domingo, septiembre 20, 2015

Grandes álbumes: PJ HARVEY - To bring you my love

To bring you my love es el tercer álbum de estudio de la cantante inglesa de rock alternativo PJ Harvey, lanzado por Island Records en febrero de 1995. Grabado tras la desintegración del trío que formó anteriormente, está considerado apropiadamente como el primer álbum de PJ Harvey en solitario. Las canciones en el álbum están muy influenciadas por la música blues estadounidense.

Para producir el álbum, Harvey eligió a Flood, mejor conocido por su trabajo con U2, Depeche Mode, Smashing Pumpkins y Nine Inch Nails, junto con su viejo compañero de la banda Automatic Dlamini, John Parish, y ella misma. To bring you my love sería la primera de las muchas colaboraciones de Harvey con Flood y Parish. La música en el álbum fue interpretada en gran parte por PJ Harvey (vocales, guitarras, teclados, piano, vibráfonos, marimba y campanas) y Parish (guitarras, órgano, batería y percusión), con aportes de músicos veteranos como Joe Gore (guitarras), Mick Harvey (bajista de los Bad Seeds), y Jean-Marc Butty y Joe Dilworth (batería y percusión), entre otros, varios de los cuales se unieron a Harvey para la gira de promoción en 1995 y 1996.

La música de PJ Harvey empezó siendo árida, perversa y muy visceral. Su debut con Dry, aparte de brillante es abrumador. Hasta Kurt Cobain cayó rendido a sus pies. Donde Dry y Rid of me parecieron brutalmente honestos, To bring you my love se siente teatral, en el que cada canción representa un gran gesto. Confiando mucho en metáforas religiosas e imaginería prestada del blues, Harvey escribió un conjunto de canciones que recuerdan líricamente las excursiones literarias de Nick Cave y Tom Waits en el núcleo gótico americano.

Desde que comenzó a ser un producto del post-punk, ella prefirió embellecer sus canciones con fragmentos de guitarra vanguardista, espeluznantes teclados y una densa y detallada producción. Alejándose de las primitivas guitarras de sus dos primeros álbumes, Harvey salió adelante con estilo, ya que su composición es más concisa y más melódica que antes; la amenazante Down by the water tiene ganchos genuinos, el psicopotente Meet ze monsta, los lamentos de Long snake moan y el majestuoso C'mon Billy. La producción clara llevada a cabo por Flood, Harvey y John Parish hace estos crecimientos evidentes, lo que a su vez hace de To bring you my love su álbum más accesible, aunque el disco carece de la fuerza indeleble de sus predecesores.

To bring you my love se considera el álbum que abrió el camino a PJ Harvey. Cosechó masivos elogios de la crítica en todo el mundo y se convirtió en su álbum más vendido. El single Down by the water recibió extensa difusión en la radio y en MTV. El álbum se situó en la lista original de la revista Rolling Stone de Los 500 álbumes más grandes de todos los tiempos.

PJ Harvey se tomó un pequeño descanso de los principales focos musicales en 1994. Después de lanzar dos álbumes de estudio (Dry y Rid of me) y una recopilación (4-track demos) en menos de dos años, mantuvo un perfil bajo durante la mayor parte del año. Harvey hizo sólo una aparición pública en 1994, interpretando (I can't get no) Satisfaction de The Rolling Stones con Björk en los premios anuales BRIT.

Con los derechos de autor conseguidos de sus dos primeros álbumes, PJ compró una casa rural en Inglaterra cerca de la residencia de sus padres en Yeovil. Harvey describió su nuevo hogar como "completamente en el campo. No tengo vecinos. Cuando miro por la ventana, todo lo que veo son campos". De esa manera, viviendo casi aislada, comenzó a escribir las canciones que aparecerían en To bring you my love.

Corría el año 1995 y PJ Harvey ya era algo más que un nombre en la escena musical británica de los 90. Dry y Rid of me no habían pasado precisamente desapercibidos. Sin embargo, para una mente inquieta como la de Polly Jean, la fórmula de guitarras post-punk, ritmos secos y letras cargadas de ironía no era suficiente. Una vez deshecho el trío formado con Robert Ellis y Steve Vaughn, hacía falta algo más. Por ejemplo, un escenario lleno de máscaras y capas de sonido, o un buen monte de cemento para construir la apisonadora de sonido que sería To bring you my love y los discos posteriores. Porque si hay algo importante en este tercer trabajo (cuarto, si contamos las 4-track demos de Rid of me) es el inicio de la larga relación profesional entre PJ Harvey y John Parish, Mick Harvey y Flood. Además, To bring you my love supondría la toma de contacto de PJ Harvey con su peculiar universo teatral.

