domingo, abril 26, 2015

Grandes álbumes: TOM WAITS - Rain dogs

Rain dogs es el noveno álbum de estudio del músico estadounidense Tom Waits, publicado en agosto de 1985 por Island Records. Un vago álbum conceptual sobre "desposeídos urbanos", Rain dogs es generalmente considerado el álbum intermedio de una trilogía conformada por Swordfishtrombones y Frank's wild years. El álbum, que incluye la participación de los guitarristas Keith Richards y Marc Ribot, se caracteriza por su amplio espectro de géneros y estilos musicales.

Rain dogs alcanzó el puesto 29 en la lista de álbumes de Reino Unido, y el puesto 188 en la lista Billboard 200. En 1989, Rain dogs se situó en el puesto 21 de la lista de Los 100 mejores álbumes de los 80 elaborada por la revista musical Rolling Stone, y en el puesto 397 de la lista de Los 500 mejores álbumes de todos los tiempos, elaborada por la misma revista en 2003. Pitchfork Media situó a Rain dogs como el 8º mejor disco de los 80. Slant Magazine situó al álbum en el puesto 14 en su lista de Los mejores discos de los 80.

Thomas Alan Waits de joven, poco antes de dedicarse a la música, trabajó en cabarets de Los Angeles, donde conoció el mundo sórdido de los arrabales, cuestión que lo marcaría de por vida: su peculiar estilo áspero para cantar, su garganta desgastada por experiencias, por donde han pasado litros de whisky, los cigarros más rasposos y las substancias más prohibidas, de donde salen palabras maltratadas por el tiempo. Tom Waits se ha convertido simplemente en parte esencial de la cultura underground estadounidense.

Waits creció en el sur de California y fue descubierto y firmado por el gerente de Frank Zappa, Herb Cohen, en los años 70. El material de Waits de los 70 consistió en letras que representaban un estilo de vida desesperada y vil, y su personaje de la vida real refleja mucho su música. El debut formal de Waits se produjo en 1973 con la publicación de Closing time, que contenía la canción Ol' 55, una canción más tarde versionada por los Eagles.

En los siguientes años estrenó nuevo material cada año, con The heart of Saturday (1974), el directo Nighthawks at the diner (1975), Small change (1976), Foreign affairs (1977), Blue Valentine (1978), y Heartattack and vine (1980). A finales de los 70 y principios de los 80, Waits ya había construido un catálogo musical bastante significativo.

En los años 70, Waits desarrolló una carrera paralela como actor y compositor de música para películas. Escribió canciones y apareció en la película Paradise Alley, y escribió la música para One from the heart de Francis Coppola, lo que le valió una nominación al premio de la Academia.

En 1983, Waits lanzó su primer álbum completo en tres años con Swordfishtrombones, y había encontrado un nuevo estilo musical, mediante la implementación de trompetas y percusión, junto con una técnica de grabación inusual. El mismo año apareció en varias películas, incluyendo The outsiders de Coppola.

Para 1985 la carrera de Waits ya había dado mucho de sí. Sus años 70, con aquella serie de maravillosos retratos suburbanos, llenos de melancolía y elegancia, prepararon el terreno para el excelente Hearthatack and vine de 1980, que ya dejaba pistas sobre el futuro giro estilístico que se avecinaba y que se concretó en el no menos extraordinario Swordfishtrombones de 1983. Su nueva musa y esposa, Kathleen Brennan, le sacó del pozo anímico y personal en el que se había hundido, y le llevó por unos nuevos derroteros creativos que llegan hasta nuestros días.

Waits compuso la mayor parte de Rain dogs en dos meses durante el otoño de 1984 en un sótano de la esquina entre Washington Street y Horatio Streets de Manhattan. Según Waits: “Era una especie de zona peligrosa, el bajo Manhattan entre la Calle Canal y la Calle 14, a solo un bloque de distancia del río. Era un buen sitio para trabajar. Muy tranquilo, excepto por el agua de las tuberías. Era como estar en un baúl".

