domingo, septiembre 13, 2015

Grandes álbumes: SIGUR RÓS - Ágætis byrjun

Ágætis byrjun ("un buen comienzo") es el segundo álbum de la banda islandesa de post-rock Sigur Rós, que fue lanzado en 1999. Ágætis byrjun fue grabado entre el verano de 1998 y la primavera de 1999 con el productor Ken Thomas y se convirtió en el álbum que hizo conocidos a nivel mundial a Sigur Rós, crítica y comercialmente. Del álbum se extrajeron los singles Svefn-g-englar (1999) y Ný batterí (2000).

Sigur Rós es una banda de post-rock formada en la ciudad de Reikjavik, Islandia. Si bien su música está encasillada en el mencionado género, su estilo le es originalmente propio y sus composiciones se caracterizan por tener melodías muy minimalistas, etéreas y atmosféricas, siempre acompañadas por líricas en islandés o en el "idioma" inventado por el grupo llamado vonlenska. Desde sus comienzos, Sigur estaba compuesto por Jón Þór Birgisson (guitarra y voz), Georg Hólm (bajo) y Ágúst Ævar Gunnarsson (batería). Posteriormente, en 1998 ingresó en la banda Kjartan Sveinsson (teclados) y Ágúst fue reemplazado un poco más tarde por Orri Páll Dýrason. Cada miembro del grupo tiene un alias. Águst era Gustur, y Jónsi es Frakkur (nombre con el que desarrolla su carrera en solitario). Los dos aparecen en la letra de Flugufrelsarinn.

Ágætis byrjun representó un cambio sustancial desde el álbum anterior de la banda Von, en el que reemplazaban el dream pop y los paisajes sonoros ambient estilo Cocteau Twins por el trabajo de guitarra con toques de violonchelo y exuberante orquestación (usando un octeto de cuerda doble, entre otros elementos orquestales) con la firma de Jónsi Birgisson, con estructuras muy complejas y claramente progresivas, plagada de melodías suaves y melancólicas llenas de ternura y sinfonismo. El álbum sumerge al oyente un estilo atmosférico y sensibilidad propio y caracteristico de Sigur Ros:la utilizacion del ritmo, las cuerdas, el piano y la voz de Jon Thor, nos sumerge en un universo particular de gran belleza.

En Ágætis byrjun, Sigur Rós se despegaron definitivamente de las pinceladas de shoegaze que habían exhibido anteriormente y desarrollaron un sonido propio e inconfundible, casando como pocos las atmósferas de cristalina delicadeza con el rock más embriagador. Puede que en ello tuviera que ver la incorporación de Kjartan Sveinsson al grupo, ya que se trataba del único Sigur Rós con formación musical previa, y desde entonces se ha encargado de muchos de los arreglos de cuerda para el grupo.

El disco configuró definitivamente el inimitable sonido de esta banda y que es fundamental para comprender, no solo el sonido de esta peculiar formación, sino gran parte de la música que se ha hecho en lo que llevamos de siglo XXI. Se popularizó a través de un internet que en aquélla época se cimentaba en foros y listas de correo para realizar su labor de boca a boca. Tardó casi un año en publicarse en Reino Unido, y otro más en ser distribuido en Estados Unidos, pero, desde entonces, todo han sido loas para esta joya del post-rock. 

Ráfaga inagotable de genio e ingenio, de pureza expresiva, canto valiente a la libertad artística como fin y medio, el tercer álbum de Sigur Rós es un caudal, siempre al límite del desbordamiento, de ideas, influencias, sonidos, imágenes y sensaciones. Un ejercicio totalmente inesperado y desacorde con los tiempos que corren.

Agaetis byrjun es un punto de encuentro fundamental de la música que se pretende y se siente grande, intrépida, necesaria. Al igual que los canadienses Godspeed You! Black Emperor, Sigur Rós construyen pasajes y paisajes donde prima, por encima de todo, la emoción del momento. No importan los medios (se usan innumerables instrumentos), las formas (el tiempo deja de importar) y el contenido (la música es rock, pop, ambient, post-rock, clásica, noise...). Aquí no hay peajes. Artífices de un trabajo sublime y subliminal, los miembros de Sigur Rós sólo ponen límites a la limitación, sólo ponen frenos a las barreras. Por eso su legado huye de la etiqueta y el encasillamiento asequible. Elegidos por Radiohead para telonear sus actuaciones europeas, Sigur Rós se sumergían en las aguas, turbias pero cristalinas, de la contracorriente, las que una y otra vez niegan, desprecian y ridiculizan el momento que nos está tocando vivir a día de hoy. Su disco está contagiado de lirismo, emoción, intensidad y ensoñación.

