domingo, mayo 31, 2015

Grandes álbumes: PORTISHEAD - Dummy

Dummy, el debut de la agrupación originaria de Bristol Portishead, conformada por Geoff Barrow, Adrian Utley y Beth Gibbons, fue lanzado en 1994. Un disco que vio la luz gracias a la mano del ingeniero Dave McDonald, que en ocasiones fue considerado como el cuarto miembro de Portishead. A pesar de la nula campaña de publicidad de la banda, el álbum fue un éxito en Estados Unidos y Europa, y es considerado un clásico y de gran influencia en la música de los 90.

Aunque logró sólo modesto éxito en el extranjero, llegó al número 2 en las listas de Reino Unido (y número 79 en Estados Unidos), y fueron publicados tres singles del disco, dos de ellos alcanzando el número 13 de las listas de su país. El álbum fue certificado con Disco de oro en 1997, y tuvo unas ventas en Europa de 2 millones de copias. En septiembre de 2011, el álbum había vendido 825 mil copias en Reino Unido y fue certificado con doble Disco de platino.

En 1998, los lectores de la revista Q eligieron a Dummy como el 16º mejor álbum de la historia. En la lista de Rolling Stone de Los 500 mejores álbumes de la historia que apareció en 2003, el disco quedó en el puesto 419. En febrero de 2006, un grupo de productores underground presentaron Dumb, un álbum de remezclas basado en Dummy.

Con su álbum de debut, Portishead rompieron todos los moldes. El trip-hop, del que muchos años después renegaron para salvarse y crecer artísticamente, era la excusa perfecta para empezar a desarrollar una carrera con sentido y sensibilidad. El disco crea un nivel de ambiente y tensión que debía mantenerse cuidadosamente de principio a fin. Cada crujido de vinilo, cada hueco de reverberación, cada sample se coloca en la búsqueda de la atmósfera más neblinosa posible. Dummy es un brillante debut plagado de maravillas con hipnóticos ritmos, riffs melódicamente hirientes y de samplers raros, donde el trío se encuentra y fusiona con brillantez muy buenas atmósferas creadas por Utley, y el teclado de Barrow le da la mejor base para el lucimiento de Gibbons y su perfecta voz.

Basándose en las buenas expectativas de su anterior EP, Numb, Dummy ayudó a consolidar la reputación de Bristol como la capital del trip hop, un género naciente que entonces se refería a menudo simplemente como "Bristol sound". La portada es una imagen fija de la vocalista Beth Gibbons tomada de To kill a dead man, el cortometraje que creó el grupo para que la banda sonora de composición les hiciese conseguir un contrato discográfico.

El álbum generó dos singles, además del ya editado Numb: Glory box, que alcanzó el número 13 en la lista de singles británica; y Sour times, que alcanzó la misma posición en reedición en 1995. Sour times alcanzó un éxito moderado en Estados Unidos, alcanzando las posiciones números 5 y 53, respectivamente, en la lista alternativa y en la lista Hot 100, en 1995. En diciembre de 2008, Universal Music Japón lanzó Dummy y Portishead como versiones limitadas de SHM-CD.

1994 probablemente será recordado en el ámbito musical como el año en el que falleció Kurt Kobain, el vocalista de Nirvana, una de las bandas referentes del grunge estadounidense, y por tanto de la escena musical del momento, y era también la época en que el brit-pop disfrutaba su etapa de oro con las batallas de Oasis y Blur. No obstante, en aquel año también se reconocía como tal y se consolidaba en Europa otro movimiento musical: el trip hop, gracias al álbum debut de Portishead: Dummy.

Como otras muchas bandas y artistas integrados dentro del género que el periodista Andy Pemberton denominó como trip hop en uno de sus artículos, Portishead se originaron en Bristol en 1991. Sus artífices fueron la cantante Beth Gibbons y el teclista Geoff Barrow. La banda le debe su nombre precisamente a la ciudad natal de este último. Geoff Barrow y Beth Gibbons se reunieron en un programa de desempleo en Bristol. Gibbons había estado actuando con algunas bandas de su ciudad natal de Devon. Actuaron juntos en el cortometraje de Barrow, To kill a dead man, y trabajaron en la banda sonora. Después de recibir una beca artística, continuaron colaborando como Portishead, firmando con Go! Records, ayudados, sobre todo, por los remixes que Barrow había hecho para Primal Scream y Depeche Mode. A ellos se unió como colaborador el guitarrista Adrian Utley para editar su primer álbum, aunque finalmente permanecería como un miembro más del grupo.    

En 1991, un grupo de personas de Bristol, algunos de ellos previamente miembros de un grupo llamado The Wild Bunch, se unieron para formar una banda llamada Massive Attack. El grupo estaba encabezado por Robert Del Naja, conocido también como 3D. Grabaron y lanzaron un álbum llamado Blue lines, que demostró ser un álbum de referencia de los años 90. Pero hip-hop era una definición demasiado restringida, que se basaba en el estilo hip-hop de hacer música, para un sonido que también incorporaba chillout y psicodelia. Los críticos lo etiquetaron pronto como trip hop, un término que se refería a chill out hip-hop.

