domingo, septiembre 21, 2014

Grandes álbumes: RED HOT CHILI PEPPERS - Blood sugar sex magik

Blood sugar sex magik es el quinto álbum de estudio de la banda estadounidense funk-rock Red Hot Chili Peppers, lanzado en septiembre de 1991. Producido por Rick Rubin, fue la primera grabación de la banda con Warner Bros. Records. Los estilos musicales de Blood sugar sex magik difieren notablemente de las técnicas empleadas en el álbum anterior de los Chili Peppers, Mother's milk, y contiene un menor uso de riffs de guitarra de heavy metal. El disco incorporó insinuaciones sexuales, referencias a las drogas y a la muerte, y temas como la lujuria y la exuberancia. En su esencia el álbum no es más que un revoltijo de estilos, una suma de sus influencias que van desde Public Enemy a Jimi Hendrix, y de Parliament/Funkadelic a X.

Blood sugar sex magik vendió más de 7 millones de copias sólo en Estados Unidos e introdujo a los Red Hot Chili Peppers a la popularidad mainstream, recibiendo la aclamación crítica. Blood sugar sex magik produjo varios singles, entre los cuales se incluyen Give it away, Under the bridge, Suck my kiss, Breaking the girl y If you have to ask. La grabación también marcó la salida del guitarrista John Frusciante en 1992, durante la gira de la banda, hasta su regreso en 1998. Blood sugar sex magik fue elogiado como el fundador del rock alternativo en los años 90, y Steve Huey de Allmusic comentó que la grabación fue "...probablemente el mejor álbum que los Chili Peppers podrán hacer". El álbum fue dedicado al californiano Mike Watt, cantante, compositor y bajista de punk. Fue certificado Disco de platino en múltiples ocasiones, estuvo en las listas Billboard durante 14 meses, y a partir de 1999 pasó a ser el segundo más vendido de la banda tras Californication.

En 1988, el guitarrista de la banda Hillel Slovak falleció por una sobredosis de heroína. El baterista Jack Irons se retiró consecuentemente, dejando al vocalista Anthony Kiedis y al bajista Flea en búsqueda de un nuevo guitarrista y baterista. Como ávido fan de los Red Hot Chili Peppers, Frusciante expresó su interés en unirse a la banda, pero el antiguo guitarrista de P-Funk, DeWayne 'Blackbyrd' McKnight ya había sido elegido para reemplazar a Slovak. Cuando se decidió que no había química entre McKnight y el resto de la banda, éste fue despedido. Durante ese tiempo, Frusciante estuvo cerca de convertirse en parte de Thelonious Monster, una banda de punk-rock formada por Bob Forrest; sin embargo, Flea lo invitó a unirse a los Chili Peppers y este aceptó rápidamente. El baterista Chad Smith se unió a la banda dos semanas antes de la preproducción de Mother's milk, tras distintas audiciones en abierto sin éxito. Mother's milk se convertiría en el segundo álbum de la banda en ingresar en el Billboard 200, alcanzando el puesto 52. Aunque la grabación fue ligeramente exitosa, la producción se vio sobrecargada por Michael Beinhorn. Éste convenció a Frusciante para tocar con un tono más pesado e inculcó a Kiedis que escribiera letras que fuesen más viables para las emisoras de radio, provocando de esta manera que la banda se sintiera creativamente más restringida.

Como el contrato de los Chili Peppers con EMI estaba próximo a finalizar, éstos comenzaron a buscar una nueva compañía discográfica para lanzar su siguiente álbum. El grupo llegó a un consenso con Sony BMG/Epic, con la condición de que éstos compraran su último disco con EMI. Incluso aunque la discográfica prometió que tardaría sólo unos pocos días, el proceso se demoró varios meses. Aunque ya se había realizado el acuerdo con Sony/Epic, Mo Ostin de Warner Bros. Records llamó a Kiedis para felicitarlo por el exitoso convenio y también felicitó a la compañía discográfica rival. Kiedis recuerda la situación: "La persona más genial y más auténtica que conocimos durante todas las negociaciones acababa de llamarme personalmente para animarme a hacer una exitosa grabación para una compañía rival. Ese era el tipo de individuo para el que quería estar trabajando". Kiedis llevó a cabo su idea, y finalmente abandonó el contrato con Sony para firmar con Warner Bros por 10 millones de dólares. Ostin llamó a un viejo amigo en EMI, quien inmediatamente permitió el cambio de discográfica.