Previamente a la grabación del álbum, Waits grabó sonidos de la calle y otros ruidos ambientales en una grabadora con el fin de captar el sonido de la ciudad, que sería la temática del álbum. Un amplio rango de instrumentos se usaron para lograr el sonido que Waits quería, como la marimba, el acordeón, el contrabajo, el trombón, todo tipo de órganos, violines y el banjo, además de algunos utensilios como metales o serruchos que se utilizaron para dar texturas y ruidos extraños, indicando las diferentes direcciones musicales repartidas en Rain dogs. A diferencia del sonido de la época, cuando muchos músicos usaban sintetizadores, cajas de ritmos y otras técnicas de estudio para hacer música, Rain dogs es notable por su sonido orgánico y por el modo en que se logró.

Waits, discutiendo sobre la desconfianza de las técnicas de estudio de la época, dijo: "Si quiero un sonido, me siento mejor si lo he perseguido y matado, despellejado y cocinado. Muchas de las cosas las consigues ahora con botones. De modo que si quería un sonido de batería determinado, mi ingeniero solía decir, 'oh, por Cristo, ¿por qué pierdes el tiempo? Vamos a golpear esa pequeña taza con un palo aquí, coger una muestra y hacerla más grande en la mezcla, no te preocupes por eso'. Yo decía, 'no, prefiero ir al baño y golpear la puerta con una pieza de madera muy dura'”.

Rain dogs marcó la primera colaboración de Waits con el guitarrista Marc Ribot, cuyo curriculum va desde el free jazz hasta la música cubana, con quien volvería a trabajar en discos como Frank's wild years, Mule variations, Real gone y Orphans: brawlers, bawlers & bastards. Ribot comentó sobre la grabación: “Rain dogs fue mi primera grabación importante, y pensaba que todo el mundo hacía discos del modo en que lo hace Tom. Desde entonces aprendí que es una forma original e individual de producir. Como productor, aparte de su faceta de compositor, cantante y guitarrista, trae sus ideas al estudio, pero está muy abierto a sonidos que ocurren accidentalmente dentro del estudio. Recuerdo que me dio una instrucción: 'Tócalo como si fuera el benei mitzvá de un enano'”.

Ribot también recordó que la banda no solía ensayar las canciones antes de grabarlas; de hecho, Waits presentaba las canciones en el estudio con una guitarra acústica: “Tenía el cuerpo hueco y raído de las canciones y explicaba los ritmos. No era un modo mecánico de grabar en absoluto. Si no iba en la dirección que él quería, hacía sugerencias. Pero había varias ideas que tuve que no sucedieron en la primera o segunda toma”.

El álbum marcó también la primera vez que el guitarrista de The Rolling Stones, Keith Richards, trabajó con Waits. En 1986, Waits contribuyó tocando el piano en el álbum de los Rolling Stones, Dirty work, y Richards tocando la guitarra en el tema That feel del disco Bone machine. Waits comentó sobre la razón de traer a Richards y sobre su relación de trabajo en el estudio con él: “Hay algo ahí que pensé que Richards podía entender. Cogí un par de canciones que pensé que él entendería y lo hizo. Tiene una gran voz y es un gran espíritu en el estudio. Es muy espontáneo, se mueve como un animal. Estaba intentando explicar Big black Mariah y comencé a moverme de un determinado modo, y él dijo, 'oh, ¿por qué no hiciste eso al principio? Ahora sé de lo que hablas'. Como un instinto animal”.

Con sus ritmos discordantes e instrumentación inusual, así como sus letras con frecuencia surrealistas, y su voz agregándose a la textura y el realismo de los personajes, Rain dogs es la continuación de Swordfishtrombones, es decir, en su mayor parte suena como la ópera The threepenny cantada por Howlin Wolf. La principal diferencia musical es la introducción del guitarrista Marc Ribot, que añade su conducción ruidosa a la cacofonía general. Pero Rain dogs es extenso donde su predecesor había sido centrado: las letras de Tom Waits aquí a veces son imaginativas insertas en la temática de la oscuridad, aparentemente escogidas para adaptarse a los ritmos, más que para darles sentido. En el curso de 19 canciones y 54 minutos, Waits a veces vuelve a la música más convencional de sus discos anteriores, que parece ser un refugio, aunque esas canciones, como las pegadizas Hang down your head, Time y, especialmente, Downtown train (frecuentemente versionada, y finalmente convertida en un Top 10 cinco años más tarde por Rod Stewart) proporcionan una cierta compensación, a la vez que variedad.

