serie de ensayos cortos escritos por él mismo, explorando las preocupaciones actuales, su apoyo al veganismo y al humanitarismo, y su oposición al fundamentalismo.

Las dos primeras canciones, Honey y Find my baby, tejen corto blues o samples vocales gospel alrededor de techno breakbeat bastante desinteresado. Play se estrena con Honey, con una tartamudeante línea de bajo y golpes secos de piano. Afortunadamente, Moby se redime en gran manera sobre el resto del álbum con una serie de canciones que mantienen un ritmo transpirado y conmovedor, y que le devuelven al techno evocador y melancólico que ha sido su especialidad desde sus primeros días. La tintineante línea de piano y combados samples de cuerda se deslizan con ternura en Porcelain enmarcando una voz significativa y devastadoramente discreta de Moby, mientras que South side es la canción de Moby que ha llegado a escribir más cercana al pop de las emisoras de radio. Why does my heart feel so bad? se desarrolla en un bucle de samples sobre ritmos hip-hop, sintetizadores almibarados y guitarra blues. Hasta aquí tenemos buenos ingredientes para un buen EP. Pero de aquí en adelante, el álbum se licua en un cálido charco de genérico ambient, techno y trip-hop (sobre todo ambient).

El palpitante Machete arranca de Underworld tanto como sea legalmente posible. El sombrío 7 ofrece sólo un breve respiro de mayores dbs y bpms. El defecto de Moby es que cruza al otro lado como muy genuino, muy saludable. Play intenta hacer malabares de un amor académico con una historia musical, un deseo primitivo de ritmos, un movimiento uniforme hacia tranquilos y hermosos manifiestos veganos y hechicería de estudio.

Sorprendentemente, muchas de las canciones vocales de Moby son destacables; tiene un inequívoco sentido de cómo enmarcar su voz frágil con producciones comprensivas. Ocasionalmente, las similitudes con las superestrellas del dance contemporáneo como Fatboy Slim y Chemical Brothers son sólo un poco cercanas, como en el himno de correoso gran ritmo Bodyrock. Aún así, Moby se muestra a su nivel después de un largo paréntesis.

La segunda mitad de los 90 vio la carrera de Moby convulsionada después de años de ser un niño prodigio exitoso del techno. El lanzamiento en 1996 de Animal rights, un disco oscuro, ecléctico y alimentado por guitarras, y construido en torno a los discos de punk y metal que amaba cuando era adolescente, supuso un desastre crítico y comercial que le hizo llegar a considerar dejar la música y volver a la escuela para estudiar Arquitectura. Explicó: "estaba teloneando a Soundgarden y me arrojaban mierda todas las noches en el escenario. Hice mi propia gira y estaba tocando ante aproximadamente 50 personas por noche". Sin embargo, afirmó, "tenía un mail de apoyo de Terence Trent D'Arby y recibí una llamada telefónica de Axl Rose diciendo que estaba escuchando Animal rights una y otra vez. Bono dijo que le encantaba Animal rights. Así que si tienes tres mails de fans como éstos, ese es el tipo de fans que debes conseguir".

Cuando finalmente grabó su siguiente álbum, Play, no había ninguna señal de que el álbum sería interpretado de manera diferente que Animal rights. Según Moby, ofreció la grabación a todos los sellos principales, de Warner Bros a Sony y a RCA), y fue rechazado cada vez. Después de que V2 finalmente aceptase publicarlo, su publicista envió el disco a los periodistas, y muchos de ellos expresaron que no lo iban a escuchar. Según el manager Eric Härle en una entrevista con HitQuarters, su objetivo original era vender 250 mil copias, que era lo que Everything is wrong, el álbum de Moby de mayores ventas en aquella época, había vendido.

Finalmente publicado en mayo de 1999, Play recibió algunas buenas críticas, pero inicialmente no se promocionó comercialmente de manera conveniente. Moby declaró: "la primera actuación que hice en la gira de promoción de Play estaba en el sótano de la tienda de Virgin en Union Square. Estaba literalmente tocando mientras la gente estaba esperando en la cola comprando CDs. Tal vez vinieron 40 personas".

Las primeras ventas del álbum Play fueron pobres. En Reino Unido, debutó en el número 33 en la lista de álbumes británica en mayo de 1999, pero durante el resto del año sólo pasó cinco semanas más dentro de las listas. Fue en enero de 2000 cuando el álbum volvió a entrar en las listas de Reino Unido, escalando lentamente posiciones y finalmente alcanzando el número 1 tres meses más tarde.