Ya establecidos en Warner Bros., los Chili Peppers comenzaron a buscar un productor adecuado. Una persona en particular, Rick Rubin, famoso por haber ayudado a crear sonidos tan vanguardistas y dispares entre sí como el rap combativo de Beastie Boys y el thrash metal extremo de Slayer, se destacó debido a que tenía una mente más abierta, a diferencia de otros individuos con los que trabajaron en el pasado. Finalmente, la banda decidió que éste sería la mejor elección como productor, y de esta manera lo contrataron para producir lo que se convertiría en Blood sugar sex magik. A diferencia de los anteriores productores, Rubin fue alguien a quien los Chili Peppers consideraron confiable para pedirle consejos en tiempos difíciles. A menudo Rick ayudaría en los arreglos de batería, las melodías de guitarra y las letras.

De entrada, todo pintaba bien para los Peppers: su anterior álbum, Mother’s milk, les había servido para alcanzar cotas de popularidad nunca vistas. Además, entre aquél y este Blood sugar… la formación del grupo no había cambiado. Su nueva compañía, Warner, confiaban en su potencial y les dieron todo lo que pidieron, incluido un productor de mucho nivel como Rick Rubin, a quien ya habían pretendido para su anterior trabajo (el barbudo lo rechazó porque, según contó, había muchas drogas y poco buen rollo entre el grupo en esos momentos).

La banda buscó grabar el álbum en un marco poco convencional, confiando en aumentar su rendimiento creativo. Rubin sugirió la mansión en la que alguna vez vivió el mago Harry Houdini (y, también se dijo, Rodolfo Valentino), a lo que los miembros del grupo accedieron. Un equipo de sonido fue alquilado para montar un estudio de grabación, además de otro equipamiento requerido para la producción en la casa. La banda decidió que permanecerían dentro de la mansión durante toda la grabación, aunque Smith, convencido de que el lugar estaba embrujado, se negó a quedarse. Acordaron entonces que éste iría cada día en motocicleta a la mansión. Frusciante, Kiedis y Flea tenían cada uno su propia habitación en cada extremo de la casa. Cuando no estaba grabando con la banda, Frusciante pasaba el tiempo pintando, escuchando música, leyendo y grabando canciones que había escrito. Debido al aislamiento, Kiedis terminó grabando todas las voces en su habitación, ya que era lo suficientemente grande como para acomodar el equipo de grabación.

Durante más de treinta días, los Chili Peppers trabajaron dentro de la casa; Kiedis consideraba que era un entorno cómodo y creativo, lo que le permitió completar el resto de las letras. Durante la producción, los Chili Peppers estuvieron de acuerdo en dejar al cuñado de Flea documentar el proceso creativo en una película. Cuando la grabación del álbum finalizó, los Chili Peppers lanzaron el documental titulado Funky Monks.

Para la grabación de Blood sugar sex magik, Rick Rubin empleó técnicas muy diferentes a las utilizadas en Mother's milk, obteniendo como resultado estilos musicales extremadamente distintos, desde los duros bajos funk de Funky monks y el sonido metálico de Blood sugar sex magic hasta la fusión rap de Give it away y la armonía melódica de Under the bridge. En busca de un sonido totalmente funky, Rubin utilizó un micrófono con el que se suele grabar guitarras eléctricas para la grabación del bombo de la batería.

Blood sugar sex magik fue escrito a un paso más rápido que los álbumes previos de la banda. Antes del traslado de los Chili Peppers a la mansión, Frusciante y Kiedis colaboraron en sus casas arreglando las estructuras de las canciones y los riffs de guitarra. Después presentarían sus ideas a Flea y Smith, y la banda, en su totalidad, decidiría qué usarían para el bajo, la guitarra, las voces y la percusión.

Kiedis se centró líricamente en referencias e insinuaciones sexuales que pasaban constantemente por su mente. Canciones como Suck my kiss, If you have to ask, Sir Psycho sexy, Give it away y Blood sugar sex magik contuvieron varios enlaces sexuales, con letras como "Un estado de luz sexual / Besando su virginidad / Mi afinidad" y "Euforia gloriosa / Es mi necesidad / Shock erótico / Es una función de lujuria". El concepto detrás de The greeting song fue una petición de Rubin, que pidió a Kiedis que escribiese una canción únicamente sobre chicas y autos. Aunque a Kiedis no le gustó el concepto, escribió la canción que Rubin le pidió, pero terminó odiando casi todos los aspectos de la letra.