Precisamente es este cambio de actitud es el que se palpa desde el primer y abrasivo riff de To bring you my love. La PJ que escupía directamente a la cara de las relaciones sentimentales, ahora regurgita hacia sus propias heridas. El punk por el blues, la rabia por la pérdida, el espíritu grunge por la voz de Captain Beefhart (ese I was born in the desert prestado de su Sure’nuff ‘n’ yes I do‘). Sin embargo, y pese a que el tema que abre el disco sirva en cierto modo de trailer, no asistimos a una transformación radical. Se trata de una mutación progresiva que parte desde la agresividad manifiesta del primer encuentro sexual con el amante (esa barbaridad que es Meet ze monsta), para seguir después desgranando los dobles sentidos que se desprenden de una relación basada abiertamente en los instintos más primitivos en Working for the man y, sobre todo, en C’mon Billy, que se trata de uno de los temas que mejor resumen a la PJ Harvey de los 90: guitarra contundente con un toque de americana a cargo de Parish y voz desafiante que araña los versos uno por uno.

Se habla mucho de la espiritualidad de Cave, Cohen o David Eugene Edwards, pero poco de la que PJ Harvey usó en To bring you my love, quizá el tema que más une todas estas influencias. Se trata de una idea estética más que PJ utiliza como leit motiv: la pérdida del amante se vuelve una plegaria que ella dramatiza a su gusto. Así, en Long snake moan el rezo se torna en ideación homicida ("Hear my dreaming / You’ll be drowning") con una base rítmica a cadencia de puñalada. La misma ideación, sólo que esta vez en forma de parricidio es lo que puede encontrarse en Down by the water y su repetitiva referencia a la canción tradicional americana que popularizó Lead Belly, Salty dog: "little fish, big fish swimming in the water / come back here, man, gimme my daughter". I think I’m a mother sirve como parón y resumen antes del último acto, la penúltima de las plegarias al amor perdido, en forma de acústica y cuerdas: Send his love to me suena a puñetazo en el estómago y a frío invernal. Aunque en el caso de PJ, probablemente suene a su casa en Yeovil, el retiro en el que a partir de, precisamente, este To bring you my love, gestaría sus discos.

El tema de la muerte aparece en varias ocasiones en el disco. Aparte de los fantasmas, el modo más realista en el que se habla es en Down by the water, en la cual la hija de quien lo cuenta muere ahogada, produciendo una angustia de por vida que origina odio hacia la propia niña (se refiere a ella como "that blue eyed whore", esa puta de ojos azules) por el sufrimiento causado por su eterna ausencia. Y finalmente, las canciones de amor incondicional y extremo como C’mon Billy, To bring you my love o Working for the man. Todos estos temas se mezclan entre sí, a veces se habla de uno, de dos, o incluso de los tres, siempre muy bien aderezados por la música, hecho intachablemente conseguido tanto por los músicos como por la propia PJ.

Es muy importante el modo de cantar cada uno de ellos, nunca aleatoriamente, pero siempre cambiante, dependiendo tanto del tono de la canción como del tema que se aborda; susurros al final de Down by the water, como producto del subconsciente que tortura a la madre sin hija, gritos de rabia en Long snake moan, grave y valiente en To bring you my love, después de todas las penurias que ha pasado hasta llegar hasta el momento de entregar todo su amor, al igual que en Meet ze monstra, tenue y misteriosa en Working for the man, desconsolada en C’mon Billy o Send his love to me y, finalmente, rematando el disco, grititos de desconcierto que plasman el deseo de encontrar un buen estado amoroso junto con la angustia de no tener la seguridad de tenerlo.