A diferencia de los álbumes de artistas como Smith & Mighty, DJ Food o Massive Attack (los considerados padres del trip hop) en cuyos temas confluían el hip hop, el dub y el acid jazz, en Dummy eran el hip hop y el soul, con gran protagonismo del scratch, quienes confluían al servicio de un sonido mucho más oscuro que los grupos mencionados, casi sacado de las bandas sonoras del cine noir de los 60 y 70, que no invitaban tanto al desahogo corporal como hacían aquellos, sino a experimentar ese viaje por el que se llamó a este género trip hop, tanto en lo mental como en lo emocional.

Si por algo suelen ser conocidos los principales artistas de trip hop como Tricky, Massive Attack, y posteriormente Morcheeba o Sneaker Pimps, entre otros, es por las letras de sus canciones, casi siempre emocionales . En el caso del álbum de Portishead lo que impera es la melancolía, como en Wandering star o Numb; la decepción en Mysterons o Biscuit; la aflicción en Roads; la rabia en Sour times o It could be sweet; o el hastío, que sobre todo se impregna en Glory box; sentimientos que en mayor o menor medida se entremezclan en cada tema y que transmite a la perfección Beth Gibbons gracias tanto a su innato tono de voz como a su forma de cantar cada uno de los once temas que componen el disco.

Sin embargo, el tono de las canciones de Dummy en absoluto desvirtuó este género. Al contrario: lo depuraron de tal forma que lo convirtieron en algo tan distinto a todo lo aparecido hasta entonces que, en cierta manera, redefinieron el propio género, por lo que se convirtió en un disco único; tanto es así que consiguió muchos elogios de la crítica y fue galardonado en 1995 con el Mercury Music Prize al Mejor álbum británico del año, lo cual no han conseguido ninguno de los discos de Massive Attack o de cualquier otra banda de trip hop.

Dummy demuestra el virtuosismo de Barrow para dominar la música electrónica, como se puede apreciar en Mysterons, la pieza que se encarga de abrir el álbum con su atmósfera densa y su grandioso ritmo, y en Numb, una extraordinaria canción a mid-tempo donde sobresale Gibbons con su espectacular voz casi angelical pero demoníaca a la vez; una de las mejores canciones del disco. En Roads se ejecuta una magistral estructura casi perfecta con una dramática Gibbons cantando "Can’t anybody see/We’ve got a war to fight/Never found our way/Regardless of what they say", a través de arreglos orquestales. Sin embargo, es Glory box la máxima canción de Portishead, dejando lo mejor para el final, con esta pieza que representa el alma de la banda; "Give me a reason to love you/Give me a reason to be a woman…", nos suplica Gibbons acompañada de un grandioso ritmo y una guitarra zigzagueante.

Los collages de película noir de Geoff Barrow incorporan fragmentos de cine, trémolo Hammond, línea de bajo balanceantes y ricos loops de cinta analógica. La guitarra de Adrian Utley puntea tranquilamente su camino entre los giradiscos en hipo y los temblorosos órganos en canciones como Wandering star, Dummy, un álbum que sin duda evoca el pensamiento de una persona, lugar o momento amargo para el oyente, suena tan innovador hoy como lo hizo cuando fue lanzado.    

La voz frágil, tierna y conmovedora de Beth Gibbons ha recibido comparaciones con Nina Simone, Billie Holiday o Dusty Springfield. El rico contralto de Beth Gibbons puede resultar delicado y abatido (It could be sweet), coqueto (Glory box), estrepitosamente edificante (It's a fire) y tremendamente austero (Biscuit) en la misma medida, en una actuación estelar, excepcionalmente atractiva y desesperadamente necesitada.

El proceso de grabación que utilizó Portishead involucraba una gran cantidad de grabación en cinta y después se realizaba un muestreo directamente de las cintas. Haciendo esto había añadido el efecto de "scratchy LP" que impregna todo el álbum. Otra ventaja de este método de grabación es que el álbum tiene una maravillosa calidez analógica, que se puede apreciar mejor con auriculares de alta calidad o un buen sistema de sonido.

Dummy es una síntesis brillante y sorprendentemente natural de una banda sonora claustrofóbica de espías, breakbeats oscuros inspirados por el amor del frontman Geoff Barrow por el hip-hop, y una vocalista (Beth Gibbons) en el molde clásico de cantautora confesional. Comenzando con el theremin místico y los ritmos marciales de Mysterons, Dummy sube el listón con Sour times, un cuplé posmoderno impulsado por un sample de Lalo Schifrin. Las atmósferas escalofriantes evocadas por el excelente trabajo de guitarra de Adrian Utley y el giradiscos y teclados de Barrow proporcionan la base del papel perfecto para Gibbons, que equilibra sensualidad y melancolía en igual medida.