Kiedis también comenzó a escribir sobre la angustia y los pensamientos de automutilación que experimentaría como resultado de su adicción a la heroína y las anfetaminas; creyó que su vida había llegado al punto más bajo debajo de un puente en el centro de Los Angeles. Tras un mes, Rubin tropezó con un poema que se convertiría en la letra de Under the bridge, y sugirió a Kiedis mostrárselo al resto de la banda. Sin embargo, Kiedis estaba tímido debido a que creía que la letra era "muy blanda" y diferente al estilo de la banda. Tras cantarle el verso a Frusciante, comenzaron a estructurar la canción al día siguiente. Los dos trabajaron durante varias horas arreglando acordes y melodías hasta que ambos acordaron que estaba completa.

Blood sugar sex magik integró los típicos estilos punk y funk de la banda, pero los alejó de las canciones más melódicamente conducidas. Canciones como The righteous and the wicked, Suck my kiss, Blood sugar sex magik, Give it away y Funky monks todavía incorporan el uso de riffs de guitarra de heavy metal, pero los diferenciaba de Mother's milk en que contenían menos distorsión. La química Kiedis/Balzary/Smith/Frusciante funcionó como nunca, y para la historia quedó un compendio de música arriesgada, imaginativa y llena de magia. Flea, que había centrado su forma de tocar el bajo mediante la técnica slap, restó importancia a los riffs de guitarra pesados en favor de las líneas más tradicionales y melódicas, y adoptó una filosofía minimalista "menos es más": "estaba intentando tocar sencillo en Blood sugar sex magik porque ya había estado tocando mucho antes que eso, así que pensé, 'realmente tengo que relajarme y tocar la mitad de las notas'. Cuanto menos tocas, lo haces de manera más emocionante (hay demasiado espacio para todo). Si toco algo breve y concentrado, destaca, en lugar de que el bajo sea un ataque constante de notas. El espacio es bueno".

Kiedis pensaba que el álbum expandiría los horizontes musicales de los Chili Peppers, debido a que era distinto al material previo. Una de las canciones más melódicas de Blood sugar sex magik, Breaking the girl, trataba sobre el constante cambio de pareja de Kiedis, quien temía estar siguiendo los pasos de su padre y convertirse simplemente en un mujeriego, en vez de estar estableciendo relaciones definitivas y de largo plazo: "...Puede ser excitante y temporalmente satisfactorio este constante flujo de interesantes y hermosas chicas, pero al final del día, esa mierda se va y quedas abandonado". En la mitad de la canción, también, hay un puente compuesto de instrumentos de percusión rescatados de un basurero.

Aunque las sesiones improvisadas fueron siempre un aspecto integral de la creación de canciones para los Chili Peppers, Blood sugar sex magik contenía canciones que fueron creadas con mayor estructura. En una de estas sesiones en especial surgiría la canción más destacada del álbum: Frusciante, Flea y Smith estaban tocando juntos, mientras Kiedis los observaba desde otra parte de la habitación cuando "...Flea comenzó a tocar esta enajenada línea de bajo, y Chad lo siguió de manera alocada... Yo siempre tuve ideas de fragmentos de canciones e incluso frases aisladas en mi mente. Tomé el micrófono y canté a grito 'Give it away, give it away, give it away, give it away now". La filosofía detrás de la letra tiene su origen en una conversación que Kiedis mantuvo con Nina Hagen, respecto al altruismo y a lo insignificante que eran en su vida las posesiones materiales. De esta manera nació la canción Give it away. También recordó al difunto guitarrista Hillel Slovak, componiendo My lovely man en su memoria. Kiedis escribió Sir Psycho sexy como una versión entusiasta y demasiado exagerada de él mismo; una figura que podría conseguir cualquier mujer, y hacerle lo que quisiera para complacerse. The power of equality habla sobre temas como igualitarismo, prejuicio y sexismo.

