domingo, agosto 03, 2014

Grandes álbumes: DEPECHE MODE - Violator

Violator es el séptimo álbum del grupo inglés de música electrónica Depeche Mode, producido por el grupo y Mark Ellis Flood durante 1989-90 y publicado en marzo de 1990 por Mute Records. Todos los temas fueron escritos por Martin Gore. Violator ha vendido más de 14 millones de copias, y sigue siendo el álbum mejor vendido en la trayectoria de Depeche Mode. Es considerado uno de los mejores discos de la historia y de los más influyentes de la música electrónica. Artistas tan diversos como Derrick May, The Crystal Method, Gary Numan y Shakira, mencionaron a Depeche Mode y Violator como influencia importante.

El álbum apareció en tres formatos: por primera vez el estándar en disco compacto, en disco de vinilo y en cassette de cinta magnética de audio, aunque en 1992 estuvo disponible en minidisco de Sony y en DCC de Philips. Desde 2006 está disponible como descarga digital desde internet. Fue el último álbum de Depeche Mode publicado cuando aún había cierto dominio del formato en disco de vinilo.

Violator fue el primer material de Depeche Mode disponible en el poco popularizado Minidisc digital creado por la casa Sony, exclusivamente en Reino Unido, como los otros discos del grupo que llegarían a editarse en este formato, si bien esta versión apareció de modo tardío, en 1992. La edición en esa modalidad fue un intento del grupo por expandir sus lanzamientos a otros formatos distintos a los tradicionales discos antes del auge de internet, aunque con poco éxito en esa presentación, que actualmente ya no se encuentra disponible, así como el propio formato.

Personal Jesus en su versión single es más corta, pues tiene editado el largo cierre, que sólo aparece en el álbum con una duración de cerca de minuto y medio. World in my eyes difiere también en su versión como single de la del álbum, pues es más corta. En el caso de Policy of truth, en su versión single, tiene una suave entrada electrónica que en el álbum no aparece; en los conciertos esa entrada se sustituye por una de percusión. Para Enjoy the silence se realizó también una entrada, pero ésta aparece únicamente en su versión de vídeo promocional; en conciertos sí se utiliza tal entrada o alguna variante.

Se realizó el vídeo de la canción Halo y eventualmente se lanzó como single promocional en Inglaterra y en Estados Unidos, si bien en realidad originalmente se planeaba publicarlo como single regular; se realizó también el vídeo de la canción Clean, pero no se lanzó como single ni como cara B. Ambos vídeos se realizaron en exclusiva para incluirlos en la colección Strange too de ese mismo año.

Los temas que originalmente quedaron fuera del álbum Violator y aparecieron como caras B de los singles fueron las canciones Dangerous, Sea of sin, Happiest girl, y los instrumentales Kaleid, Sibeling y Memphisto, todos compuestos también por Martin Gore y que convierten a Violator en el disco de Depeche Mode con más caras B. Memphisto y Sibeling, las caras B instrumentales de Enjoy the silence son muy peculiares. Memphisto es una función compuesta por Martin Gore inspirada en una película imaginaria, según él, en la cual Elvis Presley interpreta al diablo; Presley era de Memphis, por ello el título Memphisto. El tema Sibeling se titula así en honor al compositor finlandés Jean Sibelius.

El disco contiene dos temas instrumentales, uno está contenido tras Enjoy the silence y se llama Interlude # 2 Crucified, debido a que se puede escuchar la voz de Andy Fletcher clamando "crucified", y el otro se encuentra tras Blue dress y se llama Interlude # 3. Ambas no están acreditadas en el disco. Las dos últimas canciones, Blue dress y Clean, están continuadas entre sí como si fueran una sola pieza del álbum. En realidad ambas están ligadas teniendo en el ínter Interlude # 3.

Depeche Mode comenzaron los años 80 como unos adolescentes de Essex que encantaban al público con sus enigmas pop inteligentes, ingeniosos y muy modernos. Comenzaban los 90 como jóvenes adinerados rondando los 30 años, permaneciendo con gran éxito en el mainstream de las bandas de pop con sus celebraciones negras, su milagros de ingeniería forjadas de puro sonido e impuras nociones.

Depeche Mode, entonces en su cumbre creativa, lidiaban todavía con edificios gigantes de sonido, sombrías construcciones arquitectónicas y brillantes joyas melódicas. Depeche Mode eran un grupo electrónico, y ello se pone de manifiesto en la calidad de sus composiciones: capas de sonidos, infecciosos arreglos de percusión, melodías con contramelodías, construcciones para vocales con versos, estribillos, puentes, retornos y segundos planos.