El título del álbum provino de un amigo que escuchaba la primera canción que habían escrito para el álbum, que se convertiría en la canción Ágætis byrjun. Después de escucharla, dijo que era "un buen comienzo"; y la frase hizo fortuna en los miembros del grupo, que no paraban de repetirla, adoptándola finalmente para titular el álbum. Ágætis byrjun es en realidad un juego de palabras, ya que aunque ágætis significa algo muy bueno; según Georg "la gente joven tiende a usarlo ahora para referirse a algo mediocre, con lo cuál cada uno puede quedarse con el sentido que quiera: puede ser un comienzo muy bueno, o un comienzo que, simplemente, no está mal".

Sigur Rós comenzaron apresuradamente la grabación de Ágætis byrjun en agosto de 1998, con una fecha de lanzamiento programada para octubre de 1998. La forma de grabar el disco fue bastante inusual: primero se grabó la batería y el bajo. Luego se hicieron arreglos sobre esta base, capa por capa. Pronto se dieron cuenta de que nunca se sentirían satisfechos con la calidad del álbum si lo publicaban en la fecha prevista, y se dieron más tiempo para el lanzamiento. aprovechando para afinar el disco, siendo cambiada la fecha de lanzamiento a junio de 1999.

A mediados de junio de 1999 fue lanzado el álbum siendo presentado mediante una actuación en el Teatro de la Ópera Islandesa de Reykjavic, con un setlist de la banda que consistía en muchas canciones que no formaban parte de Ágætis byrjun. El concierto supuso la despedida del baterista Ágús, para dedicarse a su futura carrera como diseñador gráfico. Tras su salida, Orri Páll Dýrason ocuparía su lugar en la batería.

Ágætis byrjun poco a poco se convirtió en un éxito comercial enorme en Islandia, permaneciendo en las listas de álbumes durante más de dos años. Dave y Alex de Fat Cat Records vieron las posibilidades del grupo desde 1998 y rápidamente firmaron a la banda con su sello discográfico. La primera señal que indicaba la crítica que el álbum recibiría en el extranjero vino a partir del lanzamiento del EP Svefn-g-englar en septiembre de 1999. Elogiosos comentarios comenzaron a emerger y brotar, como "la última gran banda del siglo XX", o "como Dios llorando lágrimas de oro en el cielo", no fueron infrecuentes.

Después de ser lanzado con limitada publicidad, el álbum ganó rápidamente exposición en las emisoras de radio de Islandia y pasó el otoño de 1999 subiendo en las listas de álbumes islandesas, llegando finalmente al al número 1, donde descansó durante varias semanas. Después de su sorprendente éxito en Islandia, el álbum posteriormente ganó una fuerte audiencia internacional con numerosos artículos en muchas publicaciones prominentes, despliegue publicitario en foros de internet y blogs, así como a menudo exuberantes alabanzas críticas. Ágætis byrjun pudo estar disponible para el resto del mundo en 2000, cuando Fat Cat lanzó el álbum en Reino Unido, y en 2001, cuando Pias Recordings lanzó el álbum en Norteamérica.

Ágætis byrjun fue un álbum sorprendente, pues casi nadie esperaba que el álbum de una banda desconocida de cuatro tímidos islandeses de apenas 20 años cantando en islandés se convertiría en un fenómeno musical en todo el mundo. El sello discográfico proyectó el álbum para vender 1500 copias, y hasta la fecha ha vendido varios millones de copias. Por ello, la irónica afirmación de la banda en su sitio web en 1999 no parece tan loca después de todo: "simplemente vamos a cambiar para siempre la música, y la manera en que la gente piensa sobre la música. Y no creemos que no podamos hacerlo, lo haremos". El hecho de que hayan conseguido hits en Islandia con este espectacular soul orquestado habla de su poder y la credibilidad de los islandeses.

Si se toca el tema Intro al revés se puede escuchar la versión instrumental de Ágætis byrjun, Del mismo modo, Starálfur reproducida al revés no varía musicalmente, las cuerdas son palindrómicas; son las mismas hacia delante y hacia atrás. El grupo no lo considera un secreto: "así es como queríamos que fuera", explica Georg. "Pero tampoco tenía sentido explicarlo a la gente. Es parte de la libertad creativa, simplemente hicimos lo que queríamos".