Blood sugar sex magik fue lanzado en septiembre de 1991. Fue certificado Disco de oro en noviembre de 1991, a sólo dos meses de su lanzamiento, y posteriormente recibió la certificación de multiplatino en abril de 1992. Desde ese momento fue multiplatino cinco veces en Estados Unidos. El álbum alcanzó el puesto 3 de la lista Billboard 200. En cuanto a los singles, mientras que Under the bridge alcanzó el puesto 2 de Billboard Hot 100, Give it away alcanzó el puesto 9 del Top 40 británico y fue número 1 en Modern rock tracks de Billboard. Sin embargo, tras su lanzamiento inicial, Give it away fue rechazada por la estación de radio que le interesaba a Warner, diciéndole a la banda que "vuelvan cuando tengan una melodía en su canción". Por el contrario, KROQ (de Los Angeles) comenzó a emitir la canción varias veces al día, y eso, de acuerdo con Kiedis, "fue el comienzo de la infusión de Give it away en la conciencia de las masas".

Debido al éxito de Give it away, la banda consideraba que Under the bridge no sería igual de viable como single. Warner Bros envió a representantes a un concierto de los Chilis con el fin de averiguar el que en definitiva sería el siguiente single. Cuando Frusciante comenzó a tocar Under the bridge, y Kiedis iba a entrar en el momento justo, todo el público comenzó a cantar la canción en su lugar. Kiedis inicialmente estaba "avergonzado por haber quedado en mal lugar delante de la gente de Warner... me disculpé por el error, pero ellos dijeron, "¿error? ¿Está bromeando? Cuando todos los chavales en el show cantan una canción, ese debe ser nuestro próximo single". Under the bridge fue, por lo tanto, seleccionado como el segundo single de Blood sugar sex magik. En enero de 1992, Under the bridge ya había explotado, alcanzando un máximo en el número 2 de Billboard Hot 100.

Blood sugar sex magik se benefició enormemente de la producción de Rick Rubin. La guitarra de John Frusciante es menos distorsionante, dejando espacio para diferentes texturas y líneas más claras líneas, mientras que la banda en general es más precisa y menos indulgente, incluso aunque algunos ritmos se arrastren a veces con mucha longitud. Líricamente, Anthony Kiedis está tan preocupado con el sexo como nunca, bien invocándolo como su musa, rogando por él, o jactándose con gran detalle sobre su destreza, mejor exhibida en los singles de contagioso funk Give it away y Suck my kiss. Sin embargo, atenúa su testosterona con un lado más sensible, escribiendo sobre el lado emocional de las relaciones fallidas (Breaking the girl, I could have lied), su drogodependencia (Under the bridge, y la elegía por Hillel Slovak, My lovely man) y algunas llamadas hippie por una utopía pacífica. Tres de esas cuatro últimas canciones (excepto My lovely man) marcan el abrazo constante de la banda con las baladas acústicas cadenciosas, y, aunque no son los mejores momentos de Kiedis como vocalista, estos son algunos de los mejores momentos del álbum, variando y ampliando la gama emocional y musical del grupo.

Flea domina el bajo como un predicador relata la Biblia. En temas como If you have to ask y Mellowship slinky in B major, su bajo se desliza en alegres improvisaciones. John Frusciante continúa con su guitarra ágil y delicada, que puede cambiar entre acordes enérgicos y pop-hop en un santiamén; Chad Smith martillea esos ritmos, sólidamente, decididamente, en su equipo. Y después, Anthony Kiedis extrae su loca lengua dentada escupiendo rimas, distorsionando y trinando, arrullando en un torpe falsete o burlándose en un tono de monstruo. Aunque estas formas sónicas constituyen el núcleo de su sonido, los Chili Peppers también interpretan himnos de heavy metal como Righteous and the wicked y Suck my kiss. Poco después, una vez más, cambian de nuevo los estados de ánimo, a las emocionales Breaking the girl o Under the bridge. Este álbum es un salvaje viaje mental y una delicia esquizofrénica. Aún así, el álbum es notablemente coherente. Ocho minutos de Sir Psycho sexy convertirá a los jóvenes oyentes de RHCP en temblorosas masas de gelatina hormonal. Las líneas ninfómanas se cuelan a su manera en Apache rose peacock y Blood sugar sex magik.

Para promocionar el disco en Europa, Kiedis y Frusciante acordaron que harían una gira. Sin embargo, fue difícil para Frusciante adaptarse a la vida fuera de la mansión, tras estar casi aislado durante alrededor de un mes. Kiedis recordaba la situación: «Él tenía tal flujo de creatividad mientras estábamos haciendo el álbum, que creo que no sabía cómo vivir la vida en tándem". También fue durante este período cuando Frusciante comenzó a experimentar con la heroína comprometiendo además su estabilidad mental. La gira promocional por Europa fue muy dura para Frusciante, que decidió regresar a casa cuando junto a Kiedis llegó a Londres.