Precedido por los éxitos de los singles Personal Jesus y Enjoy the silence (esta última Top 10 en Reino Unido y Estados Unidos), Violator propulsó a la banda hacia el estrellato internacional. El álbum produjo dos éxitos más, Policy of truth y World in my eyes. Violator fue el primer álbum del grupo que alcanzó el Top 10 en la lista Billboard 200, alcanzando el puesto número 7. El álbum fue promocionado por la gira World Violation Tour que realizaron Depeche Mode durante 1990.

Violator continuaba en la línea general de los dos trabajos anteriores de estudio de Depeche Mode: el extremismo emocional lírico de Martin Gore y su habilidad para elaborar melodías pegadizas se filtran a través del oído de Alan Wilder mediante arreglos perfectos, hábilmente asistidos por el afamado productor inglés Flood.

En comparación con los esfuerzos anteriores, la banda decidió probar un nuevo enfoque para la grabación. Alan Wilder dijo, "generalmente comenzamos la elaboración de un disco mediante extensas reuniones de pre-producción donde decidimos cómo queremos que suene el disco, y entonces entramos en un estudio de programación. Esta vez decidimos mantener todo el trabajo previo de producción al mínimo. Empezábamos a tener un problema de aburrimiento en que sentíamos que habíamos alcanzado un cierto nivel de logro en hacer las cosas de una cierta manera". Martin Gore declaraba, "en los últimos cinco años creo que hemos perfeccionado una fórmula; mis demos, un mes en un estudio de programación, etc. Decidimos que nuestro primer disco de los 90 debía ser diferente".

Con el co-productor Mark Ellis "Flood", Wilder comenzó una relación complementaria, proporcionando Flood los conocimientos técnicos y Wilder trabajando en los arreglos y las texturas de las canciones. Antes de Violator, el productor Flood se había encargado de la ingeniería del single Shake the disease en 1985 y realizado la mezcla de la versión larga del tema Stripped en 1986. Wilder manifestó, "así hacíamos el trabajo de grupo entonces, aceptando que todos teníamos diferentes papeles y en realidad no todos tratábamos de hacer lo mismo. Así que terminamos con este acuerdo no escrito en la banda, donde todos lanzábamos juntos un par de ideas al principio de la canción. Fletch y Mart desaparecerían, y vendrían después de que trabajásemos en ello durante un tiempo para dar una opinión.

También hubo un cambio notable en los demos de Gore. Después de acabar los efectos rígidos y limitados de los demos para Music for the masses, Gore, prestando atención a la petición de Wilder, los guardó menos completados. Varias de las grabaciones básicas consistían en vocales sobre partes de guitarra u órgano simple, con un loop extraño de percusión, pero menos material secuenciado. Las escasas demos permitieron a la banda tomarse libertades creativas con las canciones. Por ejemplo, Enjoy the silence comenzaba como una balada lenta, pero por sugerencia de Wilder se convirtió en una canción up-tempo vibrante,

La banda convino en ponerse a trabajar en el disco con Flood en el estudio de programación WorldWide de Mute en Londres durante tres semanas, y después volaron a Milán para nuevas sesiones en los estudios Logic de programación. Según Flood, no hicieron gran cantidad de trabajo en Milán, excepto en la canción Personal Jesus, que fue crucial en el establecimiento del tono y el espíritu del álbum. Después de Milán, la banda se trasladó a los estudios Puk en el norte de Dinamarca, donde la mayor parte del álbum fue grabado.

“¿Adónde íbamos a ir ahora? Era como si hubiésemos llegado a nuestro destino. Después todo cambió. Teníamos que hacerlo. De algún modo había que dar el siguiente paso”, declaraba Dave Gahan tras lanzarse el álbum 101 (1988). Su primer directo publicado presagiaba un cambio en una banda que ya no era ni por asomo la que se presentó con Speak and spell (1981). Depeche Mode habían publicado Music for the masses (1987), y con dicho álbum habían puesto fin a una primera época. Se buscaba ese segundo paso e iba a llegar con Violator. 101 había documentado de manera exitosa el tour Music for the masses, que culminó con un espectáculo en el Rose Bowl en Pasadena, California, en junio de 1988, donde actuaron ante más de 60.000 fans. 101 lo hizo muy bien para ser un doble álbum en directo, llegando al número 45 en América, y el escenario estaba listo para alcanzar un nuevo nivel de éxito. Las apuestas eran altas para su siguiente álbum.

Llegados a este punto los de Basildon, junto a su productor inicial y jefe del sello Mute Records, Daniel Miller, algo más que un padre para la banda según los propios miembros, decidieron que estaban derivando a un sonido más rock, algo que no les interesaba, ya que querían abordar su sonido desde la electrónica y mirar desde ahí hacia el rock, no al revés. Violator parte bajo esa intención de control sonoro.