Ocasionalmente con reminiscencias de una versión más abrasiva de Sade, Gibbons proporciona un enfoque claro para estas canciones, con Barrow y compañía detrás de ella estableciendo una de las mejores producciones de larga duración escuchadas en el mundo del dance. Donde grupos anteriores como Massive Attack habían atraído a los fans del dance, Portishead fueron más allá en busca de una audiencia americana alternativa, conectando también con una legión de fans indie. Más y mejor que cualquier otro álbum antes que él, Dummy fusionaba las producciones perfectamente localizadas del mundo dance con características distintivas del pop como las grandes composiciones y excelentes interpretaciones vocales.    

Hay un tesoro por hallar en cada escucha de Dummy: Johnnie Ray, con su sample de I'll never fall in love again asegurando, a las revoluciones de la congoja, que nunca más cometerá el error de enamorarse (Biscuit); el redoble de batería de Mysterons serpenteando en una cadencia que palpita al ritmo de Morricone y Badalamenti; esa línea de bajo profunda que parece morir tras el disparo del sample de Magic mountain de War y resucita después para atravesarte entero (Wandering star); esa trompeta con sordina de Pedestal, la última pieza viva de un puzzle de samples autogenerados (Geoff Barrow en teclados y Adrian Utley en guitarra y bajo crean, guardan, recortan y pegan según un reglamento que transforma la prestidigitación en maestría) que, una vez completo, estremece; el sublime arreglo de cuerda de la melancólica Roads, y los singles Sour times, con el sample de More mission impossible (Lalo Schifrin), y Numb, un hidromasaje de Hammond, scratch agonizante y desgarro en clave slowbeat soul.

El álbum comienza con Mysterons, una canción seductora que atrae al oyente con melodías espeluznantes, voz sensual y una atmósfera etérea. Mezclada maravillosamente, Mysterons es el ejemplo perfecto de lo que se puede esperar del resto del álbum. Finalizando con sintetizadores que suenan casi como aullidos embrujados, el oyente ya sabe que entra en un mundo de hermosa oscuridad.

La pieza central del álbum It's a fire (sólo editada en la versión CD) se eleva por encima de la niebla para encontrar una breve claridad. “We need to recognize mistakes” (tenemos que reconocer errores), declara Gibbons, “For time and again.” (para una y otra vez). Barrow construye un disperso órgano y breakbeat alrededor de su impresionante actuación vocal, dándole todo el espacio que necesita para convertirse en el centro de atención.

Dummy es un álbum que ayudó a llevar la música hacia nuevas direcciones. Bandas que nacieron en los comienzos del nacimiento del trip-hop, como Deftones y Nine Inch Nails, más tarde citarían al trip hop como fuente de inspiración. El sonido y la atmósfera de trip-hop está construido alrededor de canciones de sonido crudo y mugriento que transportan al oyente a épocas anteriores.

Crítica y público aclamaron este disco clave dentro de su género y dentro del panorama musical de la década de los 90, y que volvió a ser lanzado en disco de vinilo tal cual se grabó veinte años después, sin ningún tipo de remasterización, ni ningún cambio en la carátula. Las únicas novedades eran que era acompañado de una tarjeta para poder descargar la versión digital del disco, y que los primeros mil ejemplares que pudieron adquirirse en la web del grupo contaban con un disco azul en vez de negro.

Ningún grupo ha podido reproducir la inquietante magnificencia evocada en este disco, excepto los mismos Portishead. El siguiente álbum de la banda, su esfuerzo epónimo de 1997, Portishead, los distanció de las mesas de café que habían hecho espacio para Dummy; para algunos es una escucha superior, aunque mucho más fría y más difícil que su predecesor. Y su reaparición de 2008, Third, abrazaba motivos de krautrock motivos para mostrar un sonido establecido en una nueva dimensión. Pero para muchos, Dummy es el trabajo definitivo del grupo, y de lo que no cabe duda es que éste es uno de los debuts más grandes de la década de 1990.

Fuentes: http://simetriamusical.wordpress.com, https://algotranqui.wordpress.com, http://www.rockdelux.com, http://persimusic.com, http://www.acordesmodernos.com, http://es.wikipedia.org, http://en.wikipedia.org, https://itunes.apple.com, http://www.allmusic.com, http://bloody-disgusting.com, http://www.sputnikmusic.com, http://www.slantmagazine.com, http://www.bbc.co.uk, http://www.rollingstone.com, http://rincondesconexion.blogspot.com

Listado de canciones:

1.-   Mysterons
2.-   Sour times
3.-   Strangers
4.-   It could be sweet
5.-   Wandering star
6.-   It's a fire
7.-   Numb
8.-   Roads
9.-   Pedestal
10.- Biscuit
11.- Glory box

Edición Canadá:
12.- Sour sour times

Vídeos:

Mysterons - Portishead


Sour times - Portishead


Strangers - Portishead


It could be sweet - Portishead


Wandering star - Portishead


It's a fire - Portishead


Numb - Portishead


Roads - Portishead


Pedestal - Portishead


Biscuit - Portishead


Glory box - Portishead


Sour sour times - Portishead

1 comentario:

bernardo de andres herrero dijo...

Un clasico moderno luego perdieron frescura pero este Pet Sounds de los 90 es imbatible