Blood sugar sex magik fue bien recibido por los críticos, que elogiaron a los Chili Peppers por no abrumar al oyente con riffs de guitarra de heavy metal, a diferencia de su anterior álbum. Tom Moon, de la revista Rolling Stone, apoyó el cambio de estilo de Rick Rubin; Rubin "cambió la dinámica de los Chilis". Llegó a elogiar el sonido afirmando que "el ritmo mostraba una curiosidad creciente sobre la textura y matiz de estudio". Steve Huey de Allmusic dijo que el álbum era "el mejor álbum de los Red Hot Chili Peppers... La guitarra de John Frusciante es menos abrumadoramente ruidosa, permitiendo diferentes texturas y líneas más claras, mientras la banda está más concentrada y menos tolerante". Afirmó que Blood sugar varía... Expande el rango musical y emocional del grupo". Devon Powters de PopMatters dijo que "en un desanimado, jodido y diabólico descenso en picada, Blood sugar sex magik reconfiguró mi relación con la música, conmigo mismo, con mi cultura e identidad, con mi raza y clase". El crítico musical Robert Christgau le dio al disco la honorable mención de dos estrellas, una de sus clasificaciones más altas. Blood sugar también fue considerado un álbum influyente, durante los años 90, convirtiéndose en uno de los fundadores del rock alternativo.

Under the bridge, que se convirtió en el corte de difusión de la banda, fue considerada la canción más destacada del álbum por varios críticos. All Music Guide criticó individualmente a la canción y la llamó un "...sentimiento conmovedor... Es evidente la guitarra que aparece en el verso introductorio, y el sentido de fragilidad que sólo es doblado por el crescendo coral del inmóvil downtempo", se "...ha convertido en una parte integral de la escena alternativa de los años 90, y permanece como uno de los diamantes más puros de los que brillan entre los ricos abismos del funk que dominaron la obra de los Peppers". Sin embargo, Entertainment Weekly criticó la seriedad que exploraron los Red Hot Chili Peppers al ser "desaprobados del usual número de la banda", y dijo que Under the bridge tenía "toques fancy-shmancy". Give it away también fue elogiada, aunque como "...una mezcla de asociación libre de vibraciones positivas, tributos a héroes musicales y amor libre", con Frusciante "...agregando a la canción dos impredecibles cambios de velocidad: un gran contraste con la hiperactividad de Kiedis a través de un lánguido solo pregrabado y doblado hacia atrás sobre el ritmo de la canción, y un riff de rock pesado que no aparece hasta el outro de la canción..." Sin embargo, canciones como Sir Psycho sexy fueron criticadas por ser demasiado explícitas. Devon Powters de Pop Matters dijo que "ocho minutos de Sir Psycho sexy convertirán a los jóvenes oyentes de los RHCP en temblorosas masas de gelatina hormonal. En Apache rose peacock aparecen líneas obsesionadas con el sexo; Blood sugar sex magik, simplemente, suena como estar follando. Incluso las vírgenes más puras salen de Blood sugar sex magik con cierto grado de madurez sexual; incluso el jugador más hábil puede aprender un par de movimiento nuevos".

Años después, Blood sugar se ubicó en lo alto de las listas de kos mejores álbumes, especialmente en aquellas pertenecientes a los años 90. El álbum fue ubicado por la revista Rolling Stone en 2003 su lista de Los 500 mejores álbumes de la historia en el puesto 310, y en Los 100 mejores álbumes de los 90 en el puesto 19; por la revista alemana Visions en su lista de Los más importantes álbumes de la década de los 90 en 1999 en el puesto número 1; por la revista Guitar World en 2006 su lista de Los 100 álbumes de guitarra más grandes de todos los tiempos en el puesto 18; por la revista australiana My favourite album en 2006 en su lista Álbumes favoritos en Australia de toda la historia en el puesto 8; por el Salón de la Fama del Rock de Estados Unidos en 2007 su lista Los definitivos 200: los primeros 200 álbumes de todos los tiempos en el número 88; por la revista Spin en su lista de 1999 Los 101 álbumes de guitarra más esenciales en el puesto 58; y por la revista Q en el mismo año en su lista 90 álbumes de los 90s en el puesto 58.