Sigur Rós ganaron un premio Iceland Music y el premio Shortlist Music de 2001 por este álbum, que ha vendido más de 10 mil copias en Islandia, siendo certificada la banda con status de platino.  

Las diez canciones del álbum incluyen algunas autorreferencias: la introducción contiene piezas de mensajes al revés de la canción Ágætis byrjun, y la última canción, Avalon, consiste en una toma diferente de un pasaje instrumental de Starálfur que se redujo a alrededor de un cuarto de su velocidad original.

Todos los vocales se cantan en islandés, excepto los de Olsen Olsen y la última sección de Ágætis byrjun, que se cantan en la lengua de jerigonza vonlenska (traducido al inglés como hopelandish), nombre que proviene de la primera canción en que lo utilizaron: Von. En realidad no se trata de un idioma, sólo se trata de usar la voz como un instrumento más. Por ejemplo, en Von, Jónsi sólo murmuraba variaciones del título de la canción de forma espontánea. Según ellos mismos comentaban, “una de las cosas más curiosas de cantar en vonlenska es que en los conciertos vemos gente cantando las canciones. Siempre nos preguntamos qué estarán cantando, si no saben lo que estamos diciendo… Es una prueba más de que lo verdaderamente importante no son las letras, sino la melodía”. El siguiente álbum de Sigur Rós, (), utilizó vonlenska exclusivamente para sus vocales.

En cuanto a las posibles interpretaciones del disco, afirman que "Ágætis byrjun es como un pequeño libro, y por tanto debería escucharse como un todo". El tema de fondo en Ágætis byrjun es la historia de un amor no correspondido, desde su comienzo con Svefn-g-englar hasta su muerte en Viðar vel tl loftárasa. "El disco empieza con el nacimiento de un niño", explica Jónsi, "refleja el nacimiento de una relación, es como volver a nacer".

El dibujo de la portada fue realizado por Gotti Bernhöft con un bolígrafo Bic Cristal. La tapa del folleto para la edición en CD del álbum cuenta con la línea: Ég gaf ykkur von sem varð að vonbrigðum... þetta er ágætis byrjun" (les dio una esperanza que se convirtió en una desilusión... este es un buen comienzo). Esta línea es una referencia a sus dos publicaciones anteriores, Von y Von brigði.

Sigur Rós ensamblaron y pegaron juntos los cajas de la primera impresión de Ágætis byrjun ellos mismos. Como resultado de ello, muchos de los CDs quedaron inutilizables debido a las manchas del pegamento.

Se realizó un aclamado vídeo musical para Viðrar vel til loftárása. Las canciones del álbum también han aparecido en bandas sonoras; Starálfur apareció en The life aquatic with Steve Zissou y la película ganadora del premio Emmy de televisión de 2005 The girl in the café. Svefn-g-englar fue utilizada en Vanilla sky, entre otras. La canción Flugufrelsarinn fue arreglada por Stephen Prustman para Kronos Quartet y está disponible en su lanzamiento solamente mediante descarga Kronos Quartet plays Sigur Rós.

Ágætis byrjun fue situado por Pitchfork Media en el número 2 en su lista Los mejores álbumes de 2000 y en el número 8 en su Top 200 de álbumes de la década de 2000 publicada en octubre de 2009. En diciembre de 2009, Rolling Stone situó a Ágætis byrjun como 29º mejor álbum de la década de 2000. En la Classic Special Edition Pink Floyd & The story of prog rock de Q y Mojo Classic, el álbum llegó al número 27 en su lista 40 cosmic rock albums. En una lista elaborada con los mejores discos islandeses del pasado siglo, Ágætis byrjun fue elegido el número 1, por delante de Debut de Björk.

En 2009 se anunció que sería lanzada una edición deluxe para conmemorar el décimo aniversario de la publicación internacional de Ágætis byrjun, cuyo lanzamiento fue finalmente programado para principios del verano de 2015, e incluyendo material de estudio inédito y grabaciones en vivo, así como material fotográfico y documental de sus archivos personales.

La tradición popular islandesa habla sobre la gente oculta que viven en los riscos y lava de las escarpadas montañas. Descendientes del espíritu del antiguo guardián, la gente oculta se presenta de muchas formas. Los pequeños blómaálfar viven de flor en flor, mientras que los búaálfar comunes residen en las granjas. Incluso en esta era moderna de teléfonos móviles y helicópteros, los islandeses siguen creyendo que el pueblo oculto existe todavía en algún lugar. Que un pueblo moderno pueda tener fe en esa fantasía puede explicarse en gran manera por una pesada tradición de la mitología nórdica y un impresionante y crudo paisaje. La música indígena de Sigur Rós sólo puede perpetuar tal religión.      

