domingo, marzo 16, 2014

Grandes álbumes: THE FUTURE SOUND OF LONDON - Lifeforms

Lifeforms es un doble álbum de electrónica experimental del grupo The Future Sound of London, publicado en 1994. Con el tiempo, se ha convertido en su álbum más conocido y es considerado como un clásico importante e influyente de la música electrónica de vanguardia. Alcanzó el éxito comercial y produjo éxitos como Cascade y Lifeforms.

The Future Sound of London (FSOL) crearon este trabajo al mismo tiempo que terminaban Tales of Ephidrina, y la dirección ambient más compleja que estaban tomando resultó en Lifeforms, un trabajo que también progresó a partir de álbumes anteriores, haciendo pronto que fuesen imágenes familiares la "niña bruja" Sheuneen Ta y el modelo de ordenador Spike, a veces referido como el cerebro electrónico, que aparece en la portada por primera vez.

El álbum fue certificado Disco de plata por ventas superiores a 60 mil unidades vendidas, por la British Phonographic Industry (BPI).

En 1994, habían pasado dos años desde que un joven Aphex Twin lanzaba su debut Selected ambient works 85-92. En otros escenarios de la música electrónica estaba disminuyendo el atractivo de las fiestas rave, a la vez que la policía atemorizaba a los organizadores de fiestas ilegales, pero el jungle estaba empezando a aumentar en popularidad y estaba evolucionando en el drum & bass que conocemos hoy en día.

Yendo totalmente contra corriente, es en este año cuando The Future Sound of London lanzaron su segundo trabajo Lifeforms. Con un doble disco de martilleantes bombos y sintetizadores de sonido orgánico, Lifeforms era totalmente intransigente en su visión, pero también ambient y fácilmente escuchable, sin convertirse en ningún momento en mero fondo musical. El álbum tenía influencias de Aphex Twin, pero también una gama más ecléctica de influencias, incluyendo a los Cocteau Twins (cuya cantante Liz Fraser ofrece escasos vocales en el disco), y compositores minimalistas como Steve Reich.

Dejándose llevar por territorios más explícitamente ambient con el proyecto Amorphous Androgynous, FSOL regresaron a su grupo matriz con Lifeforms, un esfuerzo en forma de doble disco que es catalogado como uno de los mejores lanzamientos de techno experimental de los años 90. Si no en modo memorable sobre una base canción por canción, como las colecciones Selected ambient works de Aphex Twin, o como una obra ambient escogida, Lifeforms, considerada como una pieza general, da lugar a una experiencia auditiva inventiva, fascinante, tan rica y detallada como los mejores trabajos de The Orb, aunque menos apto para bailar y más para escuchar. Comparado con Accelerator, este disco requiere una escucha extremadamente sutil, con ritmos generalmente enterrados en la mezcla, sirviendo a las melodías más que viceversa. Mientras tanto, los sonidos de burbujas alienígenas y tonos inquietantes saltan a la palestra, elaborando una experiencia desconcertante, evocadora, una mezcla de sonidos naturales y elementos artificiales, como las propias ilustraciones del grupo. Incluso los singles, Cascade y Lifeforms, restan importancia al ritmo. Hay unas pocas colaboraciones en el disco, pero son mayormente notables en la forma en que la banda las incorpora en lugar de dejarlas destacar (la guitarra de Robert Fripp en Flak, las tablas de Talvin Singh en Life form ends, y Toni Halliday de Curve haciendo una textura vocal en Cerebral.

A pesar de todos los trabajos del dúo británico formado por Garry Cobain y Brian Dougans (no menos de una treintena de discos bajo veinticinco diversos alias), la electrónica que concibieron como The Future Sound of London durante los últimos 21 años nunca transitó exactamente por el sonido presente de la ciudad. Pero ha sido una fantástica carrera de todos modos, incluso con el dúo centrándose más en su material psicodélico y progresivo de los últimos tiempos. Con todo, las obras más impresionantes en el catálogo del grupo son algunos de sus primeros álbumes de estudio. La producción de Lifeforms estaba ya bien en marcha cuando Cobain y Dougans habían publicado Tales of Ephindrina bajo el alias Amorphous Androgynus en 1993. En consecuencia, mientras que Tales of Ephindrina hizo un gran trabajo en la combinación del techno de las primeras composiciones del dúo y el ambient de sus obras posteriores, Lifeforms adquiere una estructura más compleja, más experimental, consiguiendo que The Future Sound of London no sólo consolidasen su estatus como uno de los principales grupos de la escena, sino también elaborasen uno de los mejores discos del género.