Antes de que comenzara la gira Blood Sugar Sex Magik, Kiedis vio el video musical Rhinoceros de The Smashing Pumpkins en MTV. Tras esto llamó al mánager de la banda y pidió que incluyera a The Smashing Pumpkins en la gira. Varios días después de que los Pumpkins confirmaran que acompañarían a los Chili Peppers, Jack Irons llamó y le pidió permiso a la banda para que permitiesen a Pearl Jam, el nuevo grupo de su amigo, abrir en lugar de ellos durante la gira. El primer show tras el lanzamiento de Blood sugar fue en el Oscar Meyer Theater en Madison, Wisconsin. Blood sugar sex magik comenzó a sonar mucho más en la radio y a vender masivamente a mitad de su gira por Estados Unidos. Frusciante, que prefería que los Chili Peppers permanecieran en la escena musical underground, comenzó a tener un estado de negación y depresión. Según Kiedis, "él comenzó a perder todos los aspectos maníacos, despreocupados y divertidos de su personalidad. Incluso en el escenario, había una energía mucho más seria en él". Lentamente, Frusciante se fue alejando de la banda y comenzó a guardarle rencor a sus compañeros, sintiendo vergüenza por la reciente popularidad de la banda.

La tensión en el escenario comenzó a crecer entre Kiedis y Frusciante. Kiedis recuerda una discusión tras un show en Nueva Orleans: "Teníamos las localidades agotadas y John se mantuvo en un rincón, apenas tocando su guitarra. Salimos del escenario y John y yo comenzamos a discutir". Con los Peppers haciendo shows tanto en estadios como en teatros, los organizadores de la gira decidieron que Pearl Jam deberían ser reemplazados por un grupo más exitoso. Kiedis contactó con el baterista de Nirvana, Dave Grohl, y le preguntó si Nirvana podría reemplazar a Pearl Jam en la gira, oferta que Grohl aceptó. Sin embargo, Billy Corgan de The Smashing Pumpkins se negó a tocar con Nirvana, ya que había salido anteriormente con Courtney Love, esposa del líder, Kurt Cobain, por lo que los Pumpkins abandonaron el concierto junto con Pearl Jam. Su primer show con Nirvana fue en el L.A. Sports Arena. Kiedis definió su actuación como "de pura energía; su musicalidad, su selección de canciones, eran como una sierra cortando una cadena durante la noche". Cuando los Red Hot Chili Peppers finalizaron la gira con Nirvana viajaron a Europa, donde Frusciante, con la necesidad de conectar con alguien, llevó a su novia Toni Oswald. Kiedis dijo que "John rompió nuestra regla no escrita de no esposas o novias en el camino". Interrumpiendo brevemente la gira por Europa, los Chili Peppers volaron a Nueva York y actuaron en un episodio de Saturday Night Live. Los Peppers tocaron Under the bridge como segundo número, interpretación que Kiedis consideró que fue saboteada por Frusciante. "[Frusciante] estaba practicando como si estuviésemos ensayando la melodía. Bueno, pues no lo estábamos. Estábamos en TV, en vivo, frente a millones de personas y fue una tortura. Comencé a cantar en el que pensé era el tono en el que él estaba tocando. Sentí que estaba siendo apuñalado por la espalda y exprimido en frente de toda América mientras este tipo estaba fuera en un rincón, tocando algún desentonado experimento".

La banda tuvo una pausa de dos semanas, que comenzó en mayo de 1992, con un pie en Europa y otro en el tour de Japón, debido a que Frusciante se negó a entrar en escena, argumentando que abandonaba la banda. Tras media hora de persuasión, Frusciante acordó tocar en el show, aunque afirmó que éste sería el último. Kiedis recuerda la situación: "Fue el peor show que hicimos. Cualquier nota, cualquier palabra, dolía, al saber que no seríamos más una banda. Seguía observando a John y veía esa fallecida estatua de desdén... Y esa noche, John desapareció del mundo dejando patas arriba a los Red Hot Chili Peppers". La banda contrató al guitarrista Arik Marshall para completar el resto del tour, que incluyó Lollapalooza y otros festivales europeos. Sin embargo, Marshall fue despedido al final de la gira.