Rain dogs no pudo aportar el factor sorpresa como había hecho Swordfishtrombones, y en su intento de continuar en la dirección sugerida por ese álbum, Waits ocasionalmente bordea lo caótico. Pero la mayor parte de su música coincide con el álbum anterior. Tras el éxito de crítica que supuso Swordfishtrombones y tras dejar a medio mundo absorto ante el cambio de rol musical, Rain dogs llegó en el mejor momento, apuntillando esa sensación de estar ante algo completamente nuevo.

Rain dogs ha sido señalado como uno de los más importantes en la carrera de Waits a nivel musical y de crítica, particularmente debido a la nueva dirección que tomó desde la publicación de Swordfishtrombones en adelante. Según la revista musical Rolling Stone, “con Rain dogs, Waits dejó caer su desaliñado espectáculo de piano de salón y fundió influencias externas: la decadencia del socialismo de la mano de Kurt Weill, la integridad del viejo y sucio blues, la melancolía elegíaca de Nueva Orleans, en un estilo americano singular e idiosincrático”. El cronista continúa describiendo la música como "huesuda y amenazantemente hermosa".

El álbum es notable por sus numerosos estilos musicales: entre los diecinueve temas que conforman el disco, hay dos instrumentales (Midtown y Bride of rain dog), una polka (Cemetery polka), una con reminiscencias de Nueva Orleans (Tango till they're sore), baladas (Time), música pop (Downtown train), y temas gospel (Anywhere I lay my head). Blind love supone el primer intento de Waits de crear un tema country. Tal y como el propio Waits comentó en Rain dogs Island promo tape, una serie de cintas con comentarios sobre las canciones mandadas a las emisoras de radio: "Blind love es una de mis primeras canciones country. Me gusta Merle Haggard. La mayoría de esos tíos suenan como si estuviesen todos bebiendo té y hablando con su contador". La canción Hang down your head está vagamente basada en la canción folk Tom Dooley, manteniendo casi la misma melodía pero con una letra distinta.

Rolling Stone denominó a Rain dogs como "un elegante retrato del trágico reino de las calles". El título del álbum deriva de una expresión que sugiere esa atmósfera. Waits arroja luz sobre la metáfora diciendo que el álbum trata de "gente que vive en la calle. Ya sabes que después de la lluvia ves todos esos perros que parecen perdidos, vagando por ahí. La lluvia lava todo su aroma, todas sus direcciones. De modo que toda la gente del álbum están unidos, de una forma corpórea a la hora de compartir el dolor y el malestar".

Según Barney Hoskyns, la temática general de Rain dogs sobre los desposeídos urbanos está inspirada en parte por el documental de Martin Bell, Streetwise, al cual Waits contribuyó con música.

Rain dogs incluye una pieza hablada y titulada 9th and Hennepin, que trata sobre los habitantes de la Calle 9 y de la Hennepin Avenue de Minneapolis, Minnesota. En una entrevista, Waits describió la inspiración para la letra: ""Aunque la calle en sí está en Minneapolis, la mayoría de las imágenes son de Nueva York. Es sólo que yo estuve en la 9th Street y en Hennepin años atrás en mitad de una guerra de proxenetas, y quedó grabado en mi mente, 'hay un problema en la 9th y en Hennepin'. Y estoy seguro que continúa habiendo problemas ahí. En la tienda de donuts estaban tocando Our day will come de Dinah Washington, cuando esos proxenetas de 12 años vinieron con abrigos de chinchilla y armados con cuchillos, tenedores, cucharas y cucharones, y comenzaron a tirarlo todo a la calle. Lo que fue recibido con munición real sobre sus cabezas. Recuerdo el nombre de todos los donuts: Twist de cereza, Rickey de lima. Pero yo estaba pensando mayormente en el tío volviendo a Filadelfia de Manhattan en el Metroliner leyendo The New York Times y mirando a través de la ventana cómo desaparece la estación, imaginando todas las cosas terribles de las que no tiene por qué ser parte".

A pesar de la similitud, el hombre de la portada de Rain dogs no es Tom Waits. La fotografía pertenece a una serie tomada por el fotógrafo sueco Anders Petersen en el Café Lehmitz, cerca del boulevard Reeperbahn de Hamburgo, a finales de los 60. El hombre y la mujer de la portada se llaman Rose y Lily. El texto de la portada se asemeja, en cuanto a su situación y fuente, al disco de debut homónimo de Elvis Presley, así como a London calling de The Clash. La versión europea de la portada incluye el título en rojo en lugar de en azul.