Según Moby, "casi un año después de que saliese el disco, en 2000, yo iba de telonero para Bush en una gira MTV Campus Invasion. Fue degradante en su mayor parte. Su audiencia tenía cada vez menos interés en mí. En febrero de 2000, en Minnesota, estaba deprimido y mi manager me llamó para decirme que Play había sido número 1 en Reino Unido y había vencido a Supernatural de Santana. Yo pensaba, 'pero si el disco había salido hace ya 10 meses'. Así, de repente, supe que las cosas eran diferentes. Entonces era número 1 en Francia, en Australia, en Alemania, en Nueva Zelanda, amontonándose las buenas noticias. La semana de que Play fue publicado, se vendieron en todo el mundo alrededor de 6.000 copias. Once meses después, estaba vendiendo 150 mil copias por semana. Estaba de gira constantemente, borracho casi todo el tiempo y bastante confuso. De repente las estrellas de cine empezaron a venir a mis conciertos y empecé a conseguir invitaciones para fiestas de lujo, y de repente los periodistas que no acudían a mis llamadas publicitarias estaban contando versiones de mi historia. Fue un extraño fenómeno".

Play ha vendido más de 12 millones de copias en todo el mundo. A pesar de sólo alcanzar el número 38 en el Billboard 200 de Estados Unidos, más de 2 millones de copias se vendieron en este país, con el álbum disfrutando de ventas estables durante meses y constante popularidad. En Reino Unido, Play había alcanzado el número 1 en abril de 2000 (pasando cinco semanas en lo más alto de las listas) a raíz del éxito del single Natural blues. Siguió en altos puestos en las listas durante el resto del año, especialmente apoyado por el enorme éxito de sus singles siguientes, Porcelain y Why does my heart feel so bad? Casi todo 2000 estuvo en las listas y alcanzó un total de 81 semanas de presencia en las listas, convirtiéndose en el quinto álbum más vendido de 2000 en Reino Unido.

Play encontró sus principales fortalezas en el apoyo de su impresionante serie de nueve éxitos, una hazaña sin precedentes para un álbum de música electrónica. Siete de esos singles fueron éxitos en el Top 40 británico. Honey, el primer single, ya estaba en el mercado en agosto de 1998, casi diez meses antes del lanzamiento del álbum. El single final elegido fue Find my baby, que apareció en algunas listas nacionales tres años y medio después. Uno de los aspectos más destacados de los lanzamientos de singles es que algunos de los títulos más conocidos fueron publicados tarde (Porcelain, por ejemplo, fue el sexto single del álbum, lanzado un año después de Play), como manera de asegurar una presencia constante del álbum en las listas.

El resultado evidente de la estrategia de marketing era mantener el álbum en la atención constante del público, y después de un debut mediocre permaneció varios años en las listas y rompió las proyecciones de ventas para Moby y la escena de la música dance, que no era considerado un género comercial dominante en Estados Unidos en la década de 1990 (en comparación con Europa, donde Moby inicialmente había conseguido la fama). En muchos sentidos este álbum ayudó a establecer a Moby como músico mainstream. Sus álbumes posteriores han sido más orientados al downtempo, con frecuencia con su propia forma de cantar distintiva, a menudo con vocalistas femeninas y con samples similares a los de Play, a diferencia de sus discos anteriores de orientados al club o a la música alternativ, donde rara vez cantaba.

Play recibió elogios de los críticos musicales. John Bush de Allmusic consideró que Play mostraba a Moby "equilibrando su sublime sonido inicial con la evolución del breakbeat techno de los 90s". Barry Walters de Rolling Stone dijo que "el flujo y reflujo de dieciocho concisos y contrastados cortes escribe una historia maravillosamente sobre Moby en conflicto de su mundo interior, mientras proporcionaba al planeta exterior ritmos y melodías para disfrutar". Robert Christgau, escribiendo en The Village Voice, dijo que las grabaciones sampleadas del álbum suenan tan potentes y claras "sin la asistencia del propio Moby, sus ritmos, sus texturas, sus armonías, a veces sus canciones, y sobre todo su entusiasmo, que hace honor no sólo a la música dance, sino a la tradición del rock en conjunto como parte de él". En una revisión mixta, Brent diCrescenzo de Pitchfork Media dijo que "el crudo magnetismo" de las grabaciones sampleadas se pierde debido a las "técnicas de grabación digital innatas", y resulta en la música haciéndola "divertida y funcional, y sin embargo desechable".