Violator es un álbum electrónico más clásico que Music for the masses, el cual tenía un mayor sonido épico. Depeche Mode eran una banda de electrónica que usaba guitarras, no una banda de rock que usaba la electrónica. Esto pudo condicionar en parte el sonido de Violator. Sus influencias eran el punk, Kraftwerk, los primeros singles de The Human League y el glam de Roxy Music. No tenían las influencias de los 60, sino las de los 70. A los fans de Spandau Ballet o Steve Strange no les gustaba Depeche Mode. Depeche era una banda cien por cien electrónica a la que no le interesaba el rock camuflado de Duran Duran. Estaban más cerca de Orchestral Manoeuvres in the Dark.

De esta manera, cuando en 1989, de mayo a diciembre, entraron al estudio a grabar, el objetivo estaba claro, reducir el peso de las guitarras electrónicas y todo lo que recordase al rock en sus canciones, decisión que se contraponía a lo que en esos momentos iba a estallar: el Big Beat desde Gran Bretaña con The Prodigy y The Chemical Brothers como ejemplos mediáticos.

De la mezcla se encargó François Kevorkian (salvo de Enjoy the silence, a cargo de Miller y Flood), ya que Flood no estaba en ese momento disponible y confió en Kevorkian, reconocido DJ y productor francés, muy meticuloso y especial, que había mezclado cuatro años antes Electric Café (1986) de Kraftwerk.

La experiencia de Mark Ellis hasta ese momento le hacían valedor para sustituir a David Bascombe como productor. Si buscaban un sonido oscuro, el fichaje de Flood era más que propicio ya que el inglés se había curtido en la generación del post-punk, estuvo como ingeniero asistente en el álbum Movement (1981) de New Order, además de unirse a Soft Cell, Psyhic TV y sobre todo a Cabaret Voltaire, un nombre que a Depeche Mode seguro que les sonaba. La manera de enfocar el industrial por los de Sheffield ha marcado a muchas bandas, y entre ellas a la de Gahan.

La aportación de Flood fue elogiada por todos los protagonistas. Incluso Andy Fletcher comentaba en relación a las guitarras algo que les dijo Ellis: "Flood decía que nuestras ideas preconcebidas eran un montón de chorradas, que si quieres usar guitarras, las usas. Hay que hacer lo que suene bien. No se deberían tener reglas. La única regla que teníamos era no usar el mismo sonido dos veces. Nos estábamos quedando sin sonidos". Fue importante en cerrar la brecha entre las letras a veces tristes y sombrías de Martin Gore con el ánimo más optimista de Alan Wilder y otros miembros de la banda. Como cualquier buen productor, él era en parte terapeuta, en parte erudito y un visionario musical.

Las canciones se cubrían de atmósferas oscuras, programación ante todo (Alan Wilder) y muchos teclados distorsionados para mezclar sonidos. Las guitarras estaban presentes, pero cuando suena el vinilo publicado en 1990 por Mute Records ni se distinguen casi entre los bajos y la voz de David Gahan. Esto cambió con la publicación en 2006 de la edición coleccionista, donde las canciones gozaban de más arreglos y la adaptación a las capacidades del Dolby Digital 5.1 hacía que la influencia de Kraftwerk fuese aún más importante, ya que las bases miraban al grupo alemán, aunque también el techno y house procedente de Estados Unidos (tanto de Detroit como de Chicago, especialmente de la primera) son otras de las referencias de Violator.

Para probar el sonido conseguido, en agosto de 1989 Mute Records publicó Personal Jesus en todos los formatos disponibles (7”, 12”, CD). El tema, escrito por Martin. L. Gore, se convirtió en un himno nada más darse a conocer. La canción está inspirada por el libro Elvis and me de Priscilla Presley, y nadie esperaba el éxito que iba a alcanzar. Incluso su cara B, Dangerous, obtuvo suficiente cobertura radiofónica como para llegar al número 13 en la lista Modern rock tracks de Billboard. Cuando se dio a conocer el tema Personal Jesus en su edición 12", se convirtió en el single más vendido en la historia de Warner, su discográfica para Norteamérica.

Daniel Miller y compañía no pensaban “que fuese un gran éxito, sólo una manera de introducir a la gente a Violator”. Con un título tan especial, al que luego se unieron las imágenes de Anton Corbijn en el videoclip (grabado en el desierto de Tabernas, en Almería), el grupo y el sello tenían miedo a la posible censura, por usar el nombre de Jesús con ligereza, pero el resultado fue el opuesto: Personal Jesus se convirtió en el "12 pulgadas más vendido de la historia en Estados Unidos por Sire/Warners” según comentó Miller. Un millón de copias vendidas en palabras de Dave Gahan.