Clásicos de su cancionero como Jockey full of Bourbon conviven con piezas como la decadente Tango till they´re sore o el blues crudo de Big black Mariah. La cara A del álbum termina con dos canciones fenomenales, la belleza poética de Hang down your head y Time, ambas piezas claves de la obra.

Aunque Rain dogs no es un álbum conceptual en si mismo, sí está perfectamente estructurado como tal. La cara B comienza con la excelente y envolvente Rain dogs, para dar paso a varias composiciones que aportan su granito de arena para hacer del álbum una verdadera joya. El instrumental gangsteril Midtown, nos envuelve en un nuevo ambiente que la intensa y recitada 9th & Hennepin apuntala. El blues huidizo de Gun Street girl y el rock clásico (de la mano de Keith Richards) de Union Square nos llevan a un final donde destacan la intensa Blind love y la redonda y springsteeniana Downtown train, que muestran a un Waits en estado de gracia. El final, con la deliciosa y desgarrada Anywhere I lay my head nos acaba dejando un sabor a obra clásica imperecedera.

A pesar del carácter netamente experimental del disco, Rain dogs se las arregla para preservar una frescura notable, otorgando una accesibilidad e inmediatez loable. Este concepto de flexibilidad que posee Waits se refleja gracias a que es la voz de las almas perdidas, y es así como nos encontramos nuevamente con Frank, el marino del Swordfishbone, quien se dispone a zarpar de Singapur, un relato del todo surrealista, lleno de percusiones y cuerdillas que conducen a la imaginación directamente al rincón asiático. Singapore está anclada en la más oscura tradición marítima y comercial de la ciudad, y narra la despedida del marino, que suena más como a un pirata, que está a punto de salir y cuenta con orgullo parte sus aventuras con una música que suena entre tétrica y divertida. Las letras casi cómicas son cantadas a un grupo de marineros, describiendo su destino, Singapur. La sección de metal y la voz escalofriante y áspera muestran la imaginación y la capacidad artística de Tom Waits.

Esta apertura se yuxtapone hábilmente a la imagen oscura y polvorienta de Clap hands, que con un coro simple nos conduce a los juegos más oníricos de la niñez, a una tenue pero árida tranquilidad. La canción se abre con el sonido de un gong y timbales sonando como tambores. La voz entra como un susurro, "insane, insane, they're all insane". El tono es bastante espeluznante, llevado por la percusión. Las letras son surrealistas, y la mejor parte de los vocales es la parte en que canta, "clap hands, clap hands, clap hands". Una guitarra renuente entra y establece un solo a mitad de camino a través de la canción.

Algo similar ocurre en la maravillosa Cemetery polka, que combina imágenes sobre la muerte y la enfermedad con una melodía otorgada por un optimista acordeón, donde Waits ladra sabrosas lineas: “Tío Violeta voló como piloto, dijo que no hay chicas bonitas en Francia, ahora se enfrenta a un corredor de apuestas …”; ésta nos garantiza una hipnotizante detención, ya es imposible salir del encanto waitsiano.

Gracias a la Jarmusch, Jockey fill of Bourbon, se presenta como uno de los temas más famosos del disco, al aparecer en la pelicula Donw by law, donde además Waits figura como protagonista, en el que se relata un cuento casi susurrado del libertinaje, la ebriedad de una guitarra asesina y vanguardista. Waits sigue esta historia de abuso de alcohol con Tango till they’re sore, un tema musical tan mareado que casi simula la experiencia de estar borracho. Haciendo uso de un piano brillante pero incompetente golpeado que evoca vívidamente una escena de descomposición frívola con el coro. De este mareado y violento barrio damos vueltas y vueltas hasta que el atronador Big black Mariah arranca gruñendo y blueseando, palmeando al oyente para Diamonds and gold, tal vez el momento más introspectivo, una pieza tan entretenida como lamentable, una trampa entre el deseo materialista y los anhelos en forma de arco iris, que palidecen de formas poco ortodoxas.