El álbum empieza sumergido. Pings de sonar suenan en eco líquido, invisible, pero aplastando como el volumen de un océano. Un órgano de catedral gime con unos ritmos de tambor asemejando una inmersión. Un violín abre las fauces de una enorme guitarra, propagando el ruido en nubes de sangre.    
Una sección de cuerdas encera el álbum moviéndose de Svefn-g-englar a Starálfur. Los instrumentos de cámara revolotean alrededor de tambores esqueléticos y un bajo sepulcral. Las canciones rompen en frágiles interludios acústicos donde la voz de Birgisson se hiela a través del altavoz.

Ný batterí se abre con una banda desarticulada de trompetas apagadas. El sonido se licúa en remolinos cromados de un relajante bajo. Finalmente, la canción estalla en capas de tambores silbantes.

Calificar esta música como post-rock no sería adecuado; Sigur Rós son precursores de los sonidos del nuevo siglo. Piano, flautas, trémolo, trompetas, feedback y esa increíble voz piadosa frota el puro soul con las negras arenas volcánicas de las playas de Vík. Sigur Rós, sin aparente esfuerzo, hacen música masiva, glacial y austera. Son personas ocultas.

Se puede sentir el pensamiento y la inspiración de cada pieza del disco. Todo, desde la minimalista Intro a la exuberante y ambient Avalon le da al álbum una sensación de "plenitud", como si nada sonase artificioso o fuera de lugar. Svefn-g-englar ofrece la primera verdadera pieza del disco. La particular forma de tocar la guitarra eléctrica (con un arco de violín para frotar las cuerdas a la altura de las pastillas) empapa su sonido, generando una pintoresca distorsión que se complementa a la perfección con la delicada voz de Jonsi. La canción abre con un feedback en eco en un audaz ambiente, que rápidamente da paso al delicado falsete de Jonsi. El profundo y reverberante bajo da una base sólida a los sonidos centelleantes y la ligera percusión que da a los vocales algo más de peso. Después de aproximadamente seis minutos, la canción pierde su compostura para pocos segundos después recuperarla con Jonsi dando un ligero grito, hasta que todo se desliza de manera descendente una vez más, desapareciendo poco a poco hasta quedar estático. El título de Svefn-g-englar es especialmente difícil de traducir, puesto que englar significa ángel, y de hecho las imágenes de la carátula del disco reproducen varios ángeles, que también aparecen en el vídeo de la canción. Por tanto, la traducción más directa, "sonámbulos", es indudablemente imprecisa.

La intro de Starálfur muestra el uso profuso de cuerdas en el álbum. Violonchelo y violín dan a la canción una cantidad increíble de prestancia y elegancia. Jonsi se abstiene de entrar en su rango de falsete, dando a la pieza una sensación mucho más terrenal. Todo se construye hasta los cuatro minutos, donde empieza a fenecer el ritmo. Esta calma dura brevemente, sin embargo, como una mezcla de cuerdas y metal enloquecedora crea uno de los momentos más memorables del disco. La canción aúna de forma hermosa y tierna los violines, guitarra y percusión en un tono dulce y optimista. Flugufrelsarrin es uno de los temas más oscuros del álbum, confiando más en las texturas ambient y la voz de Jonsi en lugar de en melodías y brillante instrumentación.

Sin embargo, es Ny batteri la que marca un cambio significativo en el álbum. La canción es poderosa y más que cualquiera de las anteriores compuestas por el grupo. Sigur Ros utilizan sutileza y suspense durante los primeros cinco minutos, dando paso después a los lamentos de Jonsi y a grandilocuentes trompetas y sección de cuerdas. Hjartað hamast (bamm bamm bamm) es un tema más del álbum, con un teclado bebop y armónica dando paso a un tenue canto de Jonsi más reducido que nunca. Sin embargo, la densidad de la canción da un sentido atmosférico algo increíble, que la hace más agradable.