Y es que el tema no es para menos. El riff de guitarra inicial, las miradas hacia Kraftwerk y la manera de entender el pop por New Order, hacen que el tema tenga una melodía pegadiza perfecta. Después la letra ya hace el resto y golpea en cada escucha. Actualmente es una de las canciones más versionadas, entre las que destaca la de Marilyn Manson.

Menos sorprendente fue el éxito de la canción dance-pop Enjoy the silence, publicada como segundo single en febrero de 1990, que se convirtió en el mayor éxito de Depeche Mode. Bajo su magnífico exterior synth-pop, sin embargo, se superpone un sombrío pesimismo que se encadena a lo largo de la totalidad del álbum. Cíclicos tintineos de pitidos y un ritmo de fondo pulsante minimalista se propagan bajo capas de voces y armonías vocales inquietantes sobre la balada nocturna Waiting for the night. La voz del principal compositor Martin Gore amortigua la del vocalista Dave Gahan, y rápidamente la mimetiza en esta canción y en World in my eyes. Gore entrelaza el sexo y la adicción en The sweetest perfection, con un verso que definiría la trayectoria del grupo (Nothing can stop me), y de nuevo en la cinemática canción final Clean, con el riff y la solemnidad de GahanBlue dress, un número de swing electrónico, es a la vez profundamente triste, sexy y espeluznante, con Gore canturreando repetidamente "put in on" (refiriéndose a la chica que lleva el vestido) por toda la canción.

Enjoy the silence partió de la maqueta de Martin, como solían hacer, sólo que en este trabajo el grupo cambió de metodología, gracias a los consejos de Flood. Este tema partió de un armonio y una voz, según Alan Wilder. Pero querían más. A partir del propio Wilder, a quien se le ocurrió transformarlo en un tema casi de baile, y Flood, llegó uno de sus himnos perfectos. Hasta el momento, el single de más éxito en la carrera de Depeche Mode.

Aún quedaban dos singles por ser publicados. Policy of truth fue lanzado en mayo de 1990. La vinculación con la escena electrónica se demuestra en el 12" publicado por Mute en las Islas Británicas, donde The KLF firma uno de los remixes. World in my eyes fue el cuarto single, aunque fue el segundo tema creado en las grabaciones, y a partir del cual la banda consiguió una metodología para grabar los siguientes, según comentaba Flood.

Martin calificó a la canción World in my eyes como una canción muy positiva. "Nos está diciendo que el amor, el sexo y el placer son cosas positivas". Blue dress, a la que Gore denominó "pervertida", trata simplemente de "ver un vestido de muchacha y darse cuenta de que esto es lo que hace que el mundo gire". Con Halo, dijo Gore, "me permite decir 'me rindo', pero hay también una sensación real de ilicitud. Supongo que mis canciones parecen abogar por la inmoralidad, pero si escuchas hay siempre un sentimiento de culpa". Según Alan Wilder, Clean estaba basada en un riff de bajo con eco de la canción de Pink Floyd, One of these days, de su álbum de 1971 Meddle.

La contribución de François Kevorkian a este álbum, aunque no bien entendida, no puede ser subestimada. Se trasladó de Francia a Nueva York con la intención de ser un baterista a tiempo completo, pero rápidamente se encontró inmerso en el mundo de los clubes como buscado DJ. Sus experiencias como músico y DJ le sirvieron muy bien más tarde para trabajar como mezclador, remezclador y productor. El mix de François del single Personal Jesus definía el nuevo tono de Depeche Mode y condujo a que mezclase la mayor parte de Violator. Era más parte del equipo que colaborador a sueldo, involucrado también en la grabación y el final de la producción creativa.

En relación con el título del álbum, Martin declaró, "lo llamamos Violator como una broma. Queríamos ponerle el más severo y ridículo título heavy metal que pudiésemos. Estaría sorprendido si la gente entendiese la broma. Sin embargo, cuando llamamos a un álbum Music for the masses, nos acusan de ser condescendientes y arrogantes. En realidad fue una broma de su acomercialidad. Era algo más que música para las masas".

Como parte de la programación de la reedición del disco de 2006, y de la reedición de todos los álbumes anteriores a Playing the angel de 2005, Violator fue relanzado con todo el contenido de la edición original y caras B como un pack híbrido de Super Audio CD y DVD-vídeo en abril de 2006 que incluía mezclas de dos canales y surround 5.1 del álbum. Las seis caras B para los singles de Violator (Dangerous, Memphisto, Sibeling, Kaleid, Happiest girl y Sea of sin) también aparecen, aunque sin el tratamiento de sonido surround. La reedición no llegó a Estados Unidos hasta junio de 2006. La versión estadounidense carecía del híbrido SACD, y en cambio sólo tenía un CD, pero el DVD fue incluido y era idéntico al europeo, pero en formato NTSC en vez de PAL. La falta de SACD se debió a que los títulos distribuidos en Norteamérica por Warner, no son compatibles con el formato SACD. Adicionalmente, el álbum se relanzó en su edición de CD, así como en disco de vinilo Deluxe en ambos lados del Atlántico.