Si Lifeforms podría excederse en algo, sin duda sería por su abultado listado de canciones. Hay más álbumes electrónicos de esa época, por supuesto; en este caso, Adventures beyond the ultraworld de The Orb lo supera en casi veinte minutos de duración. Pero con 92 minutos de material extendido sobre diecinueve canciones en dos discos, Lifeforms podría hacer bastante desalentadora su escucha, sin embargo. Eso no quiere decir que resulte tedioso, quizá un poco denso en las primeras escuchas. Contribuyendo al aura de álbum posiblemente inaccesible, está la dirección experimental tomada por Cobain y Dougans. La pieza que abre el álbum, Cascade, por ejemplo, se abre con un minuto y medio de obertura con sonidos alienígenas y samples espaciales, antes de convertirse en un crisol de dichos samples, un ambiente sutil y sintetizado, con ritmos luminosos. Y aunque gran parte del álbum doble se desarrolla experimentando con un delicado sonido basado en barridos de samples y ruido eléctrico envolvente, sería un error encasillar Lifeforms como diecinueve versiones diferentes de Cascade. Uno de los aspectos más impecables del álbum es su formato sutil; en casi todas las canciones se puede oir algo novedoso en cada escucha.

Se puede apreciar la sutil música electrónica que toma prestada gran parte de su fórmula desde el género del jazz experimental e improvisado, y el tipo de paisajes sonoros de ambient atmosférico que The Future Sound of London hacen transportar al oyente hacia el olvido sereno de un buen aterrizaje en la Luna o el sobrevuelo de una estación espacial.

El álbum holísticamente, aunque largo, pasa con elocuencia y fluyendo con libertad, mostrando una mezcla de experimentación, efectos discordantes de fondo y armonía simples y formas suficientes para mantener el hilo y sostener el oyente sin demasiada inquietud. La falta de sonidos vocales es particularmente eficaz, sobre todo porque cuando se utilizan, como en Cerebral, da al álbum una nueva dimensión, una cualidad fantasmal.

Las canciones están todas llenas de pequeños detalles. Ill flower parece pertenecer al Tallon Overworld. Cerebral suena como un grupo de astronautas agrupados en torno a una fogata, interpretando canciones con una guitarra acústica, tratando de no notar el ambiente hostil alienígena del lugar donde están acampados. Room 208 resuena con energía futurista, mientras que Vertical pig suena como una invasión extraterrestre y una derivada naturaleza inquietante. Las canciones están siempre en guerra entre sí temáticamente, con algunas positivamente jubilosas y otras muy tenues y espeluznantes, pero, curiosamente, el álbum se siente tan coherente en cuanto a parecer cinematográfico a veces (la comparación con 2001: una odisea en el espacio viene enseguida a la cabeza). Las canciones bullen unas dentro de otras, y, para ser un álbum doble, Lifeforms da la sensación de ser sorprendentemente concentrado, con cada canción contribuyendo al concepto del disco en su totalidad.

La antítesis del álbum, entonces, es la canción Lifeforms. Single de éxito en Reino Unido, Lifeforms abandona las texturas suaves y discretas que predominantemente destacaban a lo largo del álbum, en favor de las influencias más acusadas del ambient house. La canción se apropia de una de las secciones rítmicas más características, convirtiéndola en una de las grabaciones más directas del disco, y ciertamente la más pegadiza. Partes de Among myselves también aprovechan el eco de los momentos más bailables de Lifeforms, pero no sin aplicar las rarezas escuchadas en prácticamente cualquier otra canción. Y a pesar de destacarse como dos de las pocas canciones verdaderamente bailables en un disco principalmente ambiental, Lifeforms y Among myselves apenas suenan fuera de lugar.

Pero tan notables como Lifeforms, la conducción de Flak (en la que colabora el guitarrista Robert Fripp de King Crimson) y la casi aterradora Spineless Jelly, el enorme alcance de Lifeforms impide que sea brillante. Víctimas del viejo debate entre calidad y cantidad al que están sujetos, los dobles álbumes tienden a disipar el efecto de su longitud. Con Lifeforms, sin embargo, FSOL construyen y hacen mejoras en cada canción sucesiva; en consecuencia, localizar un punto culminante es virtualmente imposible, ya que casi todas las canciones podrían ser susceptibles de lograr tal honor. Pero ello no obsta a reconocer que Lifeforms es un disco gratificante de escuchar. Es denso, expansivo, relajante, atractivo, íntimo, extraño, quizás pretencioso a veces, y merecedor de otros adjetivos positivos. Pero por encima de todo, Lifeforms es agradable de escuchar y puede equipararse a trabajos de Boards of Canada, The Shpongle o The Orb en cuanto a música electrónica de los 90 se refiere.