Ni siquiera ese oportuno órgano, ni siquiera los gritos desesperados de la mujer a la que han dejado y ha terminado por ahogar a su hija, ni siquiera la ironía de los primeros encuentros. The dancer, ese maravilloso epílogo que bebe en su estructura de canción folk americana da cuenta de todo eso desde el avance que supuso para la PJ Harvey de 1995 el uso de numerosos instrumentos más allá de la guitarra. Lo cierto es que hay tantos motivos para ensalzar a To bring you my love como el punto desde el que parte la PJ Harvey que se toma a sí misma en serio, que es difícil explicar por qué. Quizá la conexión emocional, una producción impoluta, unas letras sobrecogedoras y ese balanceo entre el punk y blues.

El tema y el tono de las canciones de To bring you my love difieren un tanto de lo que Harvey había presentado en sus anteriores álbumes. Las canciones de Rid of me (1993), por ejemplo, son más agresivas en sus representaciones de las relaciones. Se centran más en la venganza (Rid of me, Rub til it bleeds), o actúan como un ataque al tradicional machismo (50 ft. Queenie, Me-Jane). Aunque estas canciones consideran lateralmente la nostalgia y la pérdida, muchas de las canciones de To bring you my love se centran particularmente en estos temas, especialmente teniendo en cuenta la pérdida o el anhelo de un amor fallecido. La canción To bring you my love presenta a un narrador que no sólo desea amor, sino que está dispuesto a sacrificar todo para conseguirlo. "I’ve lain with the devil" (he mentido al diablo), canta Harvey, "Cursed God above /Forsaken heaven /To bring you my love" (maldito Dios de las alturas /cielo abandonado /para traerte mi amor).

Muchas de las canciones de To bring you my love emplean imágenes bíblicas como el cielo, Dios y Jesucristo. Harvey, sin embargo, no es una persona religiosa, pues no estaba bautizada y no asistió a la iglesia de pequeña. Hablaba de su uso de imaginería religiosa diciendo, "hago referencia a la religión como posiblemente uno de los medios para encontrar una respuesta, a encontrarle sentido a por qué estamos aquí. Eso es lo que impulsa la fuerza creadora, a hacer que la vida tenga sentido. Es un lugar muy natural mirar hacia esa área divina, porque es tan fuerte y ha estado aquí mucho antes de nosotros".

El álbum hace muchas referencias a una de las influencias principales de Harvey, Captain Beefheart. La línea que abre el álbum, "I was born in the desert" (yo nací en el desierto), también es la línea de apertura del álbum de debut de Beefheart, Safe as milk. La segunda canción del álbum, Meet ze monsta, toma prestado la línea "meet the monster tonight" de Tropical hot dog night de Beefheart, la segunda canción de su álbum Shiny beast (bat chain puller), un álbum del que Harvey dijo que tuvo un particular impacto en ella. Un parecido melódico y lírico con Dropout boogie de Beefheart se puede encontrar también en la canción I think I'm a mother, y la melodía vocal al final de Teclo de Harvey, ("Let me ride on his grace for a while..."), parece reflejar la melodía de Beefheart en Her eyes are a blue million miles.

Musicalmente, el álbum es más complicado que Dry o Rid of me. Dos partes de guitarra son utilizadas en muchas de las canciones, en la mayoría de los casos interpretadas por Harvey y Parish. Guitarra acústica y cuerdas, utilizados con moderación en sus versiones anteriores, pueden ser escuchadas a lo largo de To bring you my love. Campanas, campanillas y un vibráfono se añaden a la atmósfera de la grabación. Teclados y órgano también se utilizan ampliamente, y como resultado de ello gran parte del álbum está compuesto por un teclado Yamaha Harvey comprado de segunda mano. Profundos y estruendosos tonos de órgano ofrecen muchas de las notas bajas del álbum, reemplazando las tradicionales líneas de bajo. El bajo tocado por Mick Harvey en Long snake moan es una de las pocas ocasiones en que un bajo real se escucha en el álbum.

To bring you my love suena muy parecido a la banda sonora de una película de David Lynch. Con la ayuda de Flood consigue en ocasiones una escalofriante atmósfera. En otras ocasiones, Harvey se alza como la sombra exagerada de un hombre con un cuchillo, que después se desploma como una lluvia de vidrios.