Frusciante se había implicado hasta tal punto en la gestación del disco, en la creación de su música, que tardó varios años en regresar al mundo real, permaneciendo durante casi toda la década de los 90 en un estado de confusión mental que recordaba al que sufrió dos décadas antes Syd Barret. En 1994, cuando dio señales de vida al publicar un disco llamado Niandra lades and usually just a T-shirt, fruto de las improvisaciones que creó mientras transitaba por la mansión de Houdini, pocos hubieran apostado por la recuperación que mostró al regresar en 1999 para grabar junto a Smith, Kiedis y Flea el exitoso Californication.

Todas las fotografías, pinturas y dirección artística de Blood sugar sex magik fueron atribuidas al director de cine Gus Van Sant. La portada del álbum muestra las caras de los cuatro miembros de la banda ubicadas alrededor de una rosa. Las letras están impresas en letras blancas en un fondo negro, escritas a mano por Kiedis. El folleto del álbum también contiene un collage de fotos montadas que resaltan los diversos tatuajes de los miembros de la banda, entre los cuales se incluyen caras de lí­deres de tribus indias americanas, animales y criaturas del mar, así­ como varios sí­mbolos y frases. También se incluyen fotografías de cada miembro de la banda y dos fotografías de la banda en su totalidad.

La presentación de los singles tiene muy poco en común con el diseño gráfico de Blood sugar. La portada Give it away es una pintura de una bebé china, rodeada de vegetales, frutas y sushi; la de Under the bridge contiene una foto del contorno de una ciudad, y un puente centrado en el medio; Suck my kiss tiene una fotografía en blanco y negro de la banda, en la que Kiedis y Flea están sosteniendo un gran pez; Breaking the girl muestra una pintura de un ser humano cubierto de magma.

Blood sugar sex magik cuenta con una primera parte en la que abunda el funk juguetón, furioso y guitarrero irresistible, marca de fábrica que venían tocando desde sus inicios (Power of equality, If you have to ask, Funky monks, Suck my kiss…), muy mejorado y evolucionado, eso sí, con textos muy trabajados, recreando los temas habituales: sexo, velocidad, influencias musicales, artísticas o deportivas (en Mellowship slinky in B major, por ejemplo, mencionan al boxeador Mike Tyson y a los escritores Mark Twain, Truman Capote o Charles Bukowsky).

En la cara A original incluyen también el archiconocido single Give it away. Merece la pena desgranar el vídeo para empaparse de la filosofía vital Pepper: esas crestas, esas poses imposibles, los cuernos del batería Chad Smith, la sensación de movimiento y dinamismo, los bailes, los tattoos, todo respira libertad y descaro.

La suave Breaking the girl contiene un sonido de mellotron de los 70, guitarras acústicas y unos textos de Kiedis muy personales y reflexivos; y la otra pieza lenta de esta primera parte, la maravillosa I could have lied, alberga uno de los mejores solos de guitarra que ha grabado John Frusciante en toda su carrera. .

El disco alcanza su cúspide con Give it away, y a partir de ahí se inicia el descenso hacia el insondable abismo de la locura, la magia y la genialidad. Tres años antes de que Trent Reznor compusiera su Downward spiral, RHCP iniciaron la bajada hacia una fosa creativa, un abismo en el que el rock aún no había morado. Un territorio virgen, inexplorado, lleno de sensualidad y de caos, capaz de generar en el oyente sensaciones inexplicadas, como ese riff metalizado y hechizante que llena de embrujo a Blood sugar sex magik, esa entrada de batería y el guitarreo final de Naked in the rain, la voz de Kiedis en los estribillos oníricos de My lovely man o Apache rose peacock, el riff desenfrenado e irresistible en The greeting song, y sobre todo la estructura de Sir Psycho sexy, ocho minutos hipnóticos en que los instrumentos suenan como el balanceo de una cobra.

Se comentó que la versión de poco más de un minuto de They´re red hot de Robert Johnson que cierra el disco fue una broma, un desahogo de los cuatro músicos, que terminaron de grabar y salieron eufóricos de la mansión, colina arriba, a tomar aire tras muchas horas de trabajo, improvisando Frusciante esa toma que inmortalizó Rick Rubin como parada final.

La balada Under the bridge, tan sobreexplotada y empleada en escenarios tan chocantes como el fondo musical de una campaña de telefonía móvil, evoca el momento más bajo en la vida de Anthony Kiedis, cuando se vio bajo un puente de hormigón en Los Angeles mendigando por una dosis de heroína. Un camello consideró insuficiente la cantidad de dinero que el vocalista llevaba encima para comprar el jaco, y le quitó unas cadenas que solía utilizar en escena. Kiedis comenzó a llorar de impotencia y el drug dealer se compadeció y le devolvió unos pocos dólares. Tal humillación llevó al cantante a hacer un lavado de conciencia.