Después de todo este volteretazo avant-garde, llega Hang down your head, que puede presumir una mayor calidez y humanismo que el resto del disco, mucho más agradable y “fácil” de cantar, tal vez porque es un tema escrito por su esposa Kathleen Brennan. La canción muestra un buen riff pegadizo de guitarra, que combina con un bonito órgano monótono para formar una suave canción emocional. Los vocales de Waits son deprimentes en esta canción.

Se mantiene la suavidad, “Y tú eres el Este de East St. Louis, y el viento está haciendo discursos, y la lluvia suena como una ronda de aplausos“, en Time, una balada aparecida de la nada que unifica todo el proceso del disco, encajando anecdóticamente con su dolor y melancolía acústica. Los instrumentos brillan mientras Waits canturrea, con un buen acompañamiento con el acordeón en el coro. Las letras son excelentes, y Waits las canta con mucha emoción. Time es una muestra clásica de las baladas a lo Tom Waits: triste, ligeramente esperanzadora, con un pie puesto en el jazz y otro pie puesto sobre la música country norteamericana. Melancolía nocturna establecida en Harlem, con ligero tono político y una especie de llamado a la acción, bajo el time, time, time.

El familiar sonido del acordeón inicial de Rain dogs, nos arrastra como almas perdidas bajo la lluvia, con sus aires entre festivos y letárgicos, “yo soy un perro bajo la lluvia también”, donde cada ladrido comulga con la juerga mancomunada entre oyentes y música, con aires de expreso turco de media noche. Midtown, un tema instrumental tan jazzero como policial corta todas las aguas, para teletransportarnos a la ley seca, a las persecuciones, al asalto de bancos y la fuga de Bonny and Clyde, todo ello en apenas un minuto, conciso, nada le falta.

9th & Hennepin es una canción recitada, en la que Waits literalmente cuenta, como si fuera un poema y de manera cruda, una noche en la vida de una prostituta de las que solían ponerse en esa esquina, sobre la base de un piano casi dodecafónico y un saxofón incómodo, estableciendo un fondo musical de mal agüero, pero lleno de grandes líneas desde el principio (”Bueno, es la 9 y Hennepin, y todos los donuts tienen nombres que suenan como prostitutas“) y se entrega con una fría indiferencia, de lo mundano, de las minuciosas miradas de un observador (“él detrás de la barra tiene una lágrima tatuada, una por cada año que está ausente, dijo, tal belleza en ruinas, pero no hay nada malo con ella, en que 100 dólares no van a resolver“).

El minimalismo continúa en Gun Street girl, puro blues-rock en vena, que suena como una noche de jazz en el Upper West Side y Midtown, con su sonoridad extraña y su olor a Central Park. Con un ritmo rápido, con una enorme diversión, Union Square reelabora el coro de Donwtown para acelerar el sucio blues y transformarlo en un balanceado rock n’ roll. Blind love, viene a diversificar más aún los estilos alojados en Rain dogs, aumentando la oferta melódica, recordando a Time o Hang down your head, reproducción intensa de la tosca y polvorienta voz de Waits, un tema digno de un vaso de whisky y un revólver. Walking Spanish, en cambio, es un blues hecho a medida, lleno de letras escupidas y gruñidos jugando en el límite de la claridad.

Tal vez los dos últimos temas mencionados se vean oscurecidos por la notable y rigurosa Downtown train, un clásico de la Americana, que combina la experimentación en bruto con la composición clásica y tradicionalista, que es la formulilla del disco, un aplauso a la solemnidad lúdica, testimonio de un exito potencial. Downtown train es, quizá, la canción más pop que Waits haya escrito, y se centra en la vida romántica de Nueva York, pero es una verdadera joya. La anécdota es sencilla: el protagonista recorre las calles de Nueva York bajo la luna, pensando en las chicas que llegan en metro desde Brooklyn y particularmente en una, a la que ve recurrentemente y de la que quisiera ser su amor. La canción es perfecta, con su dosis de melancolía y su olor a puro Manhattan. Las voces son bastante ásperas, y tienen muy poco que ver con la versión de Rod Stewart, quien transformó esta canción en un éxito pop y casi arruinó totalmente la sensación clásica del original.