To bring you my love recibió un fuerte empuje promocional de Island Records, con extensa rotación en MTV y cobertura por emisoras de radio del single Down by the water (con su excéntrico y llamativo videoclip dirigido por Maria Mochnacz, con Harvey ahogándose en un estanque esmeralda mientras está usando una peluca extravagante, profuso maquillaje y un elegante vestido de noche rojo satén), que proporcionó a Harvey su mayor éxito en la radio hasta entonces, alcanzando el número 2 en las listas Modern Rock de Billboard. El álbum se estrenó en el número 40 en Billboard 200 y en el 12 en su nativo Reino Unido, y llegó a vender alrededor de 1 millón de copias. El moderado salto comercial de To bring you my love ciertamente contrastaba con la leve reducción de su intensidad lírica habitual: la fábula de infanticidio Down by the water, cuya coda susurrada "Little fish big fish swimming in the water/Come back here, man, gimme my daughter" (peces pequeños y grandes peces nadando en el agua /venid aquí, hombre, Dadme a mi hija) hace referencias al viejo estándar del blues Salty dog de Lead Belly, aparentemente trata sobre una madre ahogando a su hija.

"Sin duda estoy muy sorprendida de cómo ha sido recibido este disco. Y no es algo que estaba dispuesta a hacer. No puedo garantizar que lo que próxima que escriba será tan atractivo para la gente. Probablemente no será así",  PJ Harvey.

La respuesta de la crítica fue mayoritariamente positiva. Rolling Stone elogió el disco como "sorprendente" en su revisión de cuatro estrellas sobre cinco. People afirmó que "la crudeza y densa música de Harvey rivaliza con la misma música de Bob Dylan por su puro melodrama desgarrador", y Hot Press lo alabó diciendo "es una creación de belleza oceánica, profundidad y misterio en el que todos los temas previamente explorados en fragmentos por Harvey están unidos en un todo rico y complejo".

Harvey y su nueva banda de cinco componentes en vivo promocionaron el álbum con una gira mundial de diez meses, que incluyó un período de tres meses abriendo para Live en Estados Unidos, y una legendaria actuación en el Festival de Glastonbury en que iba vestida con una chocante malla entera rosa y un Wonderbra negro.

Harvey declaró a Filter en 2004, "To bring you my love fue mi primera incursión real en la producción y en trabajar con un productor increíble como Flood, quien diseñó una atmósfera sobre mis canciones que no había escuchado antes, Estaba trabajando con nuevos músicos, fue todo muy, muy emocionante. Y muy, muy agotador. Fue un momento difícil en mi vida, como la época de Is this desire?"

En 2005, Diplo sampleó Down by the water para un remix del single de Mike Jones, Still tippin, y nuevamente al año siguiente en la canción indie rap Now I hollar de Plastic Little.

El álbum fue votado como el Mejor álbum del año en la encuesta de los críticos Pazz & Jop de The Village Voice por un amplio margen, y también fue votado como el álbum número 1 del año por publicaciones como Rolling Stone, The New York Times, People, USA Today, Hot Press, y calificado como "la más aplastante victoria en 15 años" por Los Angeles Times. Apareció en las listas Top 10 para revistas como Spin, NME, Melody Maker y Mojo, aunque una lista contraria de Time fue considerado como el Peor álbum de 1995. El álbum recibió dos nominaciones para los premios Grammy, como la Mejor interpretación alternativa musical y Mejor vocalista femenina de rock por el single Down by the water, y fue nominado para el premio Mercury Music. Posteriormente fue clasificada por la revista Spin en el puesto número 3 en una lista de Los mejores discos de los 90. En 2003, la revista Rolling Stone clasificó al álbum en el número 435 de su lista de Los 500 álbumes más grandes de todos los tiempos. Slant Magazine, en 2011, posicionó a To bring you my love en el número 20 en su lista de Mejores álbumes de los 90. En 2005, de acuerdo con AskBillboard, To bring you my love había vendido 375 mil copias en Estados Unidos.    