Play fue el primer álbum que en que todas sus canciones tenían licencia para su uso en películas, programas de televisión o anuncios, y esto supuso una importante contribución a su éxito. Es una hito que han logrado solamente otros tres artistas: Celldweller, Meiko y The Crystal Method. En el momento que se lanzó el álbum, Moby explicó que él licenció las canciones porque era la única forma que podía conseguir que la música se escuchase. El anterior álbum de Moby, Animal rights, una incursión en la escena del rock alternativo, no había atraído muchos oyentes, mientras la música anterior de Moby era conocida principalmente por los fanáticos de la música dance y ambient, y no había logrado reconocimiento del mainstream en su país de origen.

Según su manager, Eric Härle, aunque mucha gente cree que las canciones se escogidas para los anuncios como parte de la campaña de marketing para un álbum que no encajaba en el formato de la radio convencional, la concesión de licencias en realidad surgió como resultado de agencias pidiendo permiso para utilizar la música como sintonías. Härle declaró a HitQuarters que la música era tan popular porque es evocadora y emocional. A pesar de la extensa concesión de licencias, los anuncios seleccionados, sin embargo, fueron cuidadosamente seleccionados, y más solicitudes fueron rechazadas que aceptadas.

Uno de los más notables anuncios comerciales destacaba al golfista Tiger Woods jugando una partida de golf en Nueva York con la melodía de Find my baby, pero numerosos otros usos de canciones del álbum están documentados. Según la revista Wired, las canciones de Play "han sido vendidas cientos de veces... la concesión de licencias fue tan asombrosamente lucrativa, que el álbum fue un éxito financiero meses antes de que llegara a su nivel total de ventas multi-platino".

El álbum Play también fue conocido por producir una gran cantidad de vídeos musicales. En un impresionante extenso período de tres años y medio (entre agosto de 1998 y febrero de 2002), doce vídeos musicales fueron comisionados para un total de ocho singles diferentes (Bodyrock recibió tres vídeos musicales, y Natural blues y Porcelain, dos). Fueron producidas por un gran número de directores, que incluyeron a Jonas Åkerlund (Porcelain), Roman Coppola (Honey), Joseph Kahn (South side) y David LaChapelle (Natural blues).

El álbum fue particularmente notable por su amplio uso de samples de las grabaciones de campo recogidas por Alan Lomax en Sounds of the South: A musical journey from the Georgia Sea Islands to the Mississippi Delta. La mayoría de los samples eran cortos y constantemente repetidos a lo largo de las canciones. Por ejemplo, Honey utiliza un sample de Bessie Jones que consistía en un conjunto de cuatro versos que se repetía más de veinte veces. En las notas del álbum, Moby dio "las gracias especialmente a los Lomaxes y todos los archivistas e historiadores de la música cuyas grabaciones de campo han hecho posible este disco".

A finales de 2000, la obra fue relanzada como edición especial, titulada Play: The B sides, incluyendo un disco extra de caras B (ese segundo disco también saldría por separado en 2004). Además, una mezcla de la canción South side, que incluía un dueto con la cantante de No Doubt, Gwen Stefani, fue lanzada como single, convirtiéndose en su única canción que apareció en el Billboard Hot 100, alcanzando un máximo en el número 14. Gracias a su vídeo musical y extendida emisión, la canción ayudó a empujar aún más el éxito del álbum. Más adelante, Play fue relanzado con la versión de South Side del single con Gwen Stefani, reemplazando la versión original. Otras copias tenían un CD adicional con la nueva versión de la canción en el mismo paquete. La versión original fue relanzada en la edición estadounidense de la recopilación de Moby, Go: The very best of Moby.

Un DVD titulado Play: The DVD, fue lanzado acompañando al álbum, con la mayoría de los vídeos musicales de Play, excepto el de South side, un Megamix de 88 minutos con todos las remezclas creadas para el álbum, una actuación en Later... with Jools Holland, un diario de viaje de Moby titulado Give an idiot an Camcorder (a Moby se le proporcionó una cámara y la cinta fue editada por Tara Bethune-Leamen), y un componente de DVD-Rom donde los usuarios podían remezclar dos de las canciones de Moby. El DVD también incluye un CD con el Megamix en una sola canción. El DVD fue lanzado en julio de 2001, y producido por Moby y Jeff Rogers (Swell), fue nominado para un Grammy en 2002. El Megamix fue acompañado por imágenes creadas en Toronto at Crush, conducido por el director Kathi Prosser.