The Future Sound of London hicieron grandes esfuerzos para crear un sonido natural y utópico con Lifeforms. El disco puede definirse que suena como la Madre Tierra. Y no sólo significando el agua fluyendo, y con sonidos de pájaros obviamente naturales, sino, más impactante, con las melodías y ritmos mostrando la fresca chispa de un ecosistema vibrante. Otro aspecto que hace que Lifeforms se sienta tan orgánico es la variada naturaleza dentro de cada canción. Se puede escuchar el sonido del agua chocando, una palabra hablada, o incluso una melodía, pero no puede escucharse de nuevo en la misma forma o, a veces, en absoluto.

Concebido como un álbum, en lugar de una colección de canciones, la banda anunció que sería un álbum que no tendría singles. Y, en efecto, los dos singles del disco paradójicamente no están presentes; Cascade es despojado de su envoltura y apenas es reconocible, y Lifeforms no comparte nada en común con la versión single más que el título. Es justo revisarlo como un álbum completo. O, de hecho, como dos mitades de un álbum, como CD1 y CD2, que aún teniendo sus similitudes, también tienen sus diferencias.

El disco 1 de Lifeforms (y también el 2 en este caso) como un todo, es muy variado en género. Esto puede parecer intrascendente para aquellos que hayan escuchado mezclas en las que house, trance y techno se combinan, pero en realidad lo que ofrece Lifeforms es mucho más dramático. No sólo hace cambiar a Lifeforms de canciones totalmente ambient como Ill flower a Lifeforms, sino que hay incluso algunos conflictos intra-canción. Por ejemplo, Flak, a excepción de su ritmo, es un tema ambient completo. Añadiendo esa línea de bajo adicional sobre la parte superior, se convierte casi en un contraproducente.

Técnicamente sin embargo, el disco 1 de Lifeforms es realmente una maravilla para la época en que fue lanzado. Desde los sonidos de hermosos repiques y remolinos místicos de Cascade a la vibración consistente y exquisita de Dead skin cells, y finalmente terminando con los latidos y la dulce melodía de Amongst myselves, Lifeforms disco 1 es excelente de principio a fin.

El primer disco es citado regularmente como el más fuerte de los dos, evocando imágenes de vastos y abiertos paisajes; el viento de Bird wings y el suave aguacero durante el hermoso y guiado por piano Dead skin cells sugieren un desierto, que quizás es apropiado, ya que el disco tiene una sensación de cierta desolación y soledad. Los premonitorios sintetizadores de Ill flower, retomados más tarde en Lifeforms, decidamente no hacen entrar en calor, e incluso los momentos más bellos de la sintetizada Eggshell tienen un cierto sentido de paranoia sobre ellos.

El segundo disco es probablemente el más orgánico de los dos, con el doble de grabaciones de campo, muchas en forma de sonidos de pájaros y animales, y la percusión suena mucho más natural. Sin embargo, la estructura es menos coherente y deja a la segunda mitad sintiéndose menos lograda que la primera. El ambient improvisado de Elaborate burn parece innecesario y las introducciones de 2 a 3 minutos de Vertical pig y Vit no tienen mucho sentido. Por el contrario, el álbum continúa igual que comenzó, con la variación entrando bajo la forma de guitarra acústica en Cerebral, las capas vocales en Life form ends y la siniestra percusión de Little brother. Además, con algunos de los momentos ambient marca de la casa de The Future Sound of London en todo su esplendor en Omnipresence y Domain, sería absurdo despedir el disco con un par de piezas más discretas.

El single Lifeforms adoptó una forma diferente respecto del álbum, y estaba distribuida en 7 Paths. Path 1 muestra extraños ruidos de gorgeos, sonidos de pájaros, chapoteos, ruidos de gotas al caer y chasquidos en eco, en una apertura inusual, que pronto se transforma en algo más musical al unirse un sintetizador resplandeciente y una sección rítmica con un ruido metálico y salpicador. La co-letrista Elizabeth Fraser entra con una voz orientalizada entrelazada junto con otras fuentes de sonido.