Blood sugar sex magik es el álbum piedra angular del funk-rock. Los Red Hot Chili Peppers ya estaban familiarizados con este género, pilotando desde la década de 1980 bajo la dirección de los grandes George Clinton y Andy Gill de Gang of Four. La producción de Rick Rubin funcionó a la perfección con los Red Hot Chili Peppers. Mientras los productores anteriores los habían empujado hacia la exploración funk (Clinton) o trabajado su música desde el ángulo rock (Michael Beinhorn), Rick Rubin les lleva hacia una versión de vuelta a sus raíces y un sondeo en última instancia, más limpio y más crudo. Se acabaron las canciones dependientes del bajo slap a ráfagas de Flea. Los solos de guitarra son menos espectaculares y más conmovedores; el solo en I could have lied es un ejemplo perfecto. Todos los miembros de la banda se dan similar presencia en la mezcla, llevando a un registro más equilibrado. Ya no existe el enfoque de cautivar al oyente con la hechicería técnica de los músicos.

La pujanza de singles como Under the bridge y Give it away convirtió a los Peppers en estrellas globales un año después de la salida del disco, pero los efectos de esa fama casi destrozaron al grupo: Flea describe esa época posterior a la edición de Blood… como “la época más infeliz de mi vida”, y el guitarrista John Frusciante, que sólo tenía 22 años, abandonaría la banda en medio de la gira mundial (tardaría seis años en volver… para volver a dejar a los Peppers años después de nuevo).

Fuentes: http://es.wikipedia.org, http://en.wikipedia.org, http://ca.wikipedia.org, http://www.allmusic.com, http://www.ew.com, http://www.rollingstone.com, http://www.sputnikmusic.com, http://www.popmatters.com, http://www.fasterlouder.com.au, http://blogs.lainformacion.com, http://www.elportaldelmetal.com, http://www.lahiguera.net, http://www.bbc.co.uk, http://rincondesconexion.blogspot.com

Listado de canciones:

1.-   The power of equality
2.-   If you have to ask
3.-   Breaking the girl
4.-   Funky monks
5.-   Suck my kiss
6.-   I could have lied
7.-   Mellowship slinky in B major
8.-   The righteous & the wicked
9.-   Give it away
10.- Blood sugar sex magik
11.- Under the bridge
12.- Naked in the rain
13.- Apache rose peacock
14.- The greeting song
15.- My lovely man
16.- Sir Psycho sexy
17.- They're red hot

Vídeos:

The power of equality (live) - Red Hot Chili Peppers


If you have to ask - Red Hot Chili Peppers


Breaking the girl - Red Hot Chili Peppers


Funky monks - Red Hot Chili Peppers


Suck my kiss - Red Hot Chili Peppers


I could have lied - Red Hot Chili Peppers


Mellowship slinky in B major - Red Hot Chili Peppers


The righteous & the wicked - Red Hot Chili Peppers


Give it away - Red Hot Chili Peppers


Blood sugar sex magik - Red Hot Chili Peppers


Under the bridge - Red Hot Chili Peppers


Naked in the rain - Red Hot Chili Peppers


Apache rose peacock - Red Hot Chili Peppers


The greeting song - Red Hot Chili Peppers


My lovely man - Red Hot Chili Peppers


Sir Psycho sexy - Red Hot Chili Peppers


They're red hot - Red Hot Chili Peppers

2 comentarios:

bernardo de andres herrero dijo...

No soy muy amante de los Peppers pero este disco si lo tengo. Lomejor a mi gusto después creó que se fueron vendiendo hacia la creación de un amarca comercial. No es algo negativo pero ya sus discos parecen un poco ya sometidos a las listas

Alex Palahniuk dijo...

Su mejor disco, sin duda. Rick Rubin, al igual que hizo con Slayer y Run DMC, ayudó a los Peppers a que encontrasen su tono. Frusciante nunca sonó más variado que aquí, Kledis, ídem, Flea, tres cuartas partes de lo mismo. Son dieciséis canciones para la historia del rock de los noventa, sin duda.

Y el que sacaron con Dave Navarro, una pasada.