Viðrar vel til loftárása es una de las mejores piezas del álbum, que podría verse como el tema más “post-rock” del disco por su principio a piano y orquesta que va creciendo en decibelios a medida que avanza la canción hasta su épico y decibélico final. La canción cuenta con más énfasis en la instrumentación que cualquier otra canción y el trémolo lleno de clímax es sublime. Las cuerdas y la guitarra se colapsan sobre sí mismos, con angustiosos violines y violonchelos desincronizándose, proporcionando al final de la canción una sensación de desesperación. El título de la canción, Viðar vel tl loftárasa ("buen tiempo para un ataque aéreo") lo extrajeron de un comentario sarcástico que hizo el hombre del tiempo en la televisión islandesa durante la guerra de Kosovo.

Olsen Olsen, a pesar de la excelencia mostrada por cada canción hasta entonces, es un monstruo completamente diferente. Abarcando todo lo que es Sigur Ros, la canción navega sin problemas, pero supone una cumbre en el álbum. Un distante Jonsi canta sobre el simple rasgueo de guitarra de Kjartan Sveinsson, mientras varias capas vocales se introducen para dar a la canción una gran sensación de profundidad y redondez. Un pequeño violín añade un buen toque también. El piano entra y la canción llega al momento más increíble del álbum. Los golpes de teclas, la trompeta a todo volumen, el glissando del trombón y el coro inmaculado crean un segmento musical intensamente hermoso y cautivador. Se dijo (probablemente como broma) que la canción Olsen Olsen fue escrita para ser cantada por Stina Nordenstam. Este tema está cantado en hopelandish.

Ágætis byrjun es una adecuada canción final (traducida como "un bien comienzo", irónicamente) terminando el disco en una nota maravillosa. El piano, guitarra y falsete de Jonsi conducen la canción algo suave, como simplemente deslizándose toda ella modestamente. Más que un buen comienzo, es un buen final, una pieza relajante y maravillosa que da paso al outro de denso ambient Avalon.

Hermoso y extraño, Ágætis byrjun parecía sumido en una Atlántida donde lenguaje, género y formas de las canciones estaban en gran medida indeterminadas. Sigur Rós conjuró magia con drones, utilizando cuerdas, metal, electrónica y guitarras que llevaron las técnicas de Jimmy Page a nuevas alturas. Pero la sensacional voz de otro mundo de Jónsi Birgisson se precipita entre confesiones de tenor y ballet de falsete.

En la primera escucha, el álbum recuerda a muchos maestros anteriores de dream-rock. Los rubores de guitarra serrada de Svefn-g-englar recuerdan el sonido noise de Bardo Pond; mientras Staralfur, con sus cuerdas suspirantes y ligerísima psicodelia, captura la belleza biliosa de Mercury Rev. En otros lugares, El intuitivo sentido de la dinámica de Sigur Rós sugiere los espíritus afines de Mogwai, así como el drama-dron de las cuerdas de Hjartad Hamast recuerda la grandilocuencia de presagios de los últimos Spiritualized.

Fuentes: http://es.wikipedia.org, http://sigur-ros.co.uk, http://en.wikipedia.org, http://www.ocnos.com, http://www.mondosonoro.com, http://www.espacio3.com/grasa, http://www.bsides.es, http://gigadiscos.blogspot.com.es, https://lasonotheque.wordpress.com, http://cabezademoog.blogspot.com.es, http://photographiedemode.blogspot.com.es, http://www.alejandrofuster.com, http://pitchfork.com, http://www.sputnikmusic.com, http://www.rollingstone.com, http://www.nme.com, http://www.allmusic.com, http://persimusic.com, http://rincondesconexion.blogspot.com

Lista de canciones

1.-   Intro
2.-   Svefn-g-englar [Sonámbulos o ángeles sonámbulos]
3.-   Starálfur [Un elfo mirando]
4.-   Flugufrelsarinn [Salvador de moscas]
5.-   Ný batterí [Pilas (o baterías) nuevas]
6.-   Hjartað hamast (bamm bamm bamm) [El corazón late con fuerza)]
7.-   Viðrar vel til loftárása [Buen tiempo para un ataque aéreo]
8.-   Olsen Olsen
9.-   Ágætis byrjun [Un buen comienzo]
10.- Avalon

Vídeos:

Intro - Sigur Rós


Svefn-g-englar - Sigur Rós


Starálfur - Sigur Rós


Flugufrelsarinn - Sigur Rós


Ný batterí - Sigur Rós


Hjartað hamast (bamm bamm bamm) - Sigur Rós


Viðrar vel til loftárása - Sigur Rós


Olsen Olsen - Sigur Rós


Ágætis byrjun - Sigur Rós


Avalon - Sigur Rós