Path 2 cuenta con muchos ecos, cadenas metálicas, varios trozos vocales, violines y ráfagas de percusión. Suena como un palpitante bajo estableciendo el ritmo durante algún tiempo, cubierto por las repeticiones de otros muchos sonidos. Un ritmo rápido, aunque atenuado, recoge todo, con otro canto vocal y surtido de electrónica. La canción se relaja con un rasgueo eléctrico de instrumento de cuerda y los abucheos extrañamente eufóricos de criaturas desconocidas.

Un ritmo activo denota claramente donde comienza Path 3, la Lifeforms que aparece en el álbum. El ritmo bailable se entremezcla con un barrido de sintetizadores, cantos vocales masculinos y femeninos y una acogida de otros ruidos. Eventualmente disminuye el ritmo, y las cosas se calmarán hasta entrar en Path 4, la parte más larga (9 minutos), con su ritmo más lento al principio, que fue la editada para dar a conocer el single en emisoras de radio y vídeos. Los sonidos fantasmales apenas emergen, hasta que el piano, teclados y el dúo vocal comienzan a interaccionar. El ritmo repunta y aparecen una amplia variedad de otros efectos de sintetizador (hay algunos ocasionales estallidos de efecto doppler que suenan similares a otros que aparecen en Chill out de The KLF).

Una oscilación eléctrica y un perro ladrando marcan el comienzo de Path 5, mostrando sintetizadores y vocales interpretados bajo diferentes tipos de percusión y efectos. En esta pieza se puede escuchar una remezcla de Life form ends del álbum. Como la mayoría de las piezas, los sonidos son abundantes y bien orquestados, aunque más frenéticos que serenos. Este Path termina en silencio con agua fluyendo, grillos y estruendos que se convierten en el Path 6, que reproduce algunos pasajes musicales y sonidos ya familiares. Éste es el más corto de los Paths, con 2:48 de duración.

Del mismo modo, Path 7 remezcla también muchos elementos anteriores, destacando algunas de las piezas vocales y fragmentos cortos de violín de Path 2. En lugar de parecer limitado o repetitivo, proporciona una sensación de encierro y la interconexión entre todo el trabajo completo.

El single Cascade también fue editado con otra serie de variaciones divididas en 6 partes, todas ellas diferentes de la versión que figura en el álbum.

Listado de canciones:

1.-   Cascade
2.-   Ill flower
3.-   Flak
4.-   Bird wings
5.-   Dead skin cells
6.-   Lifeforms
7.-   Eggshell
8.-   Among myselves
9.-   Domain
10.- Spineless Jelly
11.- Interstat
12.- Vertical pig
13.- Cerebral
14.- Life form ends
15.- Vit
16.- Omnipresence
17.- Room 208
18.- Elaborate burn
19.- Little brother

Vídeos:

Cascade - The Future Sound of London


Ill flower - The Future Sound of London


Flak - The Future Sound of London


Dead skin cells - The Future Sound of London


Lifeforms - The Future Sound of London


Eggshell - The Future Sound of London


Among myselves - The Future Sound of London


Domain - The Future Sound of London


Spineless Jelly - The Future Sound of London


Vertical pig - The Future Sound of London


Cerebral - The Future Sound of London


Life form ends - The Future Sound of London


Vit - The Future Sound of London


Omnipresence - The Future Sound of London


Room 208 - The Future Sound of London


Little brother - The Future Sound of London


Lifeforms Paths 1-7 (single) - The Future Sound of London


Cascade Part 1 (single) - The Future Sound of London


Cascade Part 2 (single) - The Future Sound of London


Cascade Part 4 (single) - The Future Sound of London


Cascade Part 5 (single) - The Future Sound of London


Cascade: Shortform (single) - The Future Sound of London

4 comentarios:

bernardo de andres herrero dijo...

Estaba tentado de no escribir nada pues esto ya es complejo y si se requiere la suficiente atención antes de comentar. Volvere cuando lo escuche con la calma precisa. cascade me sonaba . Ya te dire mi opinion

JL dijo...

Es un LP que hay que escuchar entero, muy tranquilo y en un momento en que busques relajación. Quizá se pueda hacer monótono, pero resulta muy interesante por los detalles. No en vano, por algo fue de los discos de electrónica más influyentes de los 90.

Eduardo García dijo...

Un disco que se debe de esuchar como se merece. Y yo lo tengo pendiente de escuchar correctamente.
Independientemente, FSOL siempre han tenido algo que me ha llamado la atención.
Saludos sintéticos.

JL dijo...

No son un grupo de música electrónica al uso. Son mucho más que eso. Yo lo he escuchado entero, y no se me hace para nada pesado.
Saludos sintéticos, Eduardo.