La remasterización se hizo a partir de las cintas multipistas originales, volviendo a mezclar el álbum pista a pista, con los cambios que esto puede llegar a implicar. No hay tantas diferencias como puede haber en la remasterización de Speak & spell, pero es comprensible, ya que su primer disco se grabó en muy pocas pistas y daba lugar a muchas mejoras posibles, en cambio Violator partía de una producción potente desde el momento en que se grabó.

Un cortometraje de 32 minutos titulado Depeche Mode 1989 – 90 (If you wanna use guitars, use guitars) va dando pinceladas a todo lo que rodea al álbum; comienza con lo que fue la presentación del disco en Los Angeles, con la intervención de la policía y el ejercito, y primera plana en todos los noticiarios del país al día siguiente. El grupo tenía un acto promocional de firma de autógrafos en una tienda musical de Los Angeles, y la línea alcanzó los 20.000 asistentes. El evento tuvo que ser cancelado poco después de comenzar debido a los problemas de seguridad por no poder mantener la línea en orden. A partir de ahí se van dando detalles acerca de la grabación de algunos temas, de cómo Flood les instó a abandonar prejuicios y a utilizar guitarras cuando realmente les apeteciera; a lo largo del documental van hablando los miembros del grupo, Flood, F. Kevorkian, Alan Wilder y Daniel Miller; cuentan alguna anécdota, la transformación de Enjoy the silence desde la demo hasta la mezcla final; Anton Corbijn (que dirigió los vídeos musicales e hizo las fotografías y portada del álbum) explica la historia del vídeo de la canción, que dirigió él mismo. Se habla del éxito de la gira que sucedió al álbum y se muestran imágenes de algunos de los visuales hechos por Corbijn. También hay imágenes de Strange too, notablemente clips de los vídeos musicales de Halo y Clean, y se hace referencia a la influencia de este disco en músicos posteriores y a los millones de discos vendidos. Es un documental bastante equilibrado y ameno. Un buen cierre para una muy buena reedición.

World in my eyes fue el tema meramente tecnopop de Violator, recordando por momentos a Kraftwerk en su sonido por completo sintetizado, aunque es en realidad de los últimos de Depeche Mode ejecutados enteramente con sintetizador. Lo curioso del tema es que los miembros de Depeche Mode siempre declararon que desconocían a bandas como Kraftwerk antes de haber grabado su primer disco, resaltando la experiencia que habían ganado en el campo de la música electro hasta 1990. La canción es una sensual propuesta todavía endeudada con el sonido eminentemente bailable de los primeros años de la banda.

Sweetest perfection es un tema experimental, una epopeya dramática y de combustión lenta, con una voz seria cabo de Martin Gore, que alterna entre una cuasi-desesperación en los versos y los estribillos fríamente robóticos. Comienza con un efecto acompasado muy sencillo, repitiendo una y otra vez un mismo estribillo en una melodía pulsante. Toda la canción va en crescendo hasta llegar a un coro grandilocuente y lleno de efectos, lo cual de algún modo recuerda los modos del rock progresivo.

Personal Jesus es un tema bastante burlón, lo cual quedó en evidencia principalmente con su vídeo, en el cual los integrantes de Depeche Mode aparecen como cuatro sensuales vaqueros haciendo una parodia del conocido cowboy norteamericano. La canción es en sí una sátira hacia la excesiva comercialización que de la religión hacen los llamados apóstoles precisamente en Estados Unidos. Mientras que la canción propone tener una religión personal, un "Jesús Personal", el vídeo ya hace hincapié en mezclar además el tema religioso con escenas sugerentes y abiertamente provocativas en el sentido sexual, lo cual fue capitalizado en el álbum Songs of faith and devotion, el siguiente en la discografía de Depeche Mode. La musicalización, por otra parte, es una de las más conocidas del grupo al haber utilizado todos los recursos disponibles en esa época, tanto el riff blues de la guitarra como el efecto de disco rayado y la potente batería, apuntalados por las recurrentes olas de sintetizadores, consiguiendo una canción bastante industrial en su forma melódica, tal y como en sus primeros temas de éxito, con letras sugerentes que están abiertas a amplias interpretaciones. Está considerada una de las mejores canciones de todos los tiempos en muchas listas.