El disco se inicia con To bring you my love, una pieza altamente atmosférica y con influencias minimalistas, conducida por una frágil guitarra de PJ y misteriosos órganos. Las voces son poderosas, y el ritmo es lento, crudo y oscuro, en un ambiente blues. La falta de percusión, excepto un casi imperceptible hi-hat que marca el ritmo, deja la sensación de que en cualquier momento puede llegar un cambio de intensidad que, en realidad, nunca tiene lugar. Sólo la inclusión de unos acordes de guitarra y la ligeramente distorsionada voz de de Harvey parecen alterar esa monotonía musical que se establece desde el principio. Es una canción que comienza lentamente, como cuando se conoce a alguien, de forma casual, se inicia una conversación, y poco a poco se va desarrollando una conexión. Algo de la otra persona te agarra, te atrapa. Y te encuentras enganchado a charlas hasta las tantas. La voz de Polly es dura y sosegada, siempre tiene el tono adecuado en cada momento. Es el inicio de la relación, del disco, en que el oyente queda maravillado, es excitante todo lo que escucha... Ese órgano que va in crescendo y esas guitarras quebradizas simularían descubrir que hay alguien que ha encendido la chispa, pero una conversación no da para más, al igual que una canción no hace un gran disco.

Meet za monsta es el encuentro, Polly se encuentra con su monstruo y el oyente ante la chica que tanto promete. El tema es un rock machacón, guitarrero, nervioso y convulso, con voces teatrales, pero simple a la vez. "Tell me i'm with you", canta Polly... El encuentro con la chica es igual, con el chico nervioso y su corazón se desboca como las guitarras y los bajos en la canción. Están cara a cara y un simple abrazo da carpetazo a los nervios y clava la estaca del amor en su corazón y, como en la canción, todo acaba de golpe. Pasamos del interés al amor en un instante.

Working for the man, con una batería, misteriosos teclados y una línea de bajo muy profunda que simulan un corazón acelerado, son la banda sonora ideal para ese primer beso. Ese beso que dictará el futuro de la relación. Dulce, pasional y eterno. Ya no hay marcha atrás, ambos han caído en sus respectivas redes. Polly susurra que anda por la noche buscando el amor. Como los dos amantes. Es un tema sexual, y tras los besos llegan las caricias y acaban haciendo el amor con la persona que acabara siendo su alma gemela. La canción constante y sexy explota al final abruptamente, Polly gime, maulla, se retuerce de deseo como ella entre tus brazos. Polly se pierde en su lujuria, abandona su alma y entrega su corazón a ese hombre.

C'mon Billy es una canción muy accesible, acústica y midtempo, con voces geniales y agradables melodías. La canción denota alegría, ganas de vivir. Polly abre su alma y nos cuenta cómo amaba a Billy. Polly da con una melodía fantástica con unos arreglos de cuerda que te dejan pegado al oyente ante los altavoces. Tras el subidón emocional anterior llega el bajón con Teclo. La canción tiene una atmósfera muy oscura y blues, es lastimera, con unas guitarras lánguidas y una Polly que emociona al oyente. Pide que le envíen a su amor de nuevo. Ella suplica por otro encuentro. Llega ese nuevo encuentro y no hay preludio, es una explosión. Long snake moan es puro sexo, sexo sin freno. Gritos, orgasmos y mucha pasión desenfrenada. Todo vibra, todo se tambalea, Polly lleva su música al éxtasis emocional con la intensidad de su voz, con un fuego que nunca se apagará porque los amantes descubren que les gusta todo del otro.

Down by the water es la confirmación de ese enamoramiento. Es ella/él. Existe, es real. La canción es igual. Es la más accesible y a la vez la más enigmática. Acaba con Polly susurrando... ella siempre gana. La canción cuenta con algunos efectos de cuerdas y electrónica. Los vocales de Polly suenan muy limpios, donde canta con más con vibrato. I think I'm a mother es ver a la chica jugando y cuidando a su pequeño, comprobando su lado tierno, terrenal y sensible, que hace al amante caer más todavía en sus brazos. Un blues letárgico que mece el alma del oyente, acuna su corazón y duerme sus miedos. Polly lo logra, ella también. Se trata de una canción muy vanguardista y simplista que comienza con un interludio de guitarra acústica. Polly canta con una voz muy baja, casi irreconocible, con susurros macabros y cada verso siendo contestado por una repetición, algo que es una tradición en el blues.