A continuación un minuto de duración instrumental, Bride of rain dogs, que proporciona un pequeño intervalo entre el tren muscular de Downtown y el final completamente increíble. Anywhere I lay my head es Waits clásico de todo, la apertura con un grito espantoso y tosco, y suena como una balada heroica con instrumentos de viento, pero con la voz de Waits casi como el lamento de un alma en pena y luego, casi al final, el sonido de banda como si estuviera uno en la feria tocando un proto-jazz. Cuando Waits grita, “mi cabeza es redonda y rota”, es casi imposible recopilar todo lo que nos ha entregado este disco, que de forma alarmante, nos guarda el ultimo y electrizante aullido, edificante en la cohesión del disco, en una declaración de absoluta libertad (y también lo que diría justamente un vagabundo): “anywhere I lay my head, boys, I will call my home”. Es el cierre perfecto de un viaje extraordinario, aires cabareteros, voz vertiginosa, un rompecabezas que encaja de forma univoca en el gustillo experimental, una pieza clave de los 80, que se transformó en objeto de culto, en una forma de elogiar el pupurri musical….

Rain dogs es un disco urbano, inspirado en el bajo mundo de Nueva York, sus calles, bares, las viejas tuberías y el eco que generan en los sonidos, es el canto de un vagabundo que no sabe donde va a dormir. Curiosamente, como contraste, tiene tal vez algunas de las canciones más pop de su carrera: Time, o la historia de amor a primera vista de Downtown train. Es un álbum profundamente ecléctico, aunque sus primeras escuchas puedan expresar lo contrario. Un compendio de muchas ideas concretadas en canciones rudas y ásperas, sin dejar de lado esas melodías tan especiales en el cancionero de Waits.

Se trata de una obra redonda de Tom Waits, una buena prueba de lo que es su música, pero, sobre todo, un homenaje a la parte más oscura y sucia, y quizá por eso más atractiva, de Nueva York. Sin embargo, más allá de la música, el gran valor de Rain dogs y de sus compañeros de trilogía clásica waitsiana es que nos muestra a un artista en un estado de creatividad increíble, dejando una impronta de estilo y maestría muy pocas veces repetido.

Fuentes: http://es.wikipedia.org, http://en.wikipedia.org, http://www.allmusic.com, http://www.robertchristgau.com, http://www.amazon.com, http://dylanbyrds.blogspot.com.es, https://celtamanlio.wordpress.com, http://www.paginasiete.bo, http://regioncuatro.net, http://thelastdjrefugee.blogspot.com.es, http://miconejo.wordpress.com, http://www.theguardian.com, http://www.rollingstone.com, http://www.sputnikmusic.com,

Listado de canciones:

1.-   Singapore
2.-   Clap hands
3.-   Cemetery polka
4.-   Jockey full of Bourbon
5.-   Tango till they're sore
6.-   Big black Mariah
7.-   Diamonds & gold
8.-   Hang down your head
9.-   Time
10.- Rain dogs
11.- Midtown
12.- 9th & Hennepin
13.- Gun Street girl
14.- Union Square
15.- Blind love
16.- Walking Spanish
17.- Downtown train
18.- Bride of rain dog
19.- Anywhere I lay my head

Vídeos:

Singapore - Tom Waits


Clap hands - Tom Waits


Cemetery polka - Tom Waits


Jockey full of Bourbon - Tom Waits


Tango till they're sore - Tom Waits


Big black Mariah - Tom Waits


Diamonds & gold - Tom Waits


Hang down your head - Tom Waits


Time - Tom Waits


Rain dogs - Tom Waits


Midtown - Tom Waits


9th & Hennepin - Tom Waits


Gun Street girl - Tom Waits


Union Square - Tom Waits


Blind love - Tom Waits


Walking Spanish - Tom Waits


Downtown train - Tom Waits


Bride of rain dog - Tom Waits


Anywhere I lay my head - Tom Waits

2 comentarios:

bernardo de andres herrero dijo...

El primer disco de Tom Waits que apareció por mi hogar y lka verdad es que tuve suerte pues lo considero el mejor lugar para empezar a copnocer a este grande de la música

JL dijo...

Conocía poco de la discografía del bueno de Tom, pero, llevado por las referencias, me dediqué a estudiar este trabajo. Es fantástico. Con toda su amalgama de estilos y el tono inconfundible de Waits.

Por supuesto que tendré que estudiar más pronto o más tarde la discografía entera del señor Waits.

Saludos, Bernardo