Halo desde un principio se escuchaba como una canción rara, con su entrada estilo Tarzán, para dar paso a sonidos rítmicos de sintetizador progresando en cada vez más efectos añadidos hasta un estribillo intenso y bailable. La letra es convencional, no así los ritmos que maneja, destacando el experimento de mezclar diversos sonidos sintéticos logrando un verdadera melodía. Los elementos progresivos serían después reutilizados en algunos temas del álbum Ultra de 1997.

Waiting for the night es un tema que contiene una base electrónica muy suave y minimalista con una letra igual de relajante. La canción se erige como una balada futurista, siendo uno de los temas más sintéticos en toda la trayectoria de Depeche Mode, instalándose como un poema hipnótico y cósmico. El nombre completo de Waiting for the night es Waiting for the night to fall. Se supone que fue debido a un error de impresión por lo que el nombre apareció acotado, aunque Alan Wilder declaró en su website de internet que esa versión no era cierta.

Enjoy the silence es una canción armónica, melódica, irónica y tétrica en sus sonidos sintetizados. El tema se revela como un homenaje a la música misma siguiendo el principio de que el intervalo entre nota y nota es el que da la armonía, o sea, el silencio. La canción fue ideada originalmente por Martin Gore como un simple tema acústico, pero Alan Wilder encontró potencial en ella, componiendo una suave base electrónica, y junto con Gore le hizo más arreglos, consiguiendo el que sería el segundo single del álbum y, a juicio de muchos seguidores del grupo y críticos musicales, una de las mejores canciones en la trayectoria de Depeche Mode. Destaca sobre todo la música, logrando Wilder como base principal un suave efecto de voces fantasmales o femeninas realizado sólo con sintetizador. Aun así, la letra, aunque sencilla, es una de las más significativas en la carrera de Depeche Mode, pues no hay provocación ni juegos sugerentes, sino que sólo es una celebración a la música misma y, como enorme paradoja, al silencio. Se considera por la gran mayoría del público una pieza fundamental de éste álbum.

Interlude # 2: Crucified es una suerte de experimento instrumental realizado con una base electrónica, acompañado de una guitarra variante de la empleada en Enjoy the silence, en la cual puede oírse la voz distorsionada de Andy Fletcher diciendo precisamente “Crucified”. Lo que más destaca de este interludio es que tiene un sonido un tanto siniestro.

Policy of truth es otra canción de ritmos a base de sintetizador con una curiosa letra sobre conciliación y política. El tema está basado en la música soul, aunque en su caso es un experimento de soul electrónico, pues tampoco hay elementos acústicos. La letra parece seguir con la burla de Personal Jesus acerca de los estereotipos norteamericanos, aunque aparentemente sólo hable de política.

Blue dress es el tema más apacible de todo el álbum, un tema oscuro y ensoñador con otro conjunto de letras enigmáticas de deseo y amor, con una base electrónica de tipo minimalista. Al contrario de otros temas del álbum y de la trayectoria de Depeche Mode previa al álbum, la canción no intenta provocar ni evocar, sino simplemente ser una balada electrónica con una letra sencilla y más convencional.

Interlude # 3 el segundo interludio del disco, y es otra función instrumental aunque de tipo mas orgánica, en la cual puede escucharse un coro vocal de los propios miembros de Depeche Mode. Recuerda un poco a la música sacra y hacia su conclusión se escuchan algunos sonidos bastante raros, como de respiración animal, aunque justamente en esa parte de efectos inentendibles es donde comienza propiamente Clean.

Clean es uno de los temas más sofisticados en toda la trayectoria de Depeche Mode, incorporando una base acústica de guitarra de pedal, para conseguir un efecto de cuerdas muy grave, y una batería para una musicalización electrónica majestuosa, elocuente y dramática. De hecho, es curioso que aún con los elementos acústicos sea uno de los temas más sintéticos de Depeche Mode, lo cual queda en evidencia sobre todo en sus estribillos, realizados como una especie de clímax tecnológico potentes, pero paradójicamente sin ninguna agresividad. Al igual que el inicio del álbum, Clean emula a Kraftwerk, aunque en una versión más orgánica.

Es seguramente el disco más importante dentro de la carrera de Depeche Mode, y por lo mismo es el que ha provocado opiniones más extremas. El impacto que tiene para Depeche Mode es un tanto como el del álbum The wall en la carrera de Pink Floyd, pues aunque generalmente es considerado como el mejor álbum que el grupo ha realizado, hay quienes llegan a considerarlo como el más comercial. De cualquier modo actualmente el disco se considera como una joya del movimiento de música electrónica.