Send his love to me es la victoria del amor. Polly sigue lamiéndose las heridas, "esta casa fue un infierno, quiero que sea un hogar", con una letra que retrata un dolor bastante mundano que implora a Jesús un alivio. Las guitarras acústicas se funden con unas cuerdas brillantes, con grandes vocales y grandes melodías. El crescendo del tema es tremendo. Se cierra el disco con The dancer, una canción muy melódica y agridulce, de influencias latinas, con Polly dándolo todo. Canta como un ángel y los rasgueos de las guitarras y los órganos escalofriantes erizan la piel. La canción está influenciada por las bandas sonoras de los spaghetti western de Ennio Morricone.

Lo cierto es que el disco es, en conjunto, una amalgama de estilos unidos por las fantasías de PJ Harvey sobre el amor y la religión. No es de extrañar que temas pseudo-folk como el majestuoso Send his love to me casen perfectamente con piezas de aire trip-hop como Working for the man. En esa continua búsqueda de un sonido propio hay dos temas interesantes: Teclo, con esa clase de juego dinámico tan característico del post-rock, y Long snake moan, que parece que va reptando poco a poco hasta que suelta ese venenoso “you ought to hear my long snake… moan!”. Ahora hay más teclados que nunca, desde los arreglos del primer tema hasta el grueso sonido de Down by the water, del que seguro tomó buena nota Matt Bellamy para las últimas producciones de Muse. Sin embargo, Harvey también se acuerda de lo que solía hacer con Albini en I think I’m a mother, que es el tema más “Shellac” del álbum, aunque con un sonido mucho más apagado de lo normal.

En general todo el disco tiene ese toque de tempo lento y algo depresivo, salvo alguna excepción como Send his love to me. PJ Harvey se reinventa como un personaje oscuro y profundo capaz de llenar sus canciones de poderosas imágenes visuales sin caer en el cliché. To bring you my love es el disco de una artista que está buscando su identidad en una marea de influencias y géneros distintos, una obra de la madurez y de la evolución que encontró el momento adecuado para asomar la cabeza en la escena musical.

Después de este LP, PJ Harvey estuvo unos años poco activa, sólo hizo una colaboración en el disco Murder ballads, de Nick Cave, con quien tuvo una apasionada historia de amor, para volver más tarde en una línea más rockera, siendo comparada con cantantes como Patti Smith, y después transitando distintos caminos musicales de modo excelente. Aún así, ya sea por la innovación del disco o por el impecable resultado del mismo, To bring you my love, es uno de los discos más destacados de su música y uno de los que más ha marcado su imagen y concepto ante la mayoría de sus fans.

Fuentes: http://www.hipersonica.com, http://www.allmusic.com, https://eufoniaelectrica.wordpress.com, http://rollingstone.es, http://www.crazyminds.es, http://persimusic.com, http://www.ultrasonica.info, http://emepitri.blogspot.com.es, http://badblogrising.blogspot.com.es, http://en.wikipedia.org, http://www.sputnikmusic.com, https://escutaessablog.wordpress.com, http://www.rollingstone.com, http://www.westnet.com, http://www.treblezine.com, http://www.ew.com, http://rincondesconexion.blogspot.com

Listado de canciones:

1.-   To bring you my love
2.-   Meet ze monsta
3.-   Working for the man
4.-   C'mon Billy
5.-   Teclo
6.-   Long snake moan
7.-   Down by the water
8.-   I think I'm a mother
9.-   Send his love to me
10.- The dancer

CD edición limitada B-sides:
11.- Reeling (demo version)
12.- Daddy
13.- Lying in the sun
14.- Somebody's down, somebody's name
15.- Darling be there
16.- Maniac
17.- One time too many
18.- Harder
19.- Goodnight

Vídeos:

To bring you my love - PJ Harvey


Meet ze monsta - PJ Harvey


Working for the man - PJ Harvey


C'mon Billy - PJ Harvey


Teclo - PJ Harvey


Long snake moan - PJ Harvey


Down by the water - PJ Harvey


I think I'm a mother - PJ Harvey


Send his love to me - PJ Harvey


The dancer - PJ Harvey


Reeling (demo version) - PJ Harvey


Daddy - PJ Harvey


Lying in the sun - PJ Harvey


Somebody's down, somebody's name - PJ Harvey


Darling be there - PJ Harvey


Maniac - PJ Harvey


One time too many - PJ Harvey


Harder - PJ Harvey


Goodnight - PJ Harvey