Listado de canciones:

1.-   Honey
2.-   Find my baby
3.-   Porcelain
4.-   Why does my heart feel so bad?
5.-   South side
6.-   Rushing
7.-   Bodyrock
8.-   Natural blues
9.-   Machete
10.- 7
11.- Run on
12.- Down slow
13.- If things were perfect
14.- Everloving
15.- Inside
16.- Guitar flute & string
17.- The sky is broken
18.- My weakness

Vídeos:

Honey - Moby


Find my baby - Moby


Porcelain - Moby


Why does my heart feel so bad? - Moby


Southside - Moby feat. Gwen Stefanie


Rushing - Moby


Bodyrock - Moby


Natural blues - Moby


Machete - Moby


7 - Moby


Run on - Moby


Down slow - Moby


If things were perfect - Moby


Everloving - Moby


Inside - Moby


Guitar flute & string - Moby


The sky is broken - Moby


My weakness - Moby

7 comentarios:

bernardo de andres herrero dijo...

El unico disco de Moby que tenfo antes no me interesaba esos ambientes trance de él y después se me repite un poco pero lo de innovador de esta obra es indudable

Xim dijo...

Oh, me lo regaló mi hermana, es el único que tengo de él. Yo era de los que bailaban el "Go" en el 91 sin saber que era Moby, pero como todos adorábamos Twin Peaks y el ritmo era endiabladamente bueno, pues eso, no podías decir que no... Es un discazo de los buenos, y efectivamente innovador para la época, el "Natural Blues" es todo un himno de aquella década, y el "Porcelain", abusaron de él en radio y tv, servía para ilustrar cualquier cosa...

SaLu2 mobyeros

Eduardo García dijo...

Nunca me ha interesado Moby. Tal vez me sorprendio un poco en plena era ácida y trance y después algún tema suelto.
Play poco lo he escuchado y la razón es que no me llama mucho.
Demasiado mainstream para mi gusto.
Después, como dice Bernardo, todo ha sido bastante lineal.
A lo mejor me animo y lo pongo un día de estos.
Saludos sintéticos.

bernardo de andres herrero dijo...

Creo que alguna vez te mencione que tus articulos son de revista. una enciclopedía que además se sale de lo habitual en blogs. Por eso tienes mi roconocimiento que puedes ver en mitocadiscosdual. enhorabuena

JL dijo...

Yo conocí a Moby a partir de este disco. Me sorprendió esa mezcla entre dance y blues, y lo bien que funcionaba.
Además se hizo muy famoso, sobre todo gracias a los singles, Porcelain, Natural blues y ese Why does it feel... que te hacía tararearlo una y otra vez. Sin perder de vista otras joyas como Everloving.
Lo que vino después, como decís, fue más bien plano, con alguna canción afortunada, pero nunca ha logrado el nivel de este Play. Buenos discos, en general, como 18, pero...
Play fue una obra de arte de Moby, que lo hizo muy conocido a nivel mundial. Disco imprescindible de su época.

JL dijo...

Muchas gracias, Bernardo, por la nominación. Creo que fue el año pasado o hace dos, mi amigo Xim me nominó también. Voy a ver si puedo sacar tiempo para seguir esa rueda y nominar también a mis blogs favoritos, ya que creo que os lo debo. Un saludo.

Juan Carlos dijo...

Curiosamente a mí también me regalo este disco mi hermana. Estaba en Nueva York buscándome un regalo en una tienda de discos, y preguntó por un disco que fuera verdaderamente bueno, y le dieron éste. Es un disco que he oído montones de veces y no me canso de escuchar. Y de los pocos discos que consiguieron sorprenderme, después de escuchar durante años muchísima música y acabar hastiado. Además me relaja.
Sin embargo me parece excesivamente sobrevalorado. Mucho de su mérito está en la utilización de sintetizadores y máquinas (inteligentemente, sí). Y por la hábil selección de melodías que copia para el disco, y las atmósferas donde las rodea. Pero no es para mitificarlo como tanto se ha hecho, ni para considerarlo como "histórico". La última canción me recuerda a las de Enya.