Estilísticamente en el disco hubo una mayor incorporación de sonidos instrumentales, con una evidente mayor presencia de cuerdas en Personal Jesus, Enjoy the silence y Clean. Por otra parte, el grupo experimentó en temas como Blue dress, una dulce balada minimalista, Halo, una de las canciones más exóticas dentro de todo el repertorio de Depeche Mode, o Waiting for the night, que revela un poco la influencia de David Bowie en el trabajo de Depeche Mode y que ha llegado a ser considerada desde simple canción de sonido electrónico relajante hasta función "astronáutica".

En cuanto a los temas de inspiración de Violator parece no haberlos, a diferencia de los otros álbumes, como el discurso crítico político de Construction time again, los temas provocativos de Some great reward, el claro tema religioso de Songs of faith and devotion, o el amor arrebatado presente en todo el álbum Exciter, por lo que podría decirse que Violator viene siendo uno de los discos menos pretenciosos de Depeche Mode.

Temas de amor propiamente tampoco los hay, excepto quizá la ternura de Blue dress. Las canciones son más bien eclécticas, experimentales, diversas. Parte del discurso provocativo de Some great reward se encuentra en Personal Jesus y su sardónica crítica contra la explotación y el comercialismo que hacen los pastores de la religión en lugares como Norteamérica. También la canción Policy of truth inevitablemente remite al tema político de Construction time again, pero su llamada a dirimir diferencias apareció en una época en la cual la Unión Soviética se desmoronaba para convertirse Estados Unidos en potencia única, por lo cual el disco parecía burlarse de las formas norteamericanas, detalle que también puede verse en la promoción del material, pues los integrantes aparecieron vestidos como cuatro sensuales vaqueros.

Sin embargo, el disco no fue simplemente una burla a los modos norteamericanos. Al contrario, ello sólo fue parte del álbum, y los otros temas no intentan irritar a nadie ni llamar la atención. Enjoy the silence y su poema sobre el silencio se colocó como el gran clásico de Depeche Mode y, a juicio de muchos, como su consagración musical; mientras Waiting for the night se convirtió en la función futurista, cósmica y sumamente electro de su repertorio; por otro lado, Clean se reveló como un ejercicio electrónico, oscuro y dramático de acabados muy elocuentes, haciendo adicionalmente hincapié en la incorporación de los sonidos acústicos con su base inicial de bajo para dar paso a una completamente sintética.

La razón por la que Violator es un referente por excelencia del pop, el rock y la música electrónica es porque fusiona dance, goth-rock y synth-pop con buen Motown funk a la moda y rock 'n roll tan perfectamente. De hecho, se podría decir que Violator violó la definición estándar de la música popular por sí mismo. El álbum no estaba lejos del post-punk rock moderno de Black celebration y el poperático Music for the masses, pero era más impermeable y accesible que los esfuerzos anteriores del grupo, gracias en parte a los recargados arreglos del teclista Alan Wilder y a la producción opulenta de Flood. El single principal del álbum, Personal Jesus, una cínica punzada a la religión organizada y el evangelismo, mezcla una pulida línea de bajo y un ritmo de máquina industrial con un riff de guitarra blues y múltiples overdubs vocales.

Hay algunos factores que condujeron a esta perfecta sincronía pop. El sonido synthpop post-disco de los años 80 fue dando paso a un sonido más oscuro, más siniestro, que se convertiría en el sonido grunge de la década de 1990. Violator había encapsulado muchos diversos estilos de la música en un paquete sin fisuras que satisfaría a una base de fans hambrientos y se convertiría en una multitud nueva. La música fue apreciada por los fans de la música disco, house y rock. Incluso seguidores de las primarias etapas del grunge y el goth tomaron nota. La magia consistía en que la música nunca se sintió obligada o como si quisiera complacer a ningún estilo en particular. "Si hubo alguna vez un álbum que tendiese un puente sobre dos décadas con éxito en tan sólo nueve canciones, ése era Violator", dijo sobre él Stephen Gore.

“Han hecho falta 10 años y 22 singles, pero Depeche Mode es el grupo por excelencia del techno-pop”. Así comenzaba el documental incluído en la versión coleccionista en palabras de una periodista de la época, y así se podría resumir a grandes rasgos ese momento. Depeche Mode seguían paso a paso convirtiéndose en más que un grupo.

En 2003, el álbum ocupó el número 342 en lista de la revista Rolling Stone de Los 500 mejores álbumes de todos los tiempos. Fue incluído en el libro 1001 álbumes que debes escuchar antes de morir. En 1990 llegó al número 17 en la lista de Mejores álbumes del año de la revista Billboard. Violator también aparece en las listas de Los mejores álbumes de todos los tiempos hechas por publicaciones como Q y Spin.

Violator fue el primer álbum de Depeche Mode que vendió 1 millón de copias en Estados Unidos. En 2010, Violator había vendido más de 15 millones de copias y sigue siendo el álbum más vendido de la banda en todo el mundo. Violator fue número 2 en Reino Unido, número 7 en Estados Unidos, 1 en Francia, 2 en Alemania y Suiza, 4 en Austria, 5 en Canadá, y 6 en Italia y Suecia.

Fuentes: http://es.wikipedia.org, http://en.wikipedia.org, http://www.slantmagazine.com, http://www.plasticosydecibelios.com, http://www.sacreddm.net, http://www.allmusic.com, http://www.ew.com, http://www.theguardian.com, http://www.rollingstone.com, http://www.hipersonica.com, http://www.lastfm.es, http://rateyourmusic.com, http://www.metroweekly.com, http://blog.dubspot.com, http://www.sonidobscuro.com, http://www.nochederock.com, http://rincondesconexion.blogspot.com

Listado de canciones:

1.-   World in my eyes
2.-   Sweetest perfection
3.-   Personal Jesus
4.-   Halo
5.-   Waiting for the night
6.-   Enjoy the silence
7.-   Interlude #2 – Crucified
8.-   Policy of truth
9.-   Blue dress
10.- Interlude #3
11.- Clean

Collectors edition (2006):
12.- Dangerous
13.- Memphisto
14.- Sibeling
15.- Kaleid
16.- Happiest girl (Jack mix)
17.- Sea of sin (Tonal mix)

Vídeos:

World in my eyes - Depeche Mode


Sweetest perfection - Depeche Mode


Personal Jesus - Depeche Mode


Halo - Depeche Mode


Waiting for the night - Depeche Mode


Enjoy the silence - Depeche Mode


Interlude #2 – Crucified - Depeche Mode


Policy of truth - Depeche Mode


Blue dress - Depeche Mode


Interlude #3 - Depeche Mode


Clean - Depeche Mode


Dangerous - Depeche Mode


Memphisto - Depeche Mode


Sibeling - Depeche Mode


Kaleid - Depeche Mode


Happiest girl (Jack mix) - Depeche Mode


Sea of sin (Tonal mix) - Depeche Mode

2 comentarios:

Eduardo García dijo...

Es un disco que me gusta.
Pero conestos DM me viene,incoscientemente, un problema.
Ya eran muy grandes. Conocidos en España por todos.
Parece que los tenía que compartir con gente que sólo los habían conocido a partir de 101.
Y eso me dolía.
Sé que suena tonto, pero cuando la gente escuchaba en directo Everything Counnts y flipaban, cuando yo ya tenía el culo pelado de escucharlo. Cuando hablaban de ellos casi como si fuera un grupo nuevo, en cierta manera me indignaba.
Suena compacto y fuerte, aunque no es lo que más me gusta de ellos.
Lo que sí recomendaría es el minidocumental que viene en la edición 5.1, que es muy suculento.
Donde podemos ver a Alan Wilder detrás de los aparatos en en el estudio de grabación.
No es que sienta adoración por Wilder.
Simplemente creo que ha sido un componente que como no era la imágen como Gahan, ni componía los temas más famosos como Gore, o como estaba desde el comienzo en la formación como Fletcher, daba la sensación que era un componente adicional.
Saludos sintéticos.

JL dijo...

Cuando hablamos de un grupo de trayectoria tan larga, indefectiblemente tendemos a centrarnos en sus trabajos que más nos impactaron o sonaron como banda sonora en nuestra vida. En este sentido, mis DM son los de los dos primeros discos. Aquéllos que hicieron un disco tan impresionante como Speak & spell sin tener casi idea de hacer música, pero bien comandados por la genialidad de Vince Clarke. Y son aquéllos que supieron sobreponerse a la marcha de Clarke para hacer un disco como A broken frame, si bien no muy sólido en conjunto, pero con algunas de las mejores canciones de su carrera.
Yo perdí un poco el contacto con el grupo tras el tercer disco, y me encantó que llegase a las masas y que fuesen puntales del mainstream después.
Violator me hizo volver al grupo porque sonaba muy bien. Me impresionó ese Enjoy the silence, y algunas otras gemas del disco. Me alegré mucho por el éxito del grupo. Pero después perdí de nuevo el contacto, porque ya no eran mis DM. Ojo... no quiere decir que no fuesen buenos. Eran magníficos y ya el grupo no dependía tanto de Martin Gore, y cada uno aportaba sus cosas a las composiciones. Pero no eran ese grupo descarado que revolucionó el synthpop y se sobreponía en poco tiempo a los obstáculos que se les interponían.
Irrumpieron en un momento de mi vida en que aprendía música como una esponja, y después ambos seguimos caminos diferentes. Eso no quita que Violator sea uno de los mejores discos de Depeche Mode, y así ha sido reconocido por la mayoría de la crítica y los fans.
Saludos sintéticos